Regalos para Zapatero y Rajoy

Al ser inglés y protestante (no practicante), Papá Noel, también conocido como Santa Claus, Viejito Pascuero, Colacho o San Nicolás, es mucho más importante para mi que los Reyes Magos. Era Papá Noel quien cada 25 de diciembre se mostraba muy generoso conmigo, mientras que los 6 de enero los Reyes no me traían nada. Además, San Nicolás nació en lo que hoy es Turquía y, como saben mis lectores, soy partidario de la adhesión de este país a la Unión Europea si algún día cumple todas las condiciones para integrarse. Por ello y siguiendo la tradición inglesa, voy a dar unos regalos a José Luis Rodríguez Zapatero y a Mariano Rajoy en forma de deseos. Son regalos individuales o para compartir. Si no les gustan podrían intercambiarlos entre ellos, como hacen los hermanos, pero no pueden devolverlos.

Para Zapatero, deseo que tome una decisión definitiva sobre si va a presentarse o no a la reelección en 2012 y lo anuncie públicamente y que deje de andar por la vida diciendo que la economía española ha hecho los deberes. Es cierto que ha dejado de ser “in denial” (denegando la crisis), e incluso parece a veces más papista que el Papa cuando habla de reformas, pero hacen falta más ajustes y menos buenas intenciones. Si Zapatero no sabe qué hacer, le recomiendo que lea el último informe sobre España publicado esta semana por la Organización por la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Le adjunto el vínculo del resumen del informe, aunque está en inglés, idioma que él no conoce. (http://www.oecd.org/…).

Para Rajoy que busque alguien para reemplazarle de cara a las elecciones generales (el 78% reprueba su gestión, SOLO dos puntos por debajo de la de Zapatero) en 2012 (hay tiempo; no creo que sean anticipadas), que se tome en serio la corrupción que existe dentro de su partido y que asuma sus responsabilidades y de su partido en el desastre del modelo económico español, basado excesivamente en el ladrillo y muy poco en el conocimiento (que es la base de una economía sostenible).

El auge en el sector inmobiliario empezó durante el gobierno del Partido Popular (1996-2004), y estoy seguro que muy poco o nada hubiera cambiado en este terreno si hubiera ganado el PP en 2004. Es cierto, sin embargo, que bajo los socialistas, hemos tenido muchísimas más viviendas iniciadas que bajo el PP. Si los dos quieren ver el impacto de la locura inmobiliaria basta que vayan juntos (¡esto si sería un acontecimiento!) al pueblo de Yebes, a una hora de Madrid, donde pueden ver 250 casas adosadas terminadas hace tres años, la gran mayoría de las cuales están vacías y en mal estado y han sido objeto de robos (puertas, tubos, radiadores, etc). La semana pasada el New York Times saco una crónica sobre esta “ciudad fantasma” en medio de la nada. La crisis en el sector inmobiliario ha reemplazado casi a los toros como la imagen dominante de España en el extranjero.

Con respecto a este sector, mi regalo para los dos líderes es que se pongan de acuerdo sobre una reforma de la contribución urbana que es demasiado baja, especialmente si se toma en cuenta la abolición en 2009 del impuesto sobre el patrimonio. Su bajo nivel (por debajo de los países de la OCDE) ha incentivado durante demasiados años la búsqueda de ingresos de los ayuntamientos en otras fuentes, en particular vía la reclasificación de terrenos y la corrupción que conlleva. Con el colapso del sector inmobiliario, los ingresos de los ayuntamientos han bajado bruscamente, y éste es uno de los factores que está detrás del nerviosismo en los mercados hacia España. La caída de la presión fiscal en España entre 2007 y 2009 fue la más drástica de los 35 países avanzados. Pasó del 37,3% al 30,7% del PIB.

Mi regalo a Rajoy en el campo de la economía es que ponga un poco de mesura en sus declaraciones y las de los miembros destacados de su partido que denigran a la economía española más de lo que ya está.

Mi regalo para Zapatero en el campo de la política exterior es que deje de intentar cambiar la posición común de la Unión Europea hacia Cuba y hacerla más acomodaticia con ese régimen nefasto. Tal vez el premio Sajarov dado este mes por el Parlamento Europeo al disidente cubano Guillermo Fariñas, quien casi murió en una huelga de hambre, convencerá a Zapatero de abandonar los intentos de acomodarse con los hermanos Castro. Al no obtener Fariñas el permiso de la Habana para salir de la isla, el Parlamento Europeo rindió homenaje a una silla vacía cubierta con la bandera cubana (algo similar pasó con el chino Liu Xiaobao y el premio Nobel de la Paz).

Mi mejor regalo para ambos es en el campo de la educación: que sean capaces de sentar unas bases sólidas de políticas educativas y que se dejen de las monsergas religiosas como referencias fundamentales. Después de los recientes y pobres resultados del informe PISA 2009 de la OCDE, que cuantifica lo que saben hacer los alumnos de 15 años de 65 países con sus conocimientos de lectura, matemáticas y ciencias (los respectivos rankings de España son 33, 34 y 36) y con una tasa de abandono escolar de 32% (el doble de la UE) ya es hora de que se pongan de acuerdo para mejorar la educación. Y no es una cuestión de falta de dinero.

¡Les deseo un feliz 2011, libre de crispación!
http://www.elimparcial.es/sociedad/regalos-para-zapatero-y-rajoy-76176.html

Marca país

Finlandia acaba de presentar su informe sobre la marca país, un trabajo encargado por Alexander Stubb, el Ministro de Asuntos Exteriores, a un grupo de personas presidido por Jorma Ollia, presidente y antiguo consejero delegado de Nokia, un gigante en el mundo del teléfono móvil. El informe podría servir como modelo para España que, mucho más que Finlandia, necesita mejorar su imagen en el mundo y formular una estrategia para el futuro.

Las marcas, tanto para una empresa como para un país, son un activo clave para la competitividad, aportando diferenciación y valor a sus productos y servicios incluyendo el turismo. En el último ranking de Interbrand de las 100 marcas de empresas de más valor en el mundo, la pequeña Finlandia tiene una, Nokia, y España (cuya economía genera casi el 12% del PIB de la zona euro) dos (Zara y, por vez primera este año, Santander).

Cuando uno piensa en Finlandia, la imagen más inmediata que surge es de un país serio con mucho frío y obscuridad y de alta tecnología, y el equivalente para España es de un país alegre, con mucha luz y amante de los toros y fiestas. Otra cosa es si esta imagen corresponde a la realidad. La percepción, sin embargo, es la realidad.

Mientras Finlandia ya ha fraguado una marca país sólida y exitosa, y con su informe propone medidas para fortalecerla, España ni siquiera ha empezado a hacer algo en el terreno de la diplomacia pública que es la esfera apropiada para este tema. En junio de 2008, José Luis Rodríguez Zapatero, flanqueado por Kofi Annan en el museo del Prado, anunció la creación de una comisión de diplomacia pública para arrancar en 2009. Ya estamos casi en 2011 y no se ha logrado nada. El asunto está en manos de Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno. Es un todo terreno, un tipo inteligente y amable y el hombre más admirado en la embajada de EE UU en Madrid (según uno de los cables secretos proporcionados por WikiLeaks donde se le llama “el chico de oro del Gobierno”). Es de suponer que si la comisión no ha fructificado bajo sus esfuerzos, no saldrá y menos en la critica situación actual en que se encuentra España. Algunas de las funciones de la diplomacia pública son ejercidas por la Dirección General de Comunicación Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores, pero esto dista mucho de ser una comisión capaz de fraguar un consenso sobre a dónde quiere ir España. La palabra consenso no existe en el vocabulario político español.

La única organización que trabaja en el campo de la marca, y notablemente, es el Foro de Marcas Renombradas (FMRE) que con las administraciones públicas está promoviendo las marcas españolas como referente de prestigio a nivel internacional y aportando valor a la marca país. Y aquí declaro un interés personal porque soy miembro de su Comité de Marcas Embajadoras & Imagen de España.

El Real Instituto Elcano, en donde trabajo como colaborador habitual, también ha hecho un buen trabajo bajo uno de sus analistas, Javier Noya, al preparar un exhaustivo informe estratégico sobre la diplomacia pública para España que será presentado en enero o febrero.

Finlandia (ver http://www.tehtavasu…) propone tres áreas en donde avanzar en su marca país: la funcionalidad de la sociedad finesa, su estrecha relación con la naturaleza y un sistema de educación básica que está entre las mejores del mundo. Dice que estos logros no son solo motivo de orgullo para un país, sino que “usados apropiadamente, pueden ser también herramientas eficaces”.

Finlandia sale con un notable en los recientes resultados del informe PISA 2009 de la OCDE, que cuantifica lo que saben hacer los alumnos de 15 años de 65 países con sus conocimientos de lectura, matemática y ciencias (tercero en comprensión lectora, sexto en competencia matemática y segundo en competencia científica). Los respectivos rankings de España son 33, 34 y 36. La posición de Finlandia es el fruto de muchos años de dedicación por parte de los gobiernos a la educación (Finlandia casi no tiene escuelas secundarias privadas). Verifiqué esto en 1996 cuando escribí un libro sobre Finlandia, después de su fuerte recesión entre 1991 y 1993 cuando la economía se contrajo más del 10%, la más fuerte contracción de un país del OCDE desde la Segunda Guerra Mundial. Lo que me impresionó fue el consenso político que había en la inversión en la educación.

Con respecto a la funcionalidad, Finlandia propone desarrollar un “Silicon Valley de innovaciones sociales” en los campos de cambio climático, envejecimiento de la población y migración. En la naturaleza, quiere mejorar la calidad de sus amplios recursos de agua y producir más comida orgánica, y en la educación crear una organización internacional para suministrar educación básica en zonas en crisis, algo similar a Médicos sin Fronteras.

Por supuesto, es más fácil para un pequeño y bastante homogéneo país como Finlandia ponerse de acuerdo sobre la dirección que quiere tomar que España con sus 17 comunidades autónomas, cada una con sus propios intereses y tribus políticas y reacias a enterrar sus diferencias para el beneficio de todo el país. Pero algo hay que hacer.
http://www.elimparcial.es/economia/marca-pais-75815.html

Nostalgia de una edad dorada

En tiempos de crisis siempre surge nostalgia del pasado glorioso de un país, y pocas naciones han tenido una edad dorada tan brillante como la ocurrida bajo el reinado de Carlos I de España (1516-1556) y desde 1520 a 1558 coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V cuando España era una potencia mundial.

En el segundo tomo de su trilogía sobre el imperio español — The Golden Age: The Spanish Empire of Charles V (“La Edad de Oro: el Imperio Español de Carlos V”), publicado por Allen Lane — el gran historiador británico Hugh Thomas nos ofrece un relato magistral y vivo de cómo unos aventureros lograron conquistar la parte de América del Sur que hoy es Guatemala, Yucatán, Colombia, Venezuela, Perú y Chile. El descubrimiento de las Américas fue el elemento clave de la dominación del mundo por el Occidente porque creó un sistema de comercio que propició la industrialización de la producción.

El nuevo libro con unas 500 páginas y un magnífico apéndice de mapas, estadísticas y los nombres de los principales conquistadores, cubre el periodo que comienza en 1522, con el retorno de los restos de la expedición de Fernando de Magallanes, y concluye con la muerte de Carlos V en Yuste en 1558. Un promedio anual de 60 barcos de menos de 100 toneladas cada uno (bastante pequeños) salieron del puerto de Sevilla por el poco profundo río Guadalquivir entre 1516 y 1555, y un número significativo no lograron siquiera llegar al océano Atlántico. La comida diaria de su tripulación eran galletas, agua y vino.

El primer volumen, Rivers of Gold (“Ríos de Oro”), publicado en 2003, cuenta las primeras conquistas de España en las Américas. El tercer y último libro, que Thomas ya está escribiendo, terminará en 1580 cuando Felipe II decide no intentar conquistar China, el país que hoy esta en auge.

Ningún otro gobernante de su época viajó de un sitio a otro tanto como Carlos V (Toledo, Valladolid, Roma, Innsbruck, Flandes, por mencionar solo algunos lugares) y esto siglos antes de la invención de los aviones. Estuvo en 40 lugares diferentes entre agosto y diciembre de 1546. Y tuvo que enfrentarse con amenazas de Francia, de los turcos y el movimiento reformista de los luteranos en Alemania. Retó al rey Francisco de Francia a un combate “en camisa o armadura, con espada o con los puños, en mar o en tierra, en un puente o en una isla, en un lugar cerrado o delante de sus ejércitos o dondequiera que hubiera querido.” Si ganaba Carlos, el premio era Borgoña, y si lo hacía Francisco, Milán. Carlos cambió de idea y mandó tropas españolas a Francia para intentar capturar al rey en Aix-en-Provence, sin éxito. ¿Qué hubiera pasado si Carlos hubiera lanzado el mismo desafío a los líderes de las Américas y hubiera perdido? El curso de la historia puede depender de acontecimientos aparentemente nimios.

Una extraordinaria gama de personalidades figuran en el libro. Una de lo más curiosos, y no solo por su nombre, fue Álvar Núñez Cabeza de Vaca quien exploró el Golfo de México y los territorios del noroeste de México, siendo el primer europeo que describió las cataratas de Iguazú y que exploró el curso del río Paraguay. Fue capturado y mantenido como esclavo hasta que escapó y se hizo famoso entre los indígenas después de extraer con éxito la punta de una flecha que un nativo tenía clavada cerca del corazón. Caminó por Tejas desnudo salvo por la noche cuando se cubría con la piel de un ciervo. Otro personaje interesante fue Gaspar de Espinosa quien propuso en 1533 la construcción de un canal en Panamá entre el mar Caribe y el océano Pacifico, algo que no se hizo realidad hasta 1914.

Según Thomas, las actividades macabras y crueles de los indígenas (por ejemplo, los sacrificios de humanos y de animales en México) convencieron a los españoles que tenían razón en traer el cristianismo al Nuevo Mundo, pero no justificó las barbaridades de los conquistadores (una de los peores fue cometida en la plaza de Cajamarca en Perú cuando menos de 200 europeos mataron a varios miles de indígenas).

La opinión cristiana sobre cómo tratar a los indígenas estaba dividida. Unos, en palabras de un sacerdote, creyeron que “Dios no había creado jamás una raza más llena de vicios … los indios son más estúpidos que los burros”, mientras el fraile dominico Bartolomé de las Casas se opuso a la opresión y a la esclavitud de los indígenas. Su labor de defensa de los indios hasta su muerte le valió ser conocido como el Apóstol de los Indios.

Otro defensor fue Vasco de Quiroga quien, influenciado por el libro Utopia de Thomas Moro, quería establecer una especie de comuna para hombres “que fueran descalzos, descubiertos pero con el pelo largo como los apóstoles.”

La última época dorada de España sucedió entre 1994 y 2007 y aún estamos pagando un alto precio para los excesos y la falta de visión, como ocurrió finalmente después de la muerte de Carlos V. Parece que es una ley universal que las épocas de demasiada brillantez siempre terminan mal.
http://www.elimparcial.es/sociedad/nostalgia-de-una-edad-dorada-75421.html

La vida de las O(s)tras

La vida privada es sacrosanta en las democracias, pero en los sistemas comunistas, como dijo Lenin, “nada es privado”. Al final de la República Democrática de Alemania (RDA), después de la caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989, la Stasi, la policía secreta y el “escudo y la espada” del SED, el partido oficial, habían acumulado 180 kilómetros de archivos sobre la vida de los ciudadanos, un millón de fotos y 200.000 cintas con conversaciones grabadas. Tenían seis millones de informes para un país de 17 millones de habitantes, el equivalente de todos los archivos producidos en Alemania desde la Edad Media.

Aún más espectacular es que la Stasi empleara más personas que cualquier sector de la economía y 1,5 veces más que el ejercito permanente. Fue la única industria que creció — el número de sus empleados aumentó de unos 70.000 en 1977 hasta 91.000 en 1989 (uno por cada 180 ciudadanos en comparación con un policía secreta por cada 500 habitantes del URSS en 1939, 7.000 empleados del Gestapo del Tercer Reich para una población de 66 millones en 1939 y un medico en el RDA por cada 400 habitantes). Y esta cifra para la Stasi excluye sus colaboradores e informantes. Se estima que unas 800.000 personas trabajaron para la Stasi durante los 41años de la RDA.

La Stasi era como un pulpo; sus tentáculos llegaban a todos los rincones. Ningún otro servicio secreto ha sido tan penetrante: hasta el olor corporal de la gente bajo sospecha fue captado y guardado en un envase de vidrio y usado por perros para poder detectar su presencia en actos “ilegales”. Un escena impactante de la película “La Vida de los Otros” de Florián von Donnersmarck, que ganó el Oscar en 2006 a la mejor película de habla no inglesa, muestra el interrogatorio de alguien que tiene que sentarse sobre sus manos. Cuando termina la sesión, el agente de la Stasi quita el trozo de tela de la silla y la mete en un envase.

En este entorno agobiante, como explica Paul Betts en su instructivo e original libro, Within Walls: Private Life in the German Democratic Republic (“Intramuro: La Vida Privada en la República Democrática de Alemania”), publicado por Oxford University Press, cualquier cosa que no tuviera nada que ver con el estado —la esfera privada — ganaba importancia y una creciente firmeza política. Adoptando un dicho inglés, para los habitantes del RDA su casa era su castillo y su vida privada, en múltiples formas y hasta donde pudieron, su refugio. Nadie podía confiar en nadie que no fuera de su absoluta confianza (ni los maridos en sus esposas o viceversa, como se reveló después de la caída de la RDA cuando el gobierno alemán abrió los archivos de la Stasi al público). La gente vivía como ostras, encerrada en su propio mundo.

Es muy llamativo que la palabra en alemán para la intimidad no aparece en el diccionario político oficial del SED. La única palabra relacionada con ella que si se contempla es propiedad privada, rasgo que definió y justifico la propia existencia de la RDA. Muy pocas personas mantuvieron diarios privados donde contaban su vida cotidiana. Una notable excepción fue Victor Klemperer y su tercer y conmovedor volumen de diarios, The Lesser Evil: 1945-59 (El Mal Menor).

El libro de Betts cubre un espectro de la vida privada muy amplio: la subcultura cristiana; el matrimonio y el divorcio; los interiores de las casas; la propiedad y el ruido; los derechos de los ciudadanos de quejarse y la fotografía. En las relaciones personales, el sexo era un “espacio libre crucial”.

Particularmente interesante es el capítulo sobre la religión. La gran mayoría, al menos nominalmente, eran luteranos y, en menor grado, católicos, y formaron “una sociedad aparte” (niche society). Los interiores de las casas de gente religiosa no eran reconocidos por crucifijos u otros símbolos, sino por un estilo particular de muebles (muchas veces hechos por ellos) y una decoración más individualista que los objetos estandarizados y la decoración uniforme. Muchas de estas personas llevaban una doble vida, defendiendo el estado de boquilla a la vez que mantenían una oposición privada, el llamado Ketman en las sociedades islámicas, un concepto aplicado también a los regimenes comunistas y estudiado en The Captive Mind (El Pensamiento Cautivo), el libro clásico de escritor polaco Czes?aw Mi?osz publicado en 1951.

La proliferación de esferas privadas y la importancia de las redes personales ayudaron a muchas personas en la RDA capear la difícil transición del comunismo al capitalismo después de 1989. Es probable que también jugaran un papel en la transición española, pero ésta es otra historia.
http://www.elimparcial.es/sociedad/la-vida-de-las-ostras-75109.html