El círculo vicioso de repetir un curso escolar

Uno de cada tres alumnos en España repite al menos una vez un curso en la educación primaria o secundaria en comparación con un promedio de uno de cada diez en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el club de las naciones ricas.

Además, según un reciente estudio de la OCDE, basado en los resultados de las últimas pruebas de PISA (una evaluación internacional del rendimiento de alumnos de 15 años cercanos al final de la educación obligatoria en áreas temáticas clave como lectura, matemáticas y ciencias) repetir un año no ayuda a los alumnos fracasados. “Los países donde los alumnos repiten cursos tienden a tener peores resultados y los antecedentes sociales tienen más impacto sobre los resultados,” dice la OCDE.

Los resultados de España en las pruebas de PISA están por debajo del promedio de los países de la OCDE. Son los varones los que se quedan atrás en el rendimiento.

En Japón, Corea y Noruega, entre los mejores países en las pruebas de PISA, ningún alumno repite, ya sea por costumbre o porque no está permitido, mientras que en Brasil, Túnez y Macao-China (países que no son miembros de la OCDE pero incluidos en el estudio), más del 40% de los alumnos repite.

Por si sirve de consuelo para el Gobierno español, Francia tiene una tasa de repetidores (36,9%) aún mayor que la de España (35,3%). Los estudiantes españoles de educación obligatoria son los que más repiten curso en los 27 países de la Unión Europea después de los alumnos franceses y luxemburgueses.

Cada verano se presenta un dolor de cabeza para decenas de miles de padres españoles esperando las notas de sus hijos para ver si tienen que repetir un curso. Más vale, sin embargo, repetir un curso que abandonar la educación. El abandono escolar temprano es otro lastre del sistema educativo en España, aunque la tasa está mejorando porque con tantos parados los alumnos y alumnas no tienen más remedio que seguir estudiando. En 2010, un 28,4% de los jóvenes entre 18 y 24 años había dejado de estudiar sin haber conseguido, al menos, un título de bachillerato o de formación profesional, tres puntos menos que en 2009 pero aún el doble del promedio de la UE.

En mi país, el Reino Unido, donde el 2,2% de los alumnos repite curso, el sistema está enfocado en asegurar que los alumnos no repitan, mientras que en España repetir un curso escolar constituye una cultura especialmente arraigada.

El estudio de la OCDE rebate la creencia en los beneficios positivos de repetir curso que son ampliamente compartidos por la mayoría del profesorado y padres y explican por qué esta práctica se utiliza todavía. Es dar más de lo mismo al alumno y cargarle con las consecuencias que realmente son del colegio. En palabras de Andreas Schleicher, director del informe PISA, “un país con los niveles socioeconómicos de España no puede permitirse el lujo de tener un rendimiento educativo pobre.”

No es una coincidencia que España tenga altas tasas de abandono escolar temprano y de repetición de curso: es de suponer que muchos de los alumnos que repiten están frustrados y desmotivados y cuando alcanzan los 16 años abandonan su educación. Y su presencia junto a alumnos que hacen el mismo curso por primera vez tiende a tener un efecto negativo, estimulando un círculo vicioso.

Mientras tanto, Esperanza Aguirre sigue adelante con su proyecto de reunir en un mismo instituto a un centenar de alumnos con expedientes brillantes. No veo nada mal las escuelas elitistas públicas si no va en detrimento de la calidad de la educación para la mayoría de alumnos.