El desplome de los socialistas

Según el filosofo francés Joseph de Maistre (1753-1821), “cada país tiene el gobierno que merece.” Yo no sé si España merece ser gobernada por el Partido Popular, pero no hay duda que los socialistas no merecen volver al poder en estos momentos. Los dos partidos se han alternado en el poder desde el establecimiento de bipartidismo en 1982; si no gana uno gana el otro.

Nadie debe sorprenderse por el declive de los socialistas en las elecciones en Galicia y en el País Vasco, y no por ser autonomías, en particular la primera, donde los socialistas no son fuertes. En las elecciones gallegas, los socialistas obtuvieron 230.817 votos menos que en 2009 (una caída del 40%) y en el País Vasco 106.173 menos (una reducción del 33%).

No se pueden extrapolar estos resultados al conjunto de España por ser dos autonomías poco representativas de la realidad del país, pero está claro que los españoles tienen poca confianza en los socialistas, y con razón.

De hecho, según la última encuesta de Metroscopia, el PP ganaría hoy las elecciones, aunque con sólo el 29,9% de los votos en comparación con el
44,6% en noviembre pasado, y los socialistas lograrían el 23,9% (28,7% en noviembre). El apoyo al PP se ha desplomado pero los socialistas no arrancan. Y no se ve ningún partido, sea de larga trayectoria como Izquierda Unida o relativamente nuevo como Unión Progreso y Democracia, que vaya desembarcar en La Moncloa.

Los votantes echan la culpa de la crisis más a los socialistas que al PP, aunque, a mi modo de ver, las raíces de la crisis comienzan con de la Ley de Suelo de 1998 durante el primer Gobierno del PP cuando se originó el auge de la corrupción, se amparó la especulación y se creó la burbuja inmobiliaria que tanto daño ha hecho a la economía (mucho más que a cualquier otro país en circunstancias similares).

Puede ser que los electores tengan memoria corta o selectiva, después del paso de cierto tiempo, pero no hemos llegado aún a esta situación. Los errores de los ocho años de José Luis Rodríguez Zapatero (populismo económico hasta que no tuvo más remedio que enfrentarse con la realidad) siguen en la mente de gran parte de la población, siendo todo un logro el mero hecho de haber llegado al poder con una economía en plena expansión y haber salido con una economía hecha polvo.

Yo me alegro que Alfredo Pérez Rubalcaba ganara las elecciones primarias para el puesto de líder de los socialistas. Es un hombre inteligente, experimentado y con la tenacidad de un corredor de fondo, pero tiene una tarea imposible. Está demasiado identificado con los años de Zapatero y todo lo que ello conlleva, y el margen de maniobra económica para España, dada su pertenencia a la zona euro, gobierne quien gobierne, es muy limitado, y él lo sabe.

Una política tipo “Váyase señor Rajoy” como la de José María Aznar en la oposición con su “Váyase señor González” al final de la última legislatura socialista, cuando la corrupción y la crisis económica alcanzaron niveles insoportables, no es la solución para los problemas del país, y mucho menos a solo un año de la victoria del PP. Felicito a Rubalcaba por haber resistido la tentación de semejante estupidez; seguro que hay personas en su partido a favor de una actuación así.

Los socialistas prometen una “renovación ideológica” sin especificar si va a ser hacia el centro o la izquierda. Me temo lo segundo. Zapatero ha sido el presidente más izquierdista que ha tenido España desde la Segunda República, y mira la herencia que le dejó al PP. Lástima que el partido no se renovó durante su época.

No es sano para la democracia española (y para ninguna) tener al segundo partido más votado en las últimas elecciones -y con una amplia distancia sobre el tercero- sin capacidad para asumir algún día el poder.

Ya se ha empezado mover la silla de Rubalcaba, y será más evidente, creo, después de las elecciones catalanas el 25 de noviembre cuando se espera otro descalabro de los socialistas, pillados por el movimiento independentista. No sorprendería si surge otro “iluminado” como
http://www.elimparcial.es/nacional/el-desplome-de-los-socialistas–113367.html