Manuel Chaves Nogales y los exiliados rusos

En este mundo de Internet y de información inmediata y muchas veces frívola las veinticuatro horas del día que tanto está afectando a los medios escritos, en particular a los periódicos, se están publicando muchos menos reportajes largos y bien investigados, salvo notables ejemplos como los aparecidos en The New Yorker y, a veces, en El País.

Uno de los grandes exponentes españoles de este género fue Manuel Chaves Nogales, un gran periodista y escritor quien, como Arturo Barea, al que tanto admiro, murió en el exilio en Londres (en el caso de Chaves Nogales en 1944 con solo 46 años de edad).

Barea murió en 1957 con 62 años en un pueblo del condado de Oxford. Chaves está enterrado en el cementerio de East Sheen (en el número 19 en la sección CR) y, a diferencia de Barea, no hay nada que indique que allí reposan sus restos.

La editorial Renacimiento, con la colaboración de la Diputación de Sevilla, acaba de reeditar en una bella edición (con fotos de la edición original y letras más grandes de lo normal) el libro de Chaves Nogales, Lo que ha quedado del imperio de los zares que describe majestuosamente, en unas 300 páginas, los distintos destinos de personas que tuvieron que salir de Rusia tras la Revolución de 1917 y el asesinato de la familia imperial. Se estima que dos millones de personas salieron al exilio. París, ciudad que Chaves Nogales conoció bien como corresponsal de Heraldo de Madrid, era el gran centro de atracción de los exiliados.

Este reportaje fue publicado por vez primera en el periódico Ahora en 1931 en veinticuatro entregas seis semanas antes de la proclamación de la Segunda República española (¿qué periódico hoy está dispuesto hacer algo similar?)

El tema ruso, nos recuerda María Isabel Cintas, encargada de la edición y que tanto ha hecho para dar a conocer las obras de Chaves Nogales , en su penetrante introducción, es recurrente en la obra del periodista español. A él dedicó artículos y dos grandes libros de reportajes, La vuelta a Europa en avión. Un pequeño burgués en la Rusia roja (1929) y el libro ya mencionado. El tema está tratado también en dos novelizaciones de la realidad.

La revolución rusa fue mitificada en España durante los años 30 por algunas fuerzas políticas como opción ideológica. La “romerías a Rusia”, como las llamaba Giménez Caballero, fueron algo habitual en la España de los años veinte y treinta. Hasta Valle-Inclán vino a declarar: “Rusia es el porvenir del mundo.” Y la Asociación de Amigos de la Unión Soviética llegó a tener entre sus colaboradores a los hermanos Machado y Ortega y Gasset.

Autodefinido como un “pequeño burgués liberal” y simpatizante de la República, la postura de Chaves Nogales estaba lejos de exaltación del régimen soviético. Criticó a Lenin y a Stalin en el momento de su pleno apogeo mucho antes de que lo hicieran otros intelectuales europeos, como André Gide en 1936 con su Regreso de la URSS (que le hizo persona non grata entre la izquierda francesa). “Asesinos rojos y asesinos blancos, todos asesinos”, escribió en referencia a la barbarie de los dos bandos de la revolución.

Por el reportaje de Chaves Nogales pasan personas de todas las clases sociales.

Algunos aristócratas vivían en Paris como si nada hubiera cambiado, mientras la Costa Azul se llenaba de rusos indigentes — “los que más ricos fueron antes, los que más triunfaron, los que por temporadas venían a Europa a derrochar y disfrutar como auténticos magnates rusos que eran’, escribe Chaves Nogales. No estaban dispuestos a trabajar. “A la Riviera vienen los rusos que no tienen valor para doblar el espinazo ante el surco, con una azada en el puño, y prefieren tender la mano a los turistas en el paseo de los Ingleses, de Niza.”

La Balachova, primera bailarina del Gran Teatro Imperial de Moscú, contó a Chaves Nogales como a Isadora Duncan, la bailarina norteamericana famosa en el mundo entero invitada a Moscu por los autoridades bolcheviques durante el invierno, le gustaba andar completamente desnuda por su palacio (incautado por el gobierno soviético) y cómo al no ser suficiente la leña que el gobierno le suministraba, para conservar una buena temperatura, quemaba en la estufa los muebles de maderas preciosas y de un inapreciable valor histórico.

Los exiliados de todas las condiciones tenían un punto en común: creían que iban a volver a su patria de un momento a otro.

Entre los aristócratas que Chaves Nogales entrevistó estaba el gran duque Cirilo Vladimirovitch, quien asumió la jefatura de la familia imperial después del asesinato de su primo hermano, Nicolás II, el último zar de Rusia, por los bolcheviques. Su nieta, la gran duquesa María Vladimirovna, que hoy ostenta la jefatura, fue alumna de mi esposa en un colegio de secundaria inglés en Madrid en los años 70, y unos 20 años después su hijo, George, fue compañero de pupitre de mi hijo menor, Benjamín. Un día, jugando en el patio de recreo, mi hijo sujetó a George por las muñecas y éste le dijo que cuando fuera zar le encarcelaría. Mi hijo no pudo contener sus risas. Podría estar seguro de que eso nunca sucedería.
http://www.elimparcial.es/sociedad/manuel-chaves-nogales-y-los-exiliados-rusos-77960.html

Empleados sobreeducados

España no solo tiene una altísima tasa de abandono escolar (el 32% de las personas entre los 18 y 24 años en 2008 tenían como estudios máximos la educación obligatoria, hasta los 16 años), sino que, al otro extremo del ciclo educativo, el 25% de los universitarios ocupa empleos muy por debajo de su preparación. Esto es lo peor de dos mundos.

Según un reciente estudio publicado por la Fundación de las Cajas de Ahorro (FUNCAS), basado en la situación laboral de 20,009 españoles (una muestra bastante representativa), España se sitúa a la cabeza de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en “empleados sobreeducados”

Tanto la tasa de abandono como el fracaso escolar y el nivel de sobreeducados son más o menos el doble de Europa. Además, los resultados para España del informe PISA 2009 de la OCDE, que cuantifica lo que saben hacer los alumnos de 15 años en 65 países con sus conocimientos de lectura, matemáticas y ciencias son pobres (los respectivos rankings de España son 33,34 y 36).

España es el segundo país con mayor número de jóvenes inactivos, después de Turquía, dentro de la OCDE. Casi el 11% de los jóvenes entre 15 y 19 años ni trabajan ni siguen formándose en el sistema educativo, según datos comparativos (de 2007, último año disponible). Dado que 2007 fue el último buen año para la economía española y 2009 y 2010 fueron años de recesión con altas tasas de desempleo (el paro juvenil está en el 40%), la cifra de inactivos hoy es bastante más alta y preocupante.

Ni siquiera existe mucha posibilidad de empleo a tiempo parcial: España tiene uno de los niveles más bajos de este tipo de trabajo. Estos inactivos e inactivas forman parte de una generación frustrada que no puede realizarse salvo que haya un cambio realmente positivo y poco probable en el rumbo económico del país.

A diferencia de los inactivos, hay un segmento significativo de la población que sí han continuado su educación en universidades – España tiene un promedio de estudiantes universitarios superior a la media de la OCDE — pero que hoy están subempleados y mal pagados. Demasiados universitarios ocupan los puestos de trabajo que deberían ocupar los titulados en bachillerato o en formación profesional, pero los empresarios todavía prefieren fichar a un licenciado para ser auxiliar administrativo, y pagarle como tal.

España tiene demasiadas universidades, y ninguna está entre las 150 mejores del mundo (según los diferentes rankings). En 1984, España contaba con 34 universidades y 700.000 estudiantes; en 1995, casi un millón y medio de estudiantes asistían a un total de 51 universidades; cinco años después, el número de universidades ya ascendía a 61. Hoy, hay un total de 77 universidades entre públicas y privadas, algunos de dudosa calidad. Los modos de enseñanza en las universidades siguen siendo demasiado academicistas y dan poca importancia a la adquisición directa de experiencia laboral.

Todos estos estudios demuestran la demoledora situación de la educación en España. Por supuesto, hay excepciones, como las Escuelas de Negocios (España tiene tres de las mejores en Europa), pero éstas son para una pequeña elite. Y la clase política, hasta ahora, ha sido incapaz de ponerse de acuerdo para mejorar la situación en los diferentes frentes.

No es casualidad que la mayor parte del empleo perdido en los últimos tres años se encuentra entre los asalariados menos cualificados (1,6 millones, el 82% del total según el Informe Económico del Presidente del Gobierno 2010). Son aquéllos que no han estudiado más allá de la educación obligatoria. En el tercer trimestre de 2010 (último dato disponible), la tasa de paro de los trabajadores con educación superior (excluyendo doctorado) ha sido del 11,5%, frente al 29.5% de aquellos que únicamente cuentan con formación primaria. La proporción de parados con estudios primarios (59,5%) supera considerablemente la media de la UE (39,3%).

El problema número uno para España es la creación de empleo. La economía podría empezar a crecer, pero la tasa de desempleo no va a bajar significativamente en muchos años (volver a tasas por debajo del 10% es un sueño). ¿De donde van a venir los nuevos trabajos en un país con un sistema educativo con tantos problemas no resueltos y con la necesidad de sustituir una economía basada excesivamente en el ladrillo por una asentada más en el conocimiento?
http://www.elimparcial.es/sociedad/empleados-sobreeducados-77562.html

La recuperación de Turquía

Después de casi cinco décadas de esperar en la antesala de Europa, Turquía se está cansando. El estancamiento del proceso de integración del país va a ser un motivo más de tensión en las relaciones con la Unión Europea en 2011.*

Europa representa todavía casi la mitad del comercio turco, y Turquía necesita a la UE para modernizarse. En cuanto a los intereses comunitarios, Turquía es miembro fundador de la OTAN y un ejemplo poco frecuente de Estado predominantemente musulmán que es al mismo tiempo una democracia laica y pluralista, aunque aún no lo sea del todo. Además, Turquía es un eslabón fundamental en una de las rutas de transporte de energía de Asia Central a Europa. Con un ritmo de casi el 6 por ciento en 2010, es la economía del G-20 que más rápido está creciendo después de China y puede ser la segunda más grande de Europa en 2050.

Después de más de cinco años de negociaciones, Ankara no ha abierto más que 13 de los 35 “capítulos” o aspectos legales y estratégicos necesarios para completar su proceso de integración en la UE. Y no ha cerrado más que uno (ciencia e investigación). Todavía hay alrededor de 18 capítulos bloqueados por la UE en su conjunto, por Francia o por Chipre. Al ritmo actual, las negociaciones acabarán pronto por detenerse del todo.

En diciembre de 2006 la Unión Europea suspendió de forma unánime ocho capítulos porque Turquía se negaba a ampliar su unión aduanera (en vigor desde 1996) y a permitir a las naves grecochipriotas acceso a sus puertos y aeropuertos. Ankara no va a ceder hasta que el Consejo Europeo cumpla su promesa de relajar el aislamiento económico de la República Turca del Norte de Chipre (RTNC), que carece de reconocimiento internacional. La RTNC (el 36 por ciento de la superficie) está ocupada por Turquía desde su intervención militar en 1974 (en virtud del tratado de garantías de 1960, que le daba el derecho a actuar), después de unas luchas entre las comunidades greco y turcochipriota y un intento de incorporar la isla a Grecia mediante un golpe militar.

La tensión entre Chipre y Turquía se ha convertido en un obstáculo para poder estrechar los vínculos entre la UE y la OTAN. Turquía, el segundo ejército más grande de la Alianza, veta cualquier intento de permitir a las autoridades grecochipriotas el acceso a documentos secretos y Chipre se opone a la participación turca en los órganos de defensa de la UE. Turquía no tiene acceso a los documentos de la UE relacionados con misiones militares (ni siquiera de aquellas en las que participa) y tampoco se le permite ser observador en los procesos importantes de toma de decisiones. Es absurdo que Turquía sea el único miembro de la OTAN que no ha firmado un acuerdo de seguridad con la UE.

En 2011 la UE debe hacer caso omiso de las objeciones e incorporar a Turquía a su política exterior y de seguridad, es decir, no esperar a que sea miembro de pleno derecho para hacerlo. La contribución de Turquía a la Política Europea de Seguridad y Defensa ya es superior a la de algunos otros Estados miembros. Aporta el segundo mayor contingente de tropas a la Operación Altea en Bosnia-Herzegovina, a pesar de que el órgano que toma las decisiones —la Agencia Europea de Defensa— está fuera del alcance de Ankara. Turquía tiene también más tropas de paz en Afganistán que la mayoría de los países de la UE, como España, y es el único país musulmán que participa en la misión dirigida por la OTAN.

No es extraño que la política exterior de Turquía se haya vuelto más firme y esté mirando cada vez más hacia el Este. Desde el final de la guerra fría, cuando Turquía dejó de ser el centinela en la primera línea, era lógico que el país prefiriese construir una política exterior más independiente respecto a sus vecinos, que reflejase sus propios intereses y su incipiente fortaleza económica. Ahora, dado el ritmo de las negociaciones de incorporación, es comprensible que Ankara tenga todavía más deseos de mantener abiertas todas sus opciones. La clase dirigente turca, al menos, no ha olvidado las palabras del presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, cuando declaró en 2004, entonces como primer ministro belga, que Turquía “no es parte de Europa ni nunca lo será”.

La nueva atención de Ankara a Oriente Próximo cuenta cada vez con más respaldo de los turcos: se ha duplicado en el último año, hasta el 20 por ciento. Esta subida fue acompañada de una caída de nueve puntos de quienes dicen que Turquía debería cooperar con la UE.

La puerta a la plena pertenencia parece cerrada sin remedio. Eso hace que el Gobierno no tenga incentivos para impulsar las reformas necesarias para la incorporación. ¿Por qué va a abrir Turquía su mercado de contratación pública (uno de los pocos capítulos restantes que puede abrirse) a más competencia si no existen garantías de que vaya a entrar de pleno derecho en el club europeo?

Los Gobiernos de la UE deben dejarse de tonterías y empezar a “talk Turkey” (que en ingles quiere decir hablar con toda franqueza). Hasta ahora, casi todo han sido evasivas y palabras huecas, incluso entre sus partidarios. Por ejemplo, al día siguiente de defender la integración de Turquía en Ankara, el primer ministro británico David Cameron dijo que había que reducir enormemente el número de inmigrantes que llegan a Gran Bretaña procedentes de países de fuera de la Unión. Frases así envían mensajes confusos.

La enorme dimensión de Turquía, con una población de 75 millones, hace que sea difícil encontrarle hueco en la UE. Quizás ha llegado la hora de abordar el asunto de la libre circulación de personas y decir a Ankara que eso sería imposible hasta dentro de muchos años, en cualquier caso, incluso después de su entrada en la Unión.

En 2011 la UE debe dar a Turquía una fecha firme para la integración, que debería ser 2023, para conmemorar el Centenario de la fundación de la República. El desencanto turco y las evasivas de la UE están creando un círculo vicioso que es preciso romper.

(*) Esta columna es un resumen de un artículo publicado por FRIDE ( http://www.fride.org…)
http://www.elimparcial.es/sociedad/la-recuperacion-de-turquia-77178.html

El atraso en Medio Oriente

¿Por qué los países del Occidente están mucho más desarrollados que las naciones del Oriente Medio? Según el último Informe sobre Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, la esperanza de vida en Oriente Medio (los países árabes, Irán, Turquía y los Balcanes) es de ocho años menos que en los llamados países de desarrollo muy alto (América del Norte, Europa Occidental y algunos países de Asia Oriental); el ingreso bruto per cápita es casi del 30% por debajo del promedio de estos países y solo tres cuartos de la población saben leer y escribir (alfabetización casi completa en estas naciones).

Entre las mayores razones que explican este atraso, según el primer Informe sobre Desarrollo Árabe del 2002 (también de las Naciones Unidas) están tres déficit críticos: la libertad; la libertad de la mujer; y la capacitación humana. Otro factor, mucho menos estudiado, es que las instituciones legales del mundo islámico, que habían beneficiado la economía del Oriente Medio en los primeros siglos del Islam, retrasaron o pararon la aparición de los rasgos centrales de la vida económica moderna, incluyendo la acumulación de capital privado, la formación de empresas y la producción a gran escala.

Este tema está bien explicado en el libro de Timur Kuran, The Long Divergence: How Islamic Law Held Back the Middle East (“La Larga Divergencia: Cómo la Ley Islámica frenó el Oriente Medio”), publicado por Princeton University Press. En el año mil, la economía de Oriente Medio era tan avanzada como la de Europa, pero al entrar en el siglo XIX la región se había retrasado enormemente en términos de niveles de vida, tecnología, instituciones económicas e intercambio impersonal.

Yo leí el libro durante un viaje en fin de año a Córdoba, cuya mezquita llegó a considerarse el santuario más importante de todo el Islam Occidental, en una época en la que Córdoba era capital de Al-Andalus; y a Cádiz, cuyas Cortes promulgaron en 1812 la primera constitución liberal española que fue de gran trascendencia europea, ya que en aquella época en Europa el liberalismo español era el que más influencia tenía. El magnifico recinto en Córdoba no solo poseía finalidad religiosa, sino social, cultural y política. En las afueras de Córdoba están las ruinas de un complejo aún más impresionante, Madinat al-Zahra, la capital política y administrativa de al-Andalus. Irse de Córdoba a Cádiz es darse cuenta de los logros brillantes del Islam y de su declive relativo (no hay nada comparable en su historia con las Cortes de Cádiz).

Mientras Occidente en los años de las Cortes de Cádiz tenía empresas duraderas con accionistas y acceso a crédito de bancos comerciales, las únicas sociedades colectivas en Oriente Medio eran entre unos pocos individuos que, con la muerte de un socio se terminaban, y cuyo financiamiento consistía en poco más que pequeños prestamos entre individuos.

Otros obstáculos al mayor desarrollo del Medio Oriente fueron la ausencia de organizaciones comerciales y la prohibición bajo pena de apostasía de que los musulmanes hicieran negocios bajo las leyes de otra religión. Las únicas personas que podían elegir el sistema legal para hacer negocios eran los no-musulmanes y pocos optaron para el sistema legal islámico: los cristianos y los judíos, comunidades minoritarias en los países de Oriente Medio, tenían un papel extraordinariamente desproporcionado en estas economías, en particular en el Imperio Otomano. Las mayores y más rentables empresas en Salónica, Estambul y Beirut, por ejemplo, estuvieron en manos de estas comunidades minoritarios. El profeta Mahoma, sin embargo, era un comerciante exitoso y el Corán respalda la propiedad privada y el enriquecimiento personal.

El Oriente Medio introdujo unas limitadas reformas económicas en los siglos XIX y XX y hoy sigue siendo una región atrasada. Sus sectores privados y sociedades civiles son aún muy débiles y estas deficiencias, en palabras de Kuran “generan la aceptación de gobiernos autocráticos”. Formas de organización moderna “han sido transplantadas a sociedades con normas sociales hostiles a sus usos eficaces: alta corrupción relativa y nepotismo y confianza baja en las organizaciones. Estas normas están entre los legados de la ley islámica tradicional.”

Llama la atención que la corrupción en Oriente Medio, según el ranking de Transparency International, es mucho más alta, año tras año, que en Occidente.

También es notable que el país musulmán más económicamente exitoso sea Turquía (en términos de sostenibilidad y diversificación y no sólo en términos de riqueza — no tiene petróleo), y no es casual que su código comercial, desde la fundación de la Republica en 1923, esté basado en el de Occidente.
http://www.elimparcial.es/mundo/el-atraso-en-medio-oriente-76796.html

¡Bienvenida la ley antitabaco!

Por fin, desde este mes, España tiene una ley antitabaco sensata y ha dejado de ser diferente en este terreno. Los turcos (desde julio de 2009), los italianos (desde enero de 2005) y los irlandeses (desde marzo de 2004) no pueden fumar en cafés, bares y restaurantes, y ahora son los españoles los que no pueden. ¡Bienvenido sea este cambio!

La antigua ley antitabaco en España (que entró en vigor en enero de 2006) era una chapuza porque, a diferencia de estos países, permitía a los dueños de bares y restaurantes con menos de 100 metros cuadrados elegir entre permitir fumar o prohibirlo. Y no fue ninguna sorpresa que casi todos (¿el 99%?) eligieron seguir como antes. Solo había que anunciar la decisión claramente. No conozco ningún bar o restaurante en Madrid, donde vivo desde 1986, con menos de 100 metros cuadrados donde se prohíba fumar. Conocí un bar cuyo dueño tuvo la valentía de prohibir el tabaco, pero rápidamente cambió de idea después de que sus clientes habituales y fumadores dejaron de ir. Ahora se prohíbe fumar no solo en todos los locales públicos cerrados, sino también en algunos sitios al aire libre.

Ciertamente hoy es un día triste para el fumador empedernido y novelista Javier Marías quien no tardó en cargar en contra de la antigua y suave ley pocas semanas después de su entrada, llamándola “dictatorial” con el argumento que trataba a los ciudadanos “como a menores de edad, al decirle a los fumadores, entre otras cosas abusivas, que acabarían agradeciéndole que les prohibiese fumar en tantos sitios” y que el “totalitarismo consiste, sobre todo, en la intromisión de los Gobiernos en todas las esferas de la sociedad.”

Es algo exagerado incluir una ley antitabaco entre las medidas totalitarias. Con la misma filosofía se puede decir que la ley que obliga al uso de cinturones en coches o a llevar cascos en motos es totalitaria. Este ley ha salvado muchas vidas (no tantas como desea Pere Navarro, el Director General del Trafico, porque hay mucha gente que sigue ignorándola— cada persona está en su derecho de no hacerlo y sufrir las consecuencias-). También ha reducido enormemente el número de personas en hospitales después de sufrir un accidente, y esto sí es del bien público porque libera espacio en los hospitales para personas enfermas y no precisamente por su culpa.

En el año 2006 (últimos datos disponibles) se produjeron 53.155 muertos en España (¡145 al día!) atribuibles al tabaquismo en individuos mayores de 34 años, según un estudio que publica Medicina Clínica (unos 600.000 al año mueren en todo el mundo según la Organización Mundial de la Salud). La espantosa cifra para España supone el 14,7% de las muertes por todas las causas y un alto coste para las cuentas de la salud pública.

Por supuesto el imperio del tabaco contraatacó. Para Dominic Brisby, presidente de Altadis (empresa formada por la española Tabacalera y la francesa SEITA y filial de Imperial Tobacco), la nueva ley española “es la más radical del mundo y fracasará. Solo hay un par de países con leyes más radicales, como Bután, un país del tercer Mundo donde la gente viaja en burro.” Bután podría ser un país del Tercer Mundo; sorprende que Brisby sea tan despectivo porque es ahí donde las compañías de tabaco se lucran. Está en los intereses de las tabacaleras que la ley española fracase.

Es cierto que la ley antitabaco ha ido de un extremo a otro: de ser demasiado permisiva a algo radical con respecto a algunos sitios al aire libre como los patios, las zonas infantiles de los parques y las áreas de acceso. ¿Y porque no?

Los hosteleros, afectados por la crisis, creen que además del daño económico, los españoles no están preparados sociológicamente. (Es conocida la relación entre los hosteleros y las tabacaleras). Y los turcos, los italianos y los irlandeses, ¿están más preparados que los españoles? He estado en los tres países y sus leyes antitabaco funcionan bien y son respetadas. ¿Por qué no en España? Y no me consta que sus leyes hayan dañado sus economías.

Según Brisby, hay unos 12 millones de españoles que fuman (casi el 25% de la población total). Son una minoría y, además, una minoría que contamina a los no fumadores, por ejemplo a camareros (fumadores pasivos) que tienen un 50% más de probabilidades de contraer un cáncer de pulmón que una persona que trabaja en un entorno donde está protegido, según la médica Ángeles Planchuelo, presidenta del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo.

La salud pública tiene que prevalecer por encima de todas las otras consideraciones. A ver si hace falta establecer un cuerpo de policía antitabaquismo para hacer cumplir la nueva ley.

http://www.elimparcial.es/sociedad/bienvenida-la-ley-antitabaco-76486.html#

Regalos para Zapatero y Rajoy

Al ser inglés y protestante (no practicante), Papá Noel, también conocido como Santa Claus, Viejito Pascuero, Colacho o San Nicolás, es mucho más importante para mi que los Reyes Magos. Era Papá Noel quien cada 25 de diciembre se mostraba muy generoso conmigo, mientras que los 6 de enero los Reyes no me traían nada. Además, San Nicolás nació en lo que hoy es Turquía y, como saben mis lectores, soy partidario de la adhesión de este país a la Unión Europea si algún día cumple todas las condiciones para integrarse. Por ello y siguiendo la tradición inglesa, voy a dar unos regalos a José Luis Rodríguez Zapatero y a Mariano Rajoy en forma de deseos. Son regalos individuales o para compartir. Si no les gustan podrían intercambiarlos entre ellos, como hacen los hermanos, pero no pueden devolverlos.

Para Zapatero, deseo que tome una decisión definitiva sobre si va a presentarse o no a la reelección en 2012 y lo anuncie públicamente y que deje de andar por la vida diciendo que la economía española ha hecho los deberes. Es cierto que ha dejado de ser “in denial” (denegando la crisis), e incluso parece a veces más papista que el Papa cuando habla de reformas, pero hacen falta más ajustes y menos buenas intenciones. Si Zapatero no sabe qué hacer, le recomiendo que lea el último informe sobre España publicado esta semana por la Organización por la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Le adjunto el vínculo del resumen del informe, aunque está en inglés, idioma que él no conoce. (http://www.oecd.org/…).

Para Rajoy que busque alguien para reemplazarle de cara a las elecciones generales (el 78% reprueba su gestión, SOLO dos puntos por debajo de la de Zapatero) en 2012 (hay tiempo; no creo que sean anticipadas), que se tome en serio la corrupción que existe dentro de su partido y que asuma sus responsabilidades y de su partido en el desastre del modelo económico español, basado excesivamente en el ladrillo y muy poco en el conocimiento (que es la base de una economía sostenible).

El auge en el sector inmobiliario empezó durante el gobierno del Partido Popular (1996-2004), y estoy seguro que muy poco o nada hubiera cambiado en este terreno si hubiera ganado el PP en 2004. Es cierto, sin embargo, que bajo los socialistas, hemos tenido muchísimas más viviendas iniciadas que bajo el PP. Si los dos quieren ver el impacto de la locura inmobiliaria basta que vayan juntos (¡esto si sería un acontecimiento!) al pueblo de Yebes, a una hora de Madrid, donde pueden ver 250 casas adosadas terminadas hace tres años, la gran mayoría de las cuales están vacías y en mal estado y han sido objeto de robos (puertas, tubos, radiadores, etc). La semana pasada el New York Times saco una crónica sobre esta “ciudad fantasma” en medio de la nada. La crisis en el sector inmobiliario ha reemplazado casi a los toros como la imagen dominante de España en el extranjero.

Con respecto a este sector, mi regalo para los dos líderes es que se pongan de acuerdo sobre una reforma de la contribución urbana que es demasiado baja, especialmente si se toma en cuenta la abolición en 2009 del impuesto sobre el patrimonio. Su bajo nivel (por debajo de los países de la OCDE) ha incentivado durante demasiados años la búsqueda de ingresos de los ayuntamientos en otras fuentes, en particular vía la reclasificación de terrenos y la corrupción que conlleva. Con el colapso del sector inmobiliario, los ingresos de los ayuntamientos han bajado bruscamente, y éste es uno de los factores que está detrás del nerviosismo en los mercados hacia España. La caída de la presión fiscal en España entre 2007 y 2009 fue la más drástica de los 35 países avanzados. Pasó del 37,3% al 30,7% del PIB.

Mi regalo a Rajoy en el campo de la economía es que ponga un poco de mesura en sus declaraciones y las de los miembros destacados de su partido que denigran a la economía española más de lo que ya está.

Mi regalo para Zapatero en el campo de la política exterior es que deje de intentar cambiar la posición común de la Unión Europea hacia Cuba y hacerla más acomodaticia con ese régimen nefasto. Tal vez el premio Sajarov dado este mes por el Parlamento Europeo al disidente cubano Guillermo Fariñas, quien casi murió en una huelga de hambre, convencerá a Zapatero de abandonar los intentos de acomodarse con los hermanos Castro. Al no obtener Fariñas el permiso de la Habana para salir de la isla, el Parlamento Europeo rindió homenaje a una silla vacía cubierta con la bandera cubana (algo similar pasó con el chino Liu Xiaobao y el premio Nobel de la Paz).

Mi mejor regalo para ambos es en el campo de la educación: que sean capaces de sentar unas bases sólidas de políticas educativas y que se dejen de las monsergas religiosas como referencias fundamentales. Después de los recientes y pobres resultados del informe PISA 2009 de la OCDE, que cuantifica lo que saben hacer los alumnos de 15 años de 65 países con sus conocimientos de lectura, matemáticas y ciencias (los respectivos rankings de España son 33, 34 y 36) y con una tasa de abandono escolar de 32% (el doble de la UE) ya es hora de que se pongan de acuerdo para mejorar la educación. Y no es una cuestión de falta de dinero.

¡Les deseo un feliz 2011, libre de crispación!
http://www.elimparcial.es/sociedad/regalos-para-zapatero-y-rajoy-76176.html

Marca país

Finlandia acaba de presentar su informe sobre la marca país, un trabajo encargado por Alexander Stubb, el Ministro de Asuntos Exteriores, a un grupo de personas presidido por Jorma Ollia, presidente y antiguo consejero delegado de Nokia, un gigante en el mundo del teléfono móvil. El informe podría servir como modelo para España que, mucho más que Finlandia, necesita mejorar su imagen en el mundo y formular una estrategia para el futuro.

Las marcas, tanto para una empresa como para un país, son un activo clave para la competitividad, aportando diferenciación y valor a sus productos y servicios incluyendo el turismo. En el último ranking de Interbrand de las 100 marcas de empresas de más valor en el mundo, la pequeña Finlandia tiene una, Nokia, y España (cuya economía genera casi el 12% del PIB de la zona euro) dos (Zara y, por vez primera este año, Santander).

Cuando uno piensa en Finlandia, la imagen más inmediata que surge es de un país serio con mucho frío y obscuridad y de alta tecnología, y el equivalente para España es de un país alegre, con mucha luz y amante de los toros y fiestas. Otra cosa es si esta imagen corresponde a la realidad. La percepción, sin embargo, es la realidad.

Mientras Finlandia ya ha fraguado una marca país sólida y exitosa, y con su informe propone medidas para fortalecerla, España ni siquiera ha empezado a hacer algo en el terreno de la diplomacia pública que es la esfera apropiada para este tema. En junio de 2008, José Luis Rodríguez Zapatero, flanqueado por Kofi Annan en el museo del Prado, anunció la creación de una comisión de diplomacia pública para arrancar en 2009. Ya estamos casi en 2011 y no se ha logrado nada. El asunto está en manos de Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno. Es un todo terreno, un tipo inteligente y amable y el hombre más admirado en la embajada de EE UU en Madrid (según uno de los cables secretos proporcionados por WikiLeaks donde se le llama “el chico de oro del Gobierno”). Es de suponer que si la comisión no ha fructificado bajo sus esfuerzos, no saldrá y menos en la critica situación actual en que se encuentra España. Algunas de las funciones de la diplomacia pública son ejercidas por la Dirección General de Comunicación Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores, pero esto dista mucho de ser una comisión capaz de fraguar un consenso sobre a dónde quiere ir España. La palabra consenso no existe en el vocabulario político español.

La única organización que trabaja en el campo de la marca, y notablemente, es el Foro de Marcas Renombradas (FMRE) que con las administraciones públicas está promoviendo las marcas españolas como referente de prestigio a nivel internacional y aportando valor a la marca país. Y aquí declaro un interés personal porque soy miembro de su Comité de Marcas Embajadoras & Imagen de España.

El Real Instituto Elcano, en donde trabajo como colaborador habitual, también ha hecho un buen trabajo bajo uno de sus analistas, Javier Noya, al preparar un exhaustivo informe estratégico sobre la diplomacia pública para España que será presentado en enero o febrero.

Finlandia (ver http://www.tehtavasu…) propone tres áreas en donde avanzar en su marca país: la funcionalidad de la sociedad finesa, su estrecha relación con la naturaleza y un sistema de educación básica que está entre las mejores del mundo. Dice que estos logros no son solo motivo de orgullo para un país, sino que “usados apropiadamente, pueden ser también herramientas eficaces”.

Finlandia sale con un notable en los recientes resultados del informe PISA 2009 de la OCDE, que cuantifica lo que saben hacer los alumnos de 15 años de 65 países con sus conocimientos de lectura, matemática y ciencias (tercero en comprensión lectora, sexto en competencia matemática y segundo en competencia científica). Los respectivos rankings de España son 33, 34 y 36. La posición de Finlandia es el fruto de muchos años de dedicación por parte de los gobiernos a la educación (Finlandia casi no tiene escuelas secundarias privadas). Verifiqué esto en 1996 cuando escribí un libro sobre Finlandia, después de su fuerte recesión entre 1991 y 1993 cuando la economía se contrajo más del 10%, la más fuerte contracción de un país del OCDE desde la Segunda Guerra Mundial. Lo que me impresionó fue el consenso político que había en la inversión en la educación.

Con respecto a la funcionalidad, Finlandia propone desarrollar un “Silicon Valley de innovaciones sociales” en los campos de cambio climático, envejecimiento de la población y migración. En la naturaleza, quiere mejorar la calidad de sus amplios recursos de agua y producir más comida orgánica, y en la educación crear una organización internacional para suministrar educación básica en zonas en crisis, algo similar a Médicos sin Fronteras.

Por supuesto, es más fácil para un pequeño y bastante homogéneo país como Finlandia ponerse de acuerdo sobre la dirección que quiere tomar que España con sus 17 comunidades autónomas, cada una con sus propios intereses y tribus políticas y reacias a enterrar sus diferencias para el beneficio de todo el país. Pero algo hay que hacer.
http://www.elimparcial.es/economia/marca-pais-75815.html

Nostalgia de una edad dorada

En tiempos de crisis siempre surge nostalgia del pasado glorioso de un país, y pocas naciones han tenido una edad dorada tan brillante como la ocurrida bajo el reinado de Carlos I de España (1516-1556) y desde 1520 a 1558 coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V cuando España era una potencia mundial.

En el segundo tomo de su trilogía sobre el imperio español — The Golden Age: The Spanish Empire of Charles V (“La Edad de Oro: el Imperio Español de Carlos V”), publicado por Allen Lane — el gran historiador británico Hugh Thomas nos ofrece un relato magistral y vivo de cómo unos aventureros lograron conquistar la parte de América del Sur que hoy es Guatemala, Yucatán, Colombia, Venezuela, Perú y Chile. El descubrimiento de las Américas fue el elemento clave de la dominación del mundo por el Occidente porque creó un sistema de comercio que propició la industrialización de la producción.

El nuevo libro con unas 500 páginas y un magnífico apéndice de mapas, estadísticas y los nombres de los principales conquistadores, cubre el periodo que comienza en 1522, con el retorno de los restos de la expedición de Fernando de Magallanes, y concluye con la muerte de Carlos V en Yuste en 1558. Un promedio anual de 60 barcos de menos de 100 toneladas cada uno (bastante pequeños) salieron del puerto de Sevilla por el poco profundo río Guadalquivir entre 1516 y 1555, y un número significativo no lograron siquiera llegar al océano Atlántico. La comida diaria de su tripulación eran galletas, agua y vino.

El primer volumen, Rivers of Gold (“Ríos de Oro”), publicado en 2003, cuenta las primeras conquistas de España en las Américas. El tercer y último libro, que Thomas ya está escribiendo, terminará en 1580 cuando Felipe II decide no intentar conquistar China, el país que hoy esta en auge.

Ningún otro gobernante de su época viajó de un sitio a otro tanto como Carlos V (Toledo, Valladolid, Roma, Innsbruck, Flandes, por mencionar solo algunos lugares) y esto siglos antes de la invención de los aviones. Estuvo en 40 lugares diferentes entre agosto y diciembre de 1546. Y tuvo que enfrentarse con amenazas de Francia, de los turcos y el movimiento reformista de los luteranos en Alemania. Retó al rey Francisco de Francia a un combate “en camisa o armadura, con espada o con los puños, en mar o en tierra, en un puente o en una isla, en un lugar cerrado o delante de sus ejércitos o dondequiera que hubiera querido.” Si ganaba Carlos, el premio era Borgoña, y si lo hacía Francisco, Milán. Carlos cambió de idea y mandó tropas españolas a Francia para intentar capturar al rey en Aix-en-Provence, sin éxito. ¿Qué hubiera pasado si Carlos hubiera lanzado el mismo desafío a los líderes de las Américas y hubiera perdido? El curso de la historia puede depender de acontecimientos aparentemente nimios.

Una extraordinaria gama de personalidades figuran en el libro. Una de lo más curiosos, y no solo por su nombre, fue Álvar Núñez Cabeza de Vaca quien exploró el Golfo de México y los territorios del noroeste de México, siendo el primer europeo que describió las cataratas de Iguazú y que exploró el curso del río Paraguay. Fue capturado y mantenido como esclavo hasta que escapó y se hizo famoso entre los indígenas después de extraer con éxito la punta de una flecha que un nativo tenía clavada cerca del corazón. Caminó por Tejas desnudo salvo por la noche cuando se cubría con la piel de un ciervo. Otro personaje interesante fue Gaspar de Espinosa quien propuso en 1533 la construcción de un canal en Panamá entre el mar Caribe y el océano Pacifico, algo que no se hizo realidad hasta 1914.

Según Thomas, las actividades macabras y crueles de los indígenas (por ejemplo, los sacrificios de humanos y de animales en México) convencieron a los españoles que tenían razón en traer el cristianismo al Nuevo Mundo, pero no justificó las barbaridades de los conquistadores (una de los peores fue cometida en la plaza de Cajamarca en Perú cuando menos de 200 europeos mataron a varios miles de indígenas).

La opinión cristiana sobre cómo tratar a los indígenas estaba dividida. Unos, en palabras de un sacerdote, creyeron que “Dios no había creado jamás una raza más llena de vicios … los indios son más estúpidos que los burros”, mientras el fraile dominico Bartolomé de las Casas se opuso a la opresión y a la esclavitud de los indígenas. Su labor de defensa de los indios hasta su muerte le valió ser conocido como el Apóstol de los Indios.

Otro defensor fue Vasco de Quiroga quien, influenciado por el libro Utopia de Thomas Moro, quería establecer una especie de comuna para hombres “que fueran descalzos, descubiertos pero con el pelo largo como los apóstoles.”

La última época dorada de España sucedió entre 1994 y 2007 y aún estamos pagando un alto precio para los excesos y la falta de visión, como ocurrió finalmente después de la muerte de Carlos V. Parece que es una ley universal que las épocas de demasiada brillantez siempre terminan mal.
http://www.elimparcial.es/sociedad/nostalgia-de-una-edad-dorada-75421.html

La vida de las O(s)tras

La vida privada es sacrosanta en las democracias, pero en los sistemas comunistas, como dijo Lenin, “nada es privado”. Al final de la República Democrática de Alemania (RDA), después de la caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989, la Stasi, la policía secreta y el “escudo y la espada” del SED, el partido oficial, habían acumulado 180 kilómetros de archivos sobre la vida de los ciudadanos, un millón de fotos y 200.000 cintas con conversaciones grabadas. Tenían seis millones de informes para un país de 17 millones de habitantes, el equivalente de todos los archivos producidos en Alemania desde la Edad Media.

Aún más espectacular es que la Stasi empleara más personas que cualquier sector de la economía y 1,5 veces más que el ejercito permanente. Fue la única industria que creció — el número de sus empleados aumentó de unos 70.000 en 1977 hasta 91.000 en 1989 (uno por cada 180 ciudadanos en comparación con un policía secreta por cada 500 habitantes del URSS en 1939, 7.000 empleados del Gestapo del Tercer Reich para una población de 66 millones en 1939 y un medico en el RDA por cada 400 habitantes). Y esta cifra para la Stasi excluye sus colaboradores e informantes. Se estima que unas 800.000 personas trabajaron para la Stasi durante los 41años de la RDA.

La Stasi era como un pulpo; sus tentáculos llegaban a todos los rincones. Ningún otro servicio secreto ha sido tan penetrante: hasta el olor corporal de la gente bajo sospecha fue captado y guardado en un envase de vidrio y usado por perros para poder detectar su presencia en actos “ilegales”. Un escena impactante de la película “La Vida de los Otros” de Florián von Donnersmarck, que ganó el Oscar en 2006 a la mejor película de habla no inglesa, muestra el interrogatorio de alguien que tiene que sentarse sobre sus manos. Cuando termina la sesión, el agente de la Stasi quita el trozo de tela de la silla y la mete en un envase.

En este entorno agobiante, como explica Paul Betts en su instructivo e original libro, Within Walls: Private Life in the German Democratic Republic (“Intramuro: La Vida Privada en la República Democrática de Alemania”), publicado por Oxford University Press, cualquier cosa que no tuviera nada que ver con el estado —la esfera privada — ganaba importancia y una creciente firmeza política. Adoptando un dicho inglés, para los habitantes del RDA su casa era su castillo y su vida privada, en múltiples formas y hasta donde pudieron, su refugio. Nadie podía confiar en nadie que no fuera de su absoluta confianza (ni los maridos en sus esposas o viceversa, como se reveló después de la caída de la RDA cuando el gobierno alemán abrió los archivos de la Stasi al público). La gente vivía como ostras, encerrada en su propio mundo.

Es muy llamativo que la palabra en alemán para la intimidad no aparece en el diccionario político oficial del SED. La única palabra relacionada con ella que si se contempla es propiedad privada, rasgo que definió y justifico la propia existencia de la RDA. Muy pocas personas mantuvieron diarios privados donde contaban su vida cotidiana. Una notable excepción fue Victor Klemperer y su tercer y conmovedor volumen de diarios, The Lesser Evil: 1945-59 (El Mal Menor).

El libro de Betts cubre un espectro de la vida privada muy amplio: la subcultura cristiana; el matrimonio y el divorcio; los interiores de las casas; la propiedad y el ruido; los derechos de los ciudadanos de quejarse y la fotografía. En las relaciones personales, el sexo era un “espacio libre crucial”.

Particularmente interesante es el capítulo sobre la religión. La gran mayoría, al menos nominalmente, eran luteranos y, en menor grado, católicos, y formaron “una sociedad aparte” (niche society). Los interiores de las casas de gente religiosa no eran reconocidos por crucifijos u otros símbolos, sino por un estilo particular de muebles (muchas veces hechos por ellos) y una decoración más individualista que los objetos estandarizados y la decoración uniforme. Muchas de estas personas llevaban una doble vida, defendiendo el estado de boquilla a la vez que mantenían una oposición privada, el llamado Ketman en las sociedades islámicas, un concepto aplicado también a los regimenes comunistas y estudiado en The Captive Mind (El Pensamiento Cautivo), el libro clásico de escritor polaco Czes?aw Mi?osz publicado en 1951.

La proliferación de esferas privadas y la importancia de las redes personales ayudaron a muchas personas en la RDA capear la difícil transición del comunismo al capitalismo después de 1989. Es probable que también jugaran un papel en la transición española, pero ésta es otra historia.
http://www.elimparcial.es/sociedad/la-vida-de-las-ostras-75109.html

La reina española de Inglaterra

Algún día el Reino Unido tendrá su quinta reina Catherine (Catalina) y es de suponer que el reinado de Kate (diminutivo de Catherine) Middleton, recientemente comprometida con el príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión, no sea tan trágico como fue el de Catalina de Aragón (1485-1536) y con tantas consecuencias dramáticas y violentas, empezando con la separación de la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Romana Católica.

El ameno libro de Giles Tremlett, Catherine of Aragon: Henry’s Spanish Queen (“Catalina de Aragón: La Reina Española de Enrique”), publicado por Faber and Faber, es una apasionante historia de sexo, poder y política europea que, como dice Tremlett, autor de un excelente libro sobre la España contemporánea, “España Ante Sus Fantasmas” y corresponsal en Madrid de The Guardian y de The Economist, “se encontraron en el lecho nupcial.”

Esta es la primera biografía en inglés sobre Catalina desde el libro de Garrett Mattingly publicado en 1942. Incorpora casi 70 años de estudios sobre los Tudor, hoy una parte de la historia del Reino Unido muy popular y contempla este fascinante periodo desde una perspectiva española y no solo inglesa.

Catalina, la menor de las cuatro hijas del rey Fernando II de Aragón el Católico y de la reina Isabel I de Castilla la Católica, y tía de Carlos V, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, es una figura clave en la historia de mi país y protagonista importante de la Reforma. Si no se hubiera casado primero con el enfermizo príncipe Arturo, hijo de Enrique VII, y luego con su hermano menor Enrique VIII la historia del Reino Unido, y la de Europa, hubieran sido bien distintas. Tal vez la llamada Reforma Anglicana no hubiera ocurrido.

Catalina fue prometida en matrimonio con Arturo cuando el tenia dos años y ella tres, como parte de una estrategia de fraguar una alianza entre España e Inglaterra. Llegó a la isla con 16 años, después de un viaje por mar de tres meses, hablando en latín y se quedó viuda antes de cumplir 17 años, sin dejar constancia si era aún virgen o no, un asunto que años más tarde se convirtió en una gran polémica cuando Enrique VIII empezó el proceso con el Vaticano, que duró seis años, de anular su matrimonio para poder casarse con Anne Boleyn, la segunda de sus seis esposas y bastante más joven que Catalina, con la esperanza de tener un heredero varón.

Enrique, buscando un pobre pretexto para anular su matrimonio, puso en duda la dispensa que el papa le había dado para casarse con la viuda de su hermano, aduciendo que contradecía la Biblia. Según el Levítico es una “impureza” casarse con la mujer de un hermano, mientras que para el Deuteronomio es el deber de un hombre casarse son la viuda de su hermano. Enrique ignoró esto último.

Catalina, cuyo matrimonio con Enrique duró más años que todos los demás matrimonios del Rey, y que fue muy popular entre el pueblo, se quedó embarazada varias veces pero solo sobrevivió una hija, Mary (María I Tudor, quien más tarde se casaría siendo reina de Inglaterra con el príncipe Felipe de Austria, coronado rey de España como Felipe II a los dos años de su matrimonio). Parece que Catalina sufrió anorexia y esto afectó a su ciclo menstrual. La ironía es que dos de las hijas de Enrique, Mary y Elizabeth, tan obsesionado en tener un hijo, fueron reinas consecutivas durante unos 50 años.

Uno de los descubrimientos significativos del libro del Tremlett, meticulosamente investigado, es el testimonio (en un documento de unas 70 páginas hoy en el monasterio de Veruela, Aragón) de las compañeras de viaje de Catalina, dado en Zaragoza, quienes dijeron que su matrimonio con Arturo no fue consumado, desmintiendo el testimonio de testigos ingleses dado en Londres que afirmaban que Catalina sí perdió su virginidad. Jamás se había examinado tanto en público la vida sexual de unos monarcas. Parece que el pene de Arturo era fino en la base y bulboso en la cabeza y que no podía mantenerse erecto.

El autor demuestra que Catalina, una de las mujeres mejor educadas de Europa, tenía una enérgica personalidad y estuvo lejos de ser una víctima de las circunstancias. Era muy inteligente. Sabia lo que estaba haciendo, hasta convertirse en una mártir si era lo que Enrique quería. Con este libro, Catalina ha dejado de ser una nota al pie de página en la historia.

El mismo día que Catalina ganó su causa en el Vaticano, la Cámara de los Lores en Londres anulaba su matrimonio, consolidando la ruptura con Roma. Catalina pasó el resto de su vida en condiciones casi carcelarias y la gente que la apoyó activamente, como cinco frailes cartujos, fueron ejecutados de la manera más cruel (colgados hasta casi morir, con sus intestinos y corazones arrancados y luego decapitados).

La próxima reina Catalina entrará en la historia por otras razones (su familia no pertenece a la aristocracia), pero a juzgar por su largo noviazgo con el príncipe Guillermo, es, como Catalina, una mujer muy decidida.
http://www.elimparcial.es/sociedad/la-reina-espanola-de-inglaterra-74671.html