Adam Smith contra Charles Darwin

La recuperación del impuesto de patrimonio, eliminado por el Gobierno en 2008, ha levantado un debate sobre las ventajas y desventajas de tal medida. A dos meses de las elecciones generales el 20 de noviembre sueña a medida populista de los socialistas para ganar votos, aunque en el fondo es algo lógico, dado el mal estado de las cuentas públicas, con caídas en los ingresos y los gastos fuera de control de las autonomías. Pero no es ningún sustituto de un sistema impositivo mucho más eficaz.

La reforma, con vigencia de solo dos ejercicios, 2011 y 2012, consiste en subir el mínimo exento a 700.000 euros por contribuyente, lo que supone multiplicar por casi siete el límite anterior (cerca de 108.000 euros). Además, el mínimo exento para vivienda habitual se eleva a 300.000 euros, el doble del que había en 2008. Según Elena Salgado, Ministra de Economía, “la suma de estos dos conceptos da una cifra de un millón de euros, lo que hace que el impuesto grava solo a las grandes fortunas y no a las clases medias, como sucedía antes.”

Se estima que el gravamen afectará al final a unos 160.000 contribuyentes (981.498 en 2007) y aportará a las autonomías, que no al Estado, 1.080 millones de euros (basado en la declaración de 2007).

Como era de esperar, el Partido Popular, después de ponerse de acuerdo (nunca lo ha estado en casi nada) con los socialistas para incluir en la Constitución limites sobre el déficit presupuestario y la deuda pública, no quiere tener nada que ver con la medida. Mariano Rajoy habla incluso de bajar hasta 10 puntos el impuesto de sociedades (una cantidad enorme, teniendo en cuenta que el tipo es del 30% para grandes empresas y del 25% para PYMES) a empresas que reinviertan beneficios en vez de ser repartidos a los accionistas en forma de dividendos. En cuyo caso hay que preguntarse ¿quienes se atreverían comprar acciones si no van a ser compensados?

No es muy frecuente que recomiende un libro a un político, en este caso a Rajoy. Aprenderá mucho del nuevo libro de Robert H Frank, catedrático de gestión y economía en la Universidad de Cornell y columnista del New York Times. El libro, The Darwin Economy: Liberty, Competition, and the Common Good (“La Economía Darwiniana: Libertad, Competencia y Bien Común”), publicado por Princeton University Press, maneja con habilidad una tesis original: el naturalista ingles Charles Darwin será reconocido algún día como el fundador intelectual de la economía, desplazando a Adam Smith.

Smith (1723-90), autor de “La Riqueza de Naciones” consideró la libre competencia como el medio más idóneo de la economía, afirmando que las contradicciones engendradas por las leyes del mercado serían corregidas por lo que él denominó “la mano invisible” del sistema. Una particularidad de la obra es el planteamiento de que, gracias a la apelación al egoísmo de los particulares se logra el bienestar general. Su filosofía es lo fundamental para los libertarios económicos quienes creen que el mercado lo arregla todo y por esto las regulaciones no son necesarias. La crisis financiera en Europa y los Estados Unidos ha demostrado sin ninguna duda que estamos pagando un alto precio por dejar todo en manos de fuerzas desenfrenadas del mercado.

El punto de vista de Darwin (1809-82), autor del “Origen de las Especies”, sobre el proceso competitivo es bien distinto. El creía que los intereses de los animales individuales entraron muchas veces en conflicto profundo con los intereses generales de sus propias especies, algo que ha sido confirmado por el comportamiento de algunos seres humanos durante la crisis, siendo el último caso el de Kweku Adoboli, el operador del banco suizo UBS, cuyas operaciones ilegales produjeron perdidas de 1,666 millones de euros.

Dirigiéndose a los libertarios económicos, Frank dice que “la intuición de que el hombre tiene una ética firme en mantener todos sus ingresos brutos, rápidamente se desmorona. Los altos ingresos de la gente en las modernas democracias industriales no son consecuencia únicamente de sus esfuerzos. Son el resultado de un grandes inversiones públicas presentes y pasadas en infraestructura, educación e instituciones que definen y refuerzan los derechos de la propiedad privada. Es fácil perder la vista el papel principal que tales inversiones juegan en nuestra prosperidad. La infraestructura que hizo posible su riqueza se pagó con impuestos”.

Según Alan Greenspan, el desacreditado ex-presidente de la Reserva Federal que permitió durante su mandato la proliferación de los denominados derivados financieros (descritos con acierto por Warren Buffet como “armas financieras de destrucción masiva), “todos los impuestos son un obstáculo para el crecimiento económico. Es solamente una cuestión de grado.”

Buffet, uno de los hombres más ricos en el mundo, se queja de que los ricos en EE UU pagan demasiados poco impuestos (pagó solo el 17,4% de su renta imponible, una proporción mucho menor que la de la mayoría de hogares de renta media).

Frank hace hincapié en la importancia de la suerte en la vida, algo que el multimillonario Bill Gates, un hombre que ha tenido muchísima suerte, reconoce públicamente. Su fundación ha donado más de 30,000 millones de dólares para erradicar el sufrimiento en varios países.

Frank propone un sistema de impuestos progresivos y una prueba de coste-beneficio para tomar decisiones favorables para todos los miembros de una sociedad. A ver si Rajoy toma nota.

http://www.elimparcial.es//adam-smith-contra-charles-darwin-91631.html

Redentores de América Latina

La historia de América Latina de los últimos 150 años ha sido, entre otras cosas y simplificando, una lucha entre el ideal democrático y el mesianismo político, entre el liberalismo y la revolución. Hoy, la mayoría de los países tienen democracias de distintos grados, pero el mesianismo no ha desaparecido.

En su nuevo y original libro, Redeemers: Ideas and Power in Latin America (“Redentores: Ideas y Poder en América Latina), publicado por Harper Collins, el gran historiador mexicano, Enrique Krauze, explica, en una prosa nítida y luminosa, el desarrollo de las ideas políticas de varios revolucionarios, pensadores, poetas y novelistas influyentes de los siglos XIX y XX, propagados con una “seriedad teológica o casi rozándola”, contando sus vidas.

Los 12 figuras representativas son los cubanos José Marti y Fidel Castro, los argentinos Eva Perón y Che Guevara, los pensadores José Vasconcelos de México y José Carlos Mariátegui de Perú, los escritores José Enrique Rodó, Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez y Octavio Paz y, por último, el obispo mexicano Samuel Ruiz, Subcomandante Marcos y Hugo Chávez, presidente de Venezuela.

Krauze, quien escribió un magnifico libro sobre México titulado “Biografía del Poder”, divide su nuevo libro en seis secciones con los siguientes títulos: profetas (Martí, Rodó, Vasconcelos y Mariátegui); un hombre en su siglo (Paz); iconos populares (Perón y Guevara); la política y la novela (García Márquez y Vargas Llosa); religión y rebelión (Ruiz y Marcos) y el caudillo posmoderno (Chávez).

El capitulo más largo y fascinante esta dedicado a Paz (1914-98), alguien que Krauze conoció a la perfección por haber trabajado con el durante más de 20 años, principalmente en la revista Vuelta fundada por Paz en 1976. Lamento no haber conocido a Krauze durante mi estancia en México cuando residí como corresponsal del Financial Times (1978-84).

Según el ensayista americano Ralph Waldo Emerson (1803-82) “toda historia es biografía”, y esta tesis esta brillantemente ilustrada por Krauze en la vida de Paz cuyo libro más conocido sobre el alma de México, con el curioso título de “El Laberinto de la Soledad” (los mexicanos no están generalmente asociados con la soledad), resulta ser, hasta cierto punto, un reflejo de su propio laberinto de soledad.

El padre de Paz, simpatizante de la Revolución Mexicana (1910-20) y cercano a Emiliano Zapata (su padre, al abuelo de Paz, luchó en contra del dictador Porfirio Díaz) conoció poco a su hijo durante su niñez y murió arrollado por un tren (fue tan desmembrado que sus restos fueron llevados a su casa en un bolso). Luego, en una escuela, a Paz se le consideraba extranjero debido a sus ojos azules, por lo que se sintió marginado.

Paz participó en la Guerra Civil Española en el lado Republicano como un “agitador poético” (asistió al congreso de intelectuales en Valencia en 1937) y esta experiencia le marcó y dio comienzo a su desencanto con los dogmas de la izquierda, aunque su fe en el marxismo duró hasta finales de los 60 cuando empezó a adherirse a la democracia liberal, aunque nunca por completo. Pasó el resto de su vida “purgándose” de su “pecado” de haber creído en un dios falso (el comunismo). A raíz de un discurso en Frankfurt en 1984, cuando criticó la revolución sandinista en Nicaragua por haber instalado una dictadura inspirada en Cuba después de derrocar el régimen de General Somoza, manifestantes en México DF quemaron efigies de Ronald Reagan y de Paz al grito de “Reagan rapaz, tu amigo es Octavio Paz”.

Vargas Llosa tuvo una niñez infeliz y sigue siendo, en sus palabras, un infeliz. Cuando tenía 10 años apareció su padre, fallecido hasta entonces por el relato de su familia. Era un tipo autoritario y violento y maltrató a su hijo y a su esposa. Muchos años más tarde, en 1979, con su padre muerto, Vargas Llosa, algo reconciliado con el, huyó del sitio donde la familia había instalado el velatorio al verlo en el ataúd.

Krauze titula su ensayo sobre Vargas Llosa “el parricidio creativo”. “La Dictadura ha sido un tema central no solo en la historia de América Latina sino también en su literatura”, escribe. “La causa principal de tanta miseria en América Latina es el ’padre cruel’ de un país entero, el dictador prototipo, el déspota, que de formas diferentes ha reducido a menudo la historia de esos países en una mera biografía de poder.” Al escribir su novela “La fiesta del chivo” sobre Rafael Trujillo, el dictador de la República Dominicana, Vargas Llosa se enfrentó no solo con uno de los problemas de la región (algo mucho más del pasado que el presente), sino con su propia historia personal.

Krauze, con razón, admira a Vargas Llosa más que a Gabriel García Márquez, ambos laureados con el Premio Nobel de Literatura, por ser intelectualmente honesto consigo mismo. García Márquez “ha colaborado fervientemente con la oppression y la dictadura” y sigue siendo cercano a Castro, el único dictador de América Latina. Ambos escritores empezaron sus carreras como admiradores de la revolución cubana, pero Vargas Llosa dejó de serlo hace muchos años e incluso se presentó a las elecciones presidenciales de Perú en 1990 por un partido de centro derecha. Odia todo tipo de autoritarismo. El “juicio moral” de García Márquez, cuando se escriban los libros de Historia, no sera tan generoso como el juicio estético.

Mientras tanto, los redentores (hoy Chávez más que nadie) no van a desaparecer por completo hasta que América Latina sea menos pobre y menos desigual.

http://www.elimparcial.es/mundo/redentores-de-america-latina-91233.html

Aguafiestas

Mi pueblo, en un lugar de Castilla-La Mancha, cuyo nombre prefiero no mencionar porque tengo una casa allí desde hace más de 30 años y no quiero ofender a nadie, está en fiestas. Tenemos dos fiestas al año, las primeras en mayo cuando nuestra Virgen (de los Desamparados) es trasladada desde su Ermita (a hombros de unos valientes) al pueblo, y las otras en septiembre, cuando la Virgen vuelve a su sitio y hay encierros populares, corrida de toros y música. Algo similar ocurre en casi todas las localidades en España.

Incluso en épocas de prosperidad creo que las fiestas son un despilfarro de dinero, y en tiempos de crisis una vergüenza. En las fiestas de mayo tenemos fuegos artificiales en el campo de fútbol y tengo fama en mi familia de lamentar en voz alta durante el espectáculo el dinero que se está quemando y pedir que se destine a algo más útil como la escuela pública en el pueblo.

El colmo vino en los años 90, cuando el Ayuntamiento decidió imitar los Sanfermines de Pamplona y restaurar los encierros de toros por las calles (cancelados después de la Guerra Civil), lo cual aumentó el coste de las fiestas. Un año un hombre mayor cayó de un muro y recibió una cornada en los testículos; otro año, un hombre saltó a la Plaza de Toros, instalada provisionalmente en el campo de fútbol, justo cuando entró el primer toro y murió después de pasar 18 meses en coma. Y, por último, una grada con demasiada gente se hundió dejando muchos heridos, algunos de los cuales tuvieron que ser trasladados a un hospital en helicóptero. Este accidente nos hizo ganar un lugar destacado en el Telediario.

Las elecciones municipales de mayo produjeron un pequeño terremoto en el pueblo. El alcalde socialista, dueño del mayor bar, perdió su puesto, después de 24 años, frente al Partido Popular cuyo candidata trabaja en la farmacia y ganó por casi 100 votos (del total de 372 personas que votaron). Cuando el alcalde se marchó había poco dinero en las arcas: unas casas de protección oficial terminadas no pueden ser entregadas porque hay una deuda impagada con el constructor y el camping en la entrada del pueblo, que lleva varios años en construcción, esta paralizado por falta de fondos.

Castilla-la Mancha es la comunidad con más déficit de España (4,9% de su PIB hasta junio y 6,5% en 2010) y tiene una enorme deuda con las farmacias. No es de extrañar que las farmacias de la comunidad estén en pie de guerra si tenemos en cuenta que cargan con una deuda retrasada de 125 millones de euros. Dolores de Cospedal, la presidenta de la comunidad, ha presentado un durísimo recorte de hasta el 20% del Presupuesto (¿seguirá su ejemplo un futuro gobierno del PP?).

Como escribió Antonio Muñoz Molina el sábado pasado en Babelia: “Carnavales y fiestas vernáculas de cualquier pelaje se convirtieron en una gran industria municipal a la que se empezaron a dedicar en los primeros ochenta ríos incalculables de dinero. Ahora que se publican las cifras pavorosas de la deuda que asfixia nuestra economía uno se pregunta qué parte de ella corresponde a los despilfarros lúdicos de una cultural oficial que increíblemente no parece haberse interrumpido.” Javier Marías, su colega en la Real Academia Española, escribió al día siguiente: “No hay un euro para nada salvo para las fiestas de cada localidad — ninguna las cancela nunca, para la diversión municipal e idiota no hay crisis -.”

Si yo fuera ministro de Economía, prohibiría todas las fiestas hasta que las cuentas públicas estén saneadas o introduciría una ley que solo permita las fiestas si son totalmente financiadas por los habitantes de la localidad. En el pasado el Ayuntamiento de mi pueblo pidió contribuciones de sus habitantes. Seguiendo el ejemplo de la reciente reforma exprés para fijar la estabilidad presupuestaria en la Constitución, se puede añadir una cláusula sobre la financiación de las fiestas.

Cuando mencioné mi propuesta a un amigo, embajador de un país europeo católico con algunas semejanzas culturales y religiosas con España, me dijo que tal medida pudiera tener consecuencias imprevisibles porque cerraba una importante válvula de escape para desahogarse, algo necesario en tiempos de vacas gordas y flacas, sin la cual España pudiera perder su relativamente alto nivel de cohesión social. Tal vez esto explica por qué los indignados españoles son tan pacíficos en comparación con sus homólogos británicos.

A diferencia de mi país, el Reino Unido, en estos momentos no todo son pronósticos de desastre. Parece, con tantas fiestas, que España no está en crisis sino que toda ella es una crisis.
http://www.elimparcial.es/nacional/aguafiestas-90853.html#

Un MIR para los políticos

Alfredo Pérez Rubalcaba propone, en su camino para llegar a La Moncloa, mejorar el maltrecho sistema educativa con una especie de MIR para la selección de profesores para la enseñanza pública, es decir, adaptar para los docentes el sistema que desde hace décadas lleva funcionando en España para que los médicos se habiliten como tales, un periodo de especialización en centros sanitarios que han de pasar los médicos antes de aspirar a una plaza pública.

La baja calidad de algunos profesores (como en todo las profesiones) es uno de los factores detrás de los altos niveles de abandono escolar temprano (jóvenes que dejan de estudiar después de la enseñanza obligatoria y que está fomentando la exclusión social), de repetir un curso y los resultados mediocres en las pruebas cada tres años de PISA, una evaluación internacional del rendimiento de alumnos de 15 años cercanos al final de la educación obligatoria en áreas temáticas clave como lectura, matemáticas y ciencias, pero no es el factor primordial.

También importante son factores como el estimulo y la disciplina que los alumnos reciben en casa, la autoridad de los profesores (demasiado cuestionado por los padres), la ratio de alumnos por clase, y un sistema educativo basado demasiado en memorizar infinitos contenidos que da lugar a una especie de criadero de borregos.

Para acceder a un puesto en un instituto o universidad es necesario pasar una fuerte oposición. Una vez aprobada, el aspirante debe hacer un montón de sustituciones hasta conseguir una plaza fija. Dicho esto, la forma de adquirir el certificado de aptitud pedagógica (CAP) no es nada rigurosa; hasta hace poco se trataba más bien de un trámite y desde hace un par de cursos se adquiere a través de un master “express” que tampoco parece ser adecuado.

La calidad de la enseñanaza no mejora con más pruebas u oposiciones, aunque un cambio del sistema educativa puede iniciarse con una especie de MIR para profesores en centros acreditados.

Comenté en una columna en junio pasado la buena noticia de la reducción en la tasa del abandono escolar temprano en 2010 al 28,4%, casi tres puntos menos que en 2009. Con tantos parados, no sorprende que más alumnos continúen estudiando después de la educación obligatoria. No tienen más remedio. La mala noticia es que la vuelta de muchos de estos jóvenes al sistema educativo ha generado una escasez de plazas en Formación Profesional (FP).

¿Como es que las autoridades educativas en las comunidades autonomos (la educación ha sido decentralisado) no prevenieron el alto riesgo de overbooking en FP y tomaron medidas? No hace falta ser un genio para saber que la demanda para estos cursos iba a aumentar durante una crisis tan profunda como tenemos, y el problema no es de ahora. Hace tiempo que tenemos una insuficiencia de oferta en numerosas carreras de FP. Una solución, según Rubalcaba, y totalmente inadecuado desde mi punto de vista, sería poder utilizar la teleformación para paliarlo.

La profesión que más necesita un MIR (mejor dicho un PIR) son los politicos y no los profesores. La clase política se ha convertido en el tercer problema más importante del país, sólo por detrás del paro y de las consecuencias de la crisis económica, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un organismo del Estado. Y tanto José Luis Rodríguez Zapatero que Mariano Rajoy han recibido durante meses una puntuación muy baja como lideres en las encuestas de Metroscopia. No sorprende que la mayoría de españoles, incluso los votantes del PSOE, han dado por amortizado a Zapatero. Otra cosa es la baja puntuación para Rajoy, el próximo presidente con toda seguridad.

Lo que es aún peor es que los dos partidos mayoritarios viven en otro mundo. ¿Si no, como se explica que un centenar de políticos imputados en casos de corrupción se presentaron a las elecciones de mayo apoyados por sus aparatos y no entienden el enfado de los indignados? Todos somos indignados.

¿En que consiste un PIR? Uno de los requisitos debe ser haber trabajado en otra cosa que no es la política, y, en particular en el campo económico (¿cuántos políticos hoy han gestionado una empresa, pequeñita o grande), y de esta manera haber adquirido experiencia del mundo real. Ya hay demasiadas personas que son políticos profesionales. Otra necesidad seria demostrar una capacidad de poder llegar a arreglos y no quedarse en posturas rígidas por razones ideológicas. Y una vez aprobado para entrar en política, la persona tiene que firmar un documento limitando su vida política a dos mandatos con la posibilidad de poder regresar después de cuatro años. Demasiados políticos consideran su puesto un derecho para el tiempo que quieren una vez que están instalados. Mi pueblito, un microcosmos de España, eligió en mayo, por fin, otro alcalde después de 24 años de la misma persona.

Ya se que mi idea no se va a realizar. Si, en cambio, se puede cambiar la ley electoral y eliminar listas cerradas (esto es: el elector no vota a una persona sino a una lista de personas, ordenada por orden de preferencia de los partidos) a favor de las abiertas. Así, los votantes pueden elegir quienes piensan son los más preparados en la lista y descartar los corruptos.

http://www.elimparcial.es/nacional/un-mir-para-los-politicos-90503.html

Midiendo la felicidad

Todo el mundo quiere ser feliz, pero ¿qué es la felicidad y cómo es posible medirla? Hasta ahora la felicidad ha sido medida sobre todo por el nivel de ingresos per cápita. Un crecimiento de 2% en una economía, sin embargo, no quiere decir que sus habitantes sean un 2% más felices o más ricos porque eso depende de muchos otros factores.

Como demostró en 2010 el Happy Planet Index (Índice del Planeta Feliz), desarrollado por la organización británica New Economics Foundation, no hace falta tener dinero para ser feliz. Según este índice, ocho países latinoamericanos, liderados por Costa Rica, están entre las primeras diez naciones más felices, a pesar de ser una de las zonas más pobres del mundo.

Mi país, el Reino Unido, está en el puesto 74, España en el 76 y en el último renglón, y no sorprende, Zimbabwe. El primer país desarrollado en el índice es Holanda en el puesto 43.

Basado en 143 países, el índice desnuda la economía hasta su concepto más básico: lo que usamos (recursos) y lo que obtenemos (vidas humanas más o menos largas, más o menos felices). Se basa en una sencilla fórmula no matemática: bienestar por esperanza de vida, dividido entre impacto ecológico. En un juego de palabras que no funciona en español, el índice dice que “good lives don’t have to cost the Earth” (algo como vivir bien no tiene por qué costar una fortuna, literalmente costar la tierra).

Otro informe, mucho más conocido, es el informe anual sobre el Desarrollo Humano de las Naciones Unidas en donde España figura en el puesto 20 de 169 países en un ranking que mide el progreso. Pero el progreso no es igual a la felicidad. Este ranking está basado en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) y tiene en cuenta el ingreso per cápita, la longevidad y la educación.

Hace poco la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el club de las naciones ricas (con 34 miembros), lanzó Your Better Life Index (Tu Índice para una Vida Mejor). El índice constituye una innovadora herramienta con la que cada persona puede medir su calidad de vida, en términos distintos a las cifras ofrecidas por el PIB (ver http://www.oecdbette…). Asimismo, el usuario puede determinar cuáles son los indicadores más significativos y realizar comparaciones con otros países en referencia al nivel de desarrollo alcanzado en cada uno de los ámbitos de análisis.

Este índice esta basado inicialmente en dos pilares: las condiciones materiales de vida y la calidad de vida. Cuentan los ingresos pero también, por ejemplo, las condiciones de vivienda. El índice cubre 11 dimensiones: ingresos, vivienda, empleo, comunidad, educación, salud, medio ambiente, gobernación, satisfacción con la vida, seguridad y equilibrio entre el trabajo y la vida familiar. Un tercer pilar seria la sostenibilidad (el capital natural, físico, social y humano).

Cada país esta representado por una flor donde el tamaño de cada uno de los 11 pétalos ilustra el comportamiento de una dimensión (cada pétalo tiene un color; verde para el medio ambiente, por ejemplo). La longitud del tallo de cada flor cambia con el comportamiento conjunto de cada país, así que cuanto más alta la flor, mejor situado el país en el índice. La longitud de cada pétalo denota la nota de un país en cada dimensión. La OCDE no ha asignado ninguna ponderación a cada dimensión: el usuario de la herramienta puede empezar con una ponderación igual para las 11 dimensiones o asignar distintas ponderaciones (de 0 a 5) para cada una según sus preferencias.

Esta neutralidad significa que la OCDE elige los factores, pero deja el trabajo de juzgar cuales son más importantes para el público a través de un panel de control. De esta manera, los usuarios pueden medir y comparar la calidad de vida en un sentido mucho más amplio y crear sus propios índices.

Cuando yo entré en la página web del índice para comparar España con el Reino Unido, ambos países daban más importancia a la vivienda entre las 11 dimensiones, y España más que mi país. Con respecto a los ingresos, los británicos dan bastante más importancia a esta dimensión que los españoles.

La herramienta permite la OCDE ver las preferencias de los usuarios y cómo varían por nacionalidad, edad y otros criterios. Luego estos datos podrían ayudar a los gobiernos a formular políticas para promover el bienestar.

http://www.elimparcial.es/sociedad/midiendo-la-felicidad-90141.html

Una hoja de ruta para México

¿Es justo culpar el alma de un país por su incapacidad de modernizarse políticamente y económicamente? El escritor y académico mexicano Jorge G Castañeda en su nuevo y estimulante libro, “Mañana Forever: Mexico and the Mexicans” (Knopf) cree que el carácter nacional que ayudó a forjar México como nación es hoy un obstáculo para su progreso y plena modernización.

Para Castañeda los mexicanos son demasiado individualistas (¿más que los españoles?) y rechazan cualquier forma de acción colectiva, salvo en circunstancias excepcionales como rescatar victimas después de un terremoto, y huyen de conflictos y confrontaciones (“más vale un mal arreglo que un buen pleito”, según el dicho popular).

Entre las pruebas para esta afirmación están las 55 medallas que México ha ganado desde los juegos olímpicos del 1900, de las cuales 47 fueron para deportes individuales y solo ocho para colectivos. Y pocos mexicanos en las ciudades, en particular México DF, (el área metropolitana tiene una población de 21 millones) viven “verticalmente” (en rascacielos) porque prefieren tener una casita, y en el campo la tenencia de parcelas de terreno está muy fragmentada.

Castañeda, ministro de relaciones exteriores (2000-2003) en el primer gobierno del derechista Partido de Acción Nacional (PAN) de Vicente Fox después de la derrota histórica del Partido Institucional Revolucionario (PRI), en el poder durante 70 años (una “dictadura perfecta” en palabras de Mario Vargas Llosa), cree que esta característica nacional de aversión a cualquier tipo de conflicto o confrontación (explicado hasta cierta punto por la historia de México), que es parte integrante de una verdadera democracia, está sofocando la joven democracia mexicana.

El arte de hablar largamente y no definirse o entrar en conflicto con alguien lleva el nombre del gran cómico mexicano Mario Moreno (1911-1993), conocido como Catinflas en sus peliculas. La Real Academia Española aceptó en su diccionario en 1992 el verbo cantinflear que significa “hablar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada.” Muchos politicos españoles son también cantinflescos, aunque les gusta el conflicto (de ahí tanta crispación).

El individualismo mexicano choca, según Castañeda, con una sociedad que hoy es más y más de clases medias (dos tercios de la población según distintas medidas), algo que impone límites porque solo con esfuerzos colectivos se pueden resolver los problemas de forma efectiva.

Estos problemas incluyen una democracia representativa con las mismas instituciones de la larga época autoritaria y la misma constitución (del 1917), falta de respecto para leyes, corrupción (resumido en el dicho popular, “El que no transa, no avanza”), poca trasparencia en la vida pública, un estado de derecho basado esencialmente en el poder político o la influencia, una economía con demasiados monopolios, demasiada poca competitividad (económica, en los medios de comunicación, entre los partidos politicos y los sindicatos), una baja carga impositiva debida a tanta evasión y fraude fiscal y una de las peores distribuciones de riqueza en el mundo.

México ha progresado enormemente desde que yo viví allí entre 1978 y 1984 como corresponsal para el Financial Times. Castañeda, a quien conocí durante mi estancia cuando era miembro del Partido Comunista Mexicano, hace referencia a la dificultad de conseguir hace 20 años una línea telefónica fija: yo no tuve más remedio que ponerme desesperadamente en contacto con Fernando M Garza, el jefe de prensa del Presidente José López Portillo, porque la espera era eterna y no estaba dispuesto pagar una mordida para conseguirla. La conseguí en unos días. Hoy, el uso de los teléfonos móviles esta muy extendido.

La práctica de sobornar a los partidos de la oposición en el Congreso ha seguido durante los 11 años en el poder del PAN, en este caso el PRI y el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD). El gobierno federal hace transferencias masivas de fondos cada año a los gobernadores de los estados (algo como los presidentes de las comunidades autónomas en España) en manos del PRI y del PRD a cambio de su apoyo al presupuesto federal. No tienen que rendir cuentas por estos fondos.

Según Castañeda, México necesita un presidente como Charles de Gaulle capaz de “adaptar la psicología del país a su realidad.” En 2004 Castañeda lanzó su candidatura a la Presidencia de la República como candidato independiente o ciudadano, pero el Instituto Federal Electoral rechazó su inscripción, por no pertenecer a ningún partido político.

No creo que él sea la persona adecuada para asumir el papel del gran francés (tiene demasiados enemigos políticos entre la izquierda y la derecha) pero ha escrito una hoja de ruta para la persona que posiblemente sea el próximo presidente, Enrique Peña Nieto del PRI, partido que arrasó en las recientes elecciones en tres Estados y que parece estar en disposición de concluir su travesía del desierto.

El PRI gobierna en 19 de los 32 Estados del país, en 23 de las ciudades capitales y es mayoría en la Cámara de Diputados.

Nadie mejor para desmantelar el sistema que alguien que lo conoce desde dentro, como sucedió con Adolfo Suárez en España después de la muerte de Franco. ¿Lo hará?

http://www.elimparcial.es//una-hoja-de-ruta-para-mexico–89789.html

Indignados españoles y gamberros ingleses

¿Por qué los españoles indignados se han manifestado pacíficamente, salvo en algunas ocasiones, y la indignación en el Reino Unido, mi país, ha degenerado en vandalismo, saqueo y cinco muertos?

No faltan razones en ambos países para estar indignado, y más en España que en el Reino Unido. Por ejemplo, la tasa de desempleo de menores de 24 años en España es de 46%, más del doble del Reino Unido, y casi el 30% de los jóvenes españoles entre 18 y 24 años, una proporción mucho más alta que en el Reino Unido, no concluye la educación Secundaria y muchos han perdido sus puestos de trabajo, particularmente en el sector de la construcción. Pero los indignados españoles no han quemado coches, tiendas y hasta casas, ni han provocado la dramática foto de la joven polaca Monika Konczyk saltando por el balcón de su piso en Croydon, incendiado durantes los disturbios, para salvar su vida.

Otro rasgo compartido es que tanto en España como en Inglaterra no todos los manifestantes son personas marginadas por algúna razón u otra. Entre los acusados de robos en el Reino Unido hay un profesor de primaria, una estudiante universitaria de una familia acomodada, educada en un instituto selecto, y un niño de 11 años, hijo de un hogar problemático (su padre salió recientemente de la cárcel tras cumplir una condena por robo).

Los dos países también tienen muchos inmigrantes. En términos absolutos el Reino Unido tiene más inmigrantes, pero en términos de porcentaje de la población, España tiene más (el 12%) y su flujo migratorio masivo ha ocurrido en solo una década (desde los años 50 en el Reino Unido). Había inmigrantes entre los indignados en España (su tasa de desempleo es de unos 10 puntos por arriba de la cifra para españoles), pero su participación fue poco significativo en comparación con el Reino Unido donde parece que la mayoría de los manifestantes, particularmente en Londres, fueron protagonizadas por afrocaribeños, descendientes de inmigrantes y en bastantes casos, miembros de pandillas de criminales, algo poco mencionado por la prensa y cadenas de televisión, tal vez por razones de lo políticamente correcto. Esto no quiere decir que no hubiera también muchos blancos entre los protagonistas de la violencia.

El Reino Unido, mucho más que España, es desde hace algún tiempo dos países. Tiene barrios céntricos pobres, como los bidonvilles de París y otros ciudades francesas, de los que nadie habla o informa, como si fueran un país del Tercer Mundo o una zona de guerra. Igual que los habitantes de los bidonvilles, mayormente de origen norteafricano, protestaban porque siendo muchos de ellos naturales del país, no creían haber recibido los beneficios acreditados a esa condición.

A gran diferencia de España, un número significativo de varones jóvenes, particularmente en Londres, son hijos de madres solteras. Esto, en parte, se debe a una política insensata de dar subsidios, y hasta pisos, a madres solteras, lo cual ha fomentado tener hijos. Estos hijos necesitan padres, una figura de autoridad masculina, particularmente durante su adolescencia. Hasta un 60% de las madres afrocaribeñas en Londres son madres solteras, y se ha comprobado que los hijos negros de madres solteras son dos veces más proclives a cometer crímenes que hijos negros con ambos progenitores.

Esta falta de autoridad en casa probablemente explica por qué había tantos varones adolescentes, más que chicas, en las calles de Londres y otras ciudades en las noches de los disturbios cuando a estas horas tan tarde tienen que estar en casa. De hecho, la policía y los políticos están echando parte de la culpa de los disturbios a los padres o la falta de ellos.

La familia en España sigue siendo mucho más fuerte que en el Reino Unido.

Igual que mi amigo y antiguo colega, John Carlin (estuvimos juntos en México hace casi 30 años), tengo, lo digo con sus palabras, “una rígida opinión que yo alimento desde hace tiempo (y siempre que la oportunidad se presenta) es que la sociedad española es más sana que la inglesa.” Los jóvenes ingleses se emborrachan cuando están de vacaciones en España y vomitan en público, pero los españoles de la misma generación se comportan bien en el Reino Unido. Algo no cuadra.

Esta situación, peor ahora que cuando yo viví en Londres, explica, en parte, por qué decidí dejar mi país en 1986 y regresar a España donde había vivido durante los años 70.
http://www.elimparcial.es/sociedad/indignados-espanoles-y-gamberros-ingleses-89461.html

Desmemoria histórica (II)

Las víctimas republicanas españolas de los campos de exterminación nazi han sido homenajeadas, en particular los 7.000 recluidos en Mauthausen, de los que más de 5.000 murieron allí de agotamiento y hambre, pero poco se ha hecho por recordar a las víctimas españolas de la represión estalinista, uno de los capítulos más tristes y menos conocidos de la historia española del siglo XX.

Sobre la tragedia española en Mauthausen se ha escrito bastante (están conmemorados con una placa), se ha emitido algún documental y se conocen las fotos de Francisco Boix (internado allí), pero el drama de los españoles en la Unión Soviética después de la Guerra Civil ha permanecido mucho más en la oscuridad. Bienvenido sea por ello otro librito de Luiza Iordache, “Francisco Ramos Molins: La inquebrantable voluntad de ser socialista” (Fundació Rafael Campalans, Barcelona), dedicado a alguien que figura en su ultimo libro, “Republicanos españoles en el Gulag (1939-56)”, publicado por el Institut de Ciències Polítiques i Socials de Barcelona, que yo comenté en marzo de 2010 (http://www.elimparci…).

Según la tesis doctoral de Iordache, “El exilio español en la URSS: represión y Gulag. Entre el acoso comunista, el glacis estalinista y el caparazón franquista” (de 682 páginas), toda una Biblia sobre esta tragedia que merece ser publicada, hubo 309 republicanos en el Gulag (pilotos, marinos, exiliados políticos, niños de la guerra y maestros de éstos) en calidad de internados, presos políticos y delincuentes comunes. Los delincuentes comunes, especialmente niños de la guerra que lucharon por sobrevivir, sufrieron el Gulag al igual que los demás contingentes, malviviendo en las misma condiciones.

A esta cifra de 309 personas, debemos añadir 36 republicanos presos en Berlín y otros dos que llegaron de los lagers nazis al Gulag. Es posible, aunque no se sabe con certeza, que algunas de las personas trasladadas desde Berlín, estuvieron en el campo de concentración nazi Sachsenhausen que mencioné la semana pasada. Fueron “liberados” por las tropas soviéticas en 1945 e internados en diversos campos de concentración de la URSS.

El exilio español a finales del año 1939 en la URSS quedó configurado por unos 2.895 niños evacuados en las expediciones de 1937 y 1938; unos 150 maestros y personal auxiliar que acompañaron a éstos; unas 156 personas de la marinería, personal militar y la oficialidad de los nueve buques republicanos que anteriormente habían realizado transporte de material de guerra y víveres “incautados” por el Gobierno soviético; unos 200 cadetes de la última promoción de la 20ª Academia Militar de Pilotos enclavada en Kirovabad y un colectivo de los exiliados políticos, especialmente dirigentes y miembros del Partido Comunista de España (PCE), como Dolores Ibárruri, y el Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC).

Uno de los exiliados más interesantes fue Francisco Ramos. Nacido en 1910 en Alicante, su actividad política comenzó al llegar a Barcelona con 20 años, se afilió a las Juventudes Socialistas y desde 1936 militó en el PSUC. Fue detenido en varias ocasiones. Al llegar a Francia, después de la Guerra Civil, en 1939 fue internado con su división en el campo de concentración de Saint-Cyprien y luego salió para la URSS. Según recuerda a un amigo, “será para unos tres meses, pero me retuvieron por la fuerza casi 20 años.”

La Guerra Civil en España había terminado pero, como escribe Iordache, “persistía el cainismo político dentro de un bando completamente dividido” y hubo una sórdida lucha por el poder. Ramos trabajó inicialmente como maestro compaginando su nueva ocupación con los estudios de Ingeniería. Como muchas otras personas quería regresar a sus familia en España, aunque corriera peligro en la dictadura de Franco, o ir a otro país, preferentemente en América Latina por la afinidad lingüística y cultural, pero esta actitud fue considerada tanto por el PCE como por las autoridades en Moscú como antisoviética/trotskista (“enemigo del pueblo”). Pocos lograron el permiso para salir.

En una entrevista en 1977 Ramos dijo que “por aquello que estaba viendo en la URSS no había yo luchado en España.” Precisamente, las autoridades soviéticas, en el contexto de la guerra fría, querían evitar a toda costa la difamación de la URSS y del PCE que suponía la salida de los exiliados españoles

Santiago Carrillo, llegado entonces desde Francia y que en su libro de memorias (1993) evita cualquier referencia a estos asuntos, llamó a las personas que querían salir de la URSS en una reunión en 1947, según recuerda el comunista italiano Ettore Vanni, “traidores que dejan el país socialista para ir a vivir entre los capitalistas.” Alguien gritó en la reunión, “hay que darles un tiro por la espalda.”

Ramos fue detenido en febrero de 1948 y condenado a 10 años (primero en el campo de concentración Potma y luego en una fábrica concentracionaria en Kutschino), después de ser denunciado por ser “antisoviético” por un español agente secreto ruso, reclutado en 1937 en Barcelona, según las memorias de Julián Fuster, detenido poco antes de Ramos. Entre las “pruebas” de su culpabilidad constituyó un “diario”, fechado en 1942 donde escribió, entre otras cosas, que la URSS es “el país de las colas. Preferiría mi fusilamiento en España a la vida en Sarátov” (donde estuvo trabajando).

Ramos fue liberado en la primavera de 1956 y regresó a España en 1957 y durante los años sesenta y setenta fue una de las figuras más emblemáticas de la Federación Socialista Catalana del PSOE y jugó un papel importante en la unidad de los socialistas en Cataluña y en el reestablecimiento de la Generalitat bajo Josep Tarradellas. Murió en 1983 a los 72 años de edad.

En palabras de Iordache, a Ramos se le podría considerar como un personaje “insumiso en cualquier ambiente totalitario y autoritario, contrario a su ideología básica, la de la libertad de pensamiento y respeto a las opciones políticas.”
http://www.elimparcial.es/nacional/desmemoria-historica-ii–89099.html

Desmemoria histórica (I)

En el campo de concentración nazi de Sachsenhausen en los alrededores de Berlín, que visité hace poco, hay desde 2009 una placa en memoria de Francisco Largo Caballero, ministro Socialista y presidente del gobierno de la II República. Se estima que casi doscientos exiliados republicanos españoles, de los 8.000 internados en campos nazis, pasaron por el de Sachsenhausen.

Largo Caballero llegó al campo, un enorme complejo con la inscripción Arbeit Macht Frei (El trabajo os hace libres) en la entrada, en 1943 con 74 años, después de ser detenido en la Francia de Vichy por la Gestapo. Estaba cojo, y, además, tenía problemas de corazón. Por esa circunstancia, que Largo Caballero sobreviviera al campo tuvo algo de prodigio. Decenas de miles de otros presos murieron en el cautiverio. Liberado por soldados soviéticos y polacos al final de la guerra, Largo Caballero murió en Paris en 1946 y en 1978 sus restos fueron trasladados a Madrid.

No muy lejos de Sachsenhausen, en la parte oriental de Berlín (hasta 1989, cuando cayó el muro) está el sede de la Stasi, la policía secreta de la antigua República Democrática de Alemania (RDA) y el “escudo y la espada” del SED, el partido oficial. Unos 91.000 empleados a tiempo completo y 189.000 colaboradores se encargaban de vigilar a la población (16,4 millones en 1989) en todo el terreno del RDA.

Las exposiciones tanto en Sachsenhausen como en el cuartel de la Stasi explican con mucho detalle e imparcialidad la brutalidad del fascismo y el comunismo. Una de los más escalofriantes formas de asesinar a los presos en el campo era la de medirlos. El preso se ponía recto contra una pared, con la cabeza por debajo de un trozo de madera que marcaba su altura. Detrás de la pared estaba un verdugo que metía el cañón de su pistola por un agujero y de un solo tiro en la cabeza asesinaba a cada persona llamada para ser medida. Se puede ver el equipo usado para medir en uno de los muchos del campo. En otro lugar está la horca (un espectáculo público) y en otro el sitio donde los presos eran fusilados. Muy cerca están los hornos para quemar los cuerpos.

La Stasi asesinó a pocas personas, al menos con la misma sangre fría que los Nazis. Su papel primordial era espiar a la gente. Entre los objetos sofisticados que hay en el museo dedicado a esta siniestra organización hay una cámara escondida en una regadera, para espiar a los visitantes a los cementerios (un lugar para reuniones clandestinas), y una cámara con la lente cubierta por un botón de una gabardina.

Dos de los jefes de la Stasi, Wilhelm Zaisser y Erich Mielke, ambos también ministros para la seguridad estatal, lucharon en la Guerra Civil Española. Zaisser llegó a ser el comandante de todas las fuerzas internacionales a favor de la Republica, mientras que Mielke trabajó para el Servicio de Información Militar (SIM), dominado por los comunistas, junto con agentes soviéticos de la NKVD.

Mientras Alemania, 66 años después de la Segunda Guerra Mundial, sigue recordando públicamente su pasado más inmediato (yo fui uno de muchos visitantes al campo y al museo de la Stasi), España, 36 años después de General Franco, aún no ha decidido cómo recordar su dictadura y cuál fue su origen. Uno de los problemas, como me dijo mi amigo, el distinguido historiador Gabriel Jackson, un muy lúcido nonagenario, es que “entre el 20% y el 40% de la población actual, en particular campesinos conservadores, la elite empresarial y la jerarquía de la Iglesia Católica, piensan que Franco era un buen tipo”. Y lo era en comparación con Hitler y Stalin.

Es un cliché que todas las guerras son crueles, pero una guerra civil es la más cruel porque enfrenta a familias y vecinos y el “enemigo” de los dos bandos no es un enemigo común como en las guerras “normales”. Alemania sufrió de los dos totalitarismos, y España también pero en muchísimo menor grado, aunque el régimen franquista del 1939-75 era más autoritario que totalitario, y el comunismo entre 1936 y 1939 no llegó a los extremos de la Stasi, aunque esto no quiere decir que no hubiera actos deplorables, como, por ejemplo, el asesinato y tortura de Andrés Nin, entre muchos otros “Trotskistas”.

Un buen lugar para conmemorar los dos bandos en la guerra y explicar la guerra civil y el régimen franquista hubiera sido la antigua cárcel de Carabanchel, cuyas obras empezaron en 1940 y fueron llevadas a cabo por unos 1.000 presos políticos sometidos a trabajos forzados (como en la construcción del Valle de los Caídos). Muchos opositores políticos fueron encarcelados en Carabanchel, pero en vez de crear un Centro para la Paz y la Memoria, como se reclamaba, la cárcel fue derribada para construir pisos, un hospital, y servicios sociales. No se puede enterrar el pasado. Menos aún recalificarlo.

Hay otra oportunidad, si así lo decide la comisión de expertos que se ha constituido para reinventar la Valle de los Caídos. Este fastuoso monumento podría convertirse, por fin, en un lugar de memoria reconciliada. Para serlo hace falta sacar los restos de Franco, diga lo que diga su familia, y de José Antonio Primo de Rivera, y que los textos explicativos no sean escritos por Luis Suárez de la Real Academia de Historia quien describió al dictador como un líder “inteligente y moderado” y un hombre “valeroso y católico” en el reciente y desacreditado Diccionario Biográfico Español.
http://www.elimparcial.es/nacional/desmemoria-historica-i-88746.html

El círculo vicioso de repetir un curso escolar

Uno de cada tres alumnos en España repite al menos una vez un curso en la educación primaria o secundaria en comparación con un promedio de uno de cada diez en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el club de las naciones ricas.

Además, según un reciente estudio de la OCDE, basado en los resultados de las últimas pruebas de PISA (una evaluación internacional del rendimiento de alumnos de 15 años cercanos al final de la educación obligatoria en áreas temáticas clave como lectura, matemáticas y ciencias) repetir un año no ayuda a los alumnos fracasados. “Los países donde los alumnos repiten cursos tienden a tener peores resultados y los antecedentes sociales tienen más impacto sobre los resultados,” dice la OCDE.

Los resultados de España en las pruebas de PISA están por debajo del promedio de los países de la OCDE. Son los varones los que se quedan atrás en el rendimiento.

En Japón, Corea y Noruega, entre los mejores países en las pruebas de PISA, ningún alumno repite, ya sea por costumbre o porque no está permitido, mientras que en Brasil, Túnez y Macao-China (países que no son miembros de la OCDE pero incluidos en el estudio), más del 40% de los alumnos repite.

Por si sirve de consuelo para el Gobierno español, Francia tiene una tasa de repetidores (36,9%) aún mayor que la de España (35,3%). Los estudiantes españoles de educación obligatoria son los que más repiten curso en los 27 países de la Unión Europea después de los alumnos franceses y luxemburgueses.

Cada verano se presenta un dolor de cabeza para decenas de miles de padres españoles esperando las notas de sus hijos para ver si tienen que repetir un curso. Más vale, sin embargo, repetir un curso que abandonar la educación. El abandono escolar temprano es otro lastre del sistema educativo en España, aunque la tasa está mejorando porque con tantos parados los alumnos y alumnas no tienen más remedio que seguir estudiando. En 2010, un 28,4% de los jóvenes entre 18 y 24 años había dejado de estudiar sin haber conseguido, al menos, un título de bachillerato o de formación profesional, tres puntos menos que en 2009 pero aún el doble del promedio de la UE.

En mi país, el Reino Unido, donde el 2,2% de los alumnos repite curso, el sistema está enfocado en asegurar que los alumnos no repitan, mientras que en España repetir un curso escolar constituye una cultura especialmente arraigada.

El estudio de la OCDE rebate la creencia en los beneficios positivos de repetir curso que son ampliamente compartidos por la mayoría del profesorado y padres y explican por qué esta práctica se utiliza todavía. Es dar más de lo mismo al alumno y cargarle con las consecuencias que realmente son del colegio. En palabras de Andreas Schleicher, director del informe PISA, “un país con los niveles socioeconómicos de España no puede permitirse el lujo de tener un rendimiento educativo pobre.”

No es una coincidencia que España tenga altas tasas de abandono escolar temprano y de repetición de curso: es de suponer que muchos de los alumnos que repiten están frustrados y desmotivados y cuando alcanzan los 16 años abandonan su educación. Y su presencia junto a alumnos que hacen el mismo curso por primera vez tiende a tener un efecto negativo, estimulando un círculo vicioso.

Mientras tanto, Esperanza Aguirre sigue adelante con su proyecto de reunir en un mismo instituto a un centenar de alumnos con expedientes brillantes. No veo nada mal las escuelas elitistas públicas si no va en detrimento de la calidad de la educación para la mayoría de alumnos.