El paro juvenil no es lo parece

Dentro y fuera de España circula el concepto erróneo de que la mitad de los jóvenes españoles (de entre 16 y 24 años) está en paro, y los extranjeros, en particular, no entienden cómo un país puede aguantar tal nivel sin que estalle una revolución. La repuesta es fácil y poco conocida: la verdadera tasa de desempleo juvenil es el 22% y no el 53%. ¿Por qué?

Eurostat, la agencia estadística europea, utiliza dos medidas del paro juvenil, pero solo difunde una con regularidad: calculada sobre los jóvenes que forman parte de la población activa, es decir, que están ocupados o buscando trabajo. Pero la mayoría de personas entre 16 y 24 años está todavía formándose (terminando la educación secundaria, asistiendo a cursos de formación profesional o estudiando en universidades). El resultado de aplicar este criterio de cálculo es la “tasa” de desempleo, que en 2012 era del 53,2%, en comparación con el 18,2% en 2007, antes de la crisis, y más del doble de la UE-27 (22,8%).

El otro y más realista cálculo del desempleo juvenil está basado sobre todos los jóvenes activos de esas edades (se denomina “ratio”), y no sobre los jóvenes que forman parte de la población en edad de trabajar, y da como resultado el 22%. En otras palabras, ese 22% excluye los que están estudiando o no buscan trabajo. Esa ratio es casi la misma que la tasa media de desempleo juvenil para los 27 países de la Unión Europea.

Como dice Carmen González Enríquez, investigador principal de demografía y migraciones del Real Instituto Elcano (RIE), “la fórmula [para la tasa] tiene sentido entre los adultos, especialmente los hombres, de los que se espera que prácticamente todos trabajen o busquen trabajo hasta la edad de jubilación. Pero aplicarla a una edad en que la mayoría de los individuos está formándose altera su sentido, aunque proporcione información.”

Carmen, colega mía en el RIE, ha hecho un gran servicio público al comentar las diferencias entre las dos medidas y ojalá que sea muy leído*

Según la Encuesta de Población Activa del ultimo trimestre de 2012, el número de jóvenes de entre 16 y 24 años que formaban parte de la población activa era solo 1,68 millones, frente a 4,11 millones individuos en esas edades. Dicho de otra manera, solo el 41% de los jóvenes en ese grupo trabaja o busca trabajo, y el 89% de los que no trabaja ni busca trabajo está estudiando.

La brecha entre la tasa y el ratio de desempleo juvenil es grande por países, particularmente en el caso de España, como es de suponer. Las tasas también varían mucho entre países. La tasa de paro juvenil en Alemania, por ejemplo, era solo del 8,1% en 2012, casi siete veces menos que en España — la tasa de desempleo para toda la población de este país es menos de 6%, la cuarta parte de España. Si uno considera la ratio como la verdadera medida del desempleo juvenil en España, esto significa que la tasa del desempleo es bastante menor que la cifra oficial de 26%, como yo, al menos, siempre había pensado.

No hay aún datos para todos los ratios de desempleo para 2012, así que me refiero a los de 2011. La tasa de paro juvenil en España subió entre 2009 y 2011 de 38% a 49% pero el ratio solo de 17% a 19% en el mismo periodo, nueve puntos porcentuales menos que el incremento en la tasa, lo cual sugiere que el problema del desempleo entre los jóvenes no se ha intensificado tanto como se piensa.

Una ratio (la tasa en mi opinión) de paro juvenil de 22% sigue siendo alta pero lejos del 53%, que es la cifra conocida fuera y dentro de España. Los analistas que vienen a España casi siempre preguntan sobre este tema. Tanto Eurostat como el Gobierno español harán un gran servicio en explicar al mundo que la situación del paro juvenil en España no es tan negra como se piensa. En el caso del Partido Popular, tan obsesionado con el deterioro de este activo intangible que se llama la “marca España”, no entiendo por qué no hace nada para corregir ese concepto erróneo.

Inversión extranjera en España y española en el extranjero

La inversión extranjera directa (IED) ha jugado un papel importante en la economía española desde el Plan de Estabilización en 1959 que terminó con la política autárquica de Franco y empezó a liberalizar la economía, y sigue siendo significativa a pesar de, o tal vez debido, a la crisis actual.

El stock de IED en España pasó de 66.000 millones de dólares en 1990 hasta 634.500 millones en 2011, y en términos del PIB desde el 12,7% hasta el 42,1%, superando con creces a Italia en términos relativos y absolutos. Las empresas extranjeros dan trabajo a más de 1,3 millones de personas (el 7% de la población con empleo) y su volumen de facturación — unos 400.000 millones anuales — representa casi el 40% del PIB.

La IED bruta productiva en España (i.e., excluyendo las entidades de tenencia de valores extranjeros — ETVE, que permiten a empresas no residentes no tributar por dividendos o participaciones en beneficios generados por empresas filiales) fue de 13.460 millones de euros en 2012, un 43% menos que en 2011 pero un 10% por arriba de 2010.

De los 13.460 millones de euros, 10.557 millones se fueron a ampliaciones (la mitad de 2011), 883 millones a la constitución de nuevas sociedades (cuatro veces más) y 2 millones a adquisiciones. Los Estados Unidos ocupó el primer lugar con 16,4% del total del flujo de la IED en 2012, seguido por los Países Bajos (16%) y Luxemburgo (13%).

Con la economía aún en recesión en 2012 y este año, no es ninguna sorpresa que la IED haya bajado. Pero parece que las perspectivas han mejorado, gracias a la reforma del mercado laboral (costes de despido más bajos y más flexibilidad en las negociaciones salariales y en los convenios colectivos, favoreciendo la negociación a nivel empresa y dando prioridad a los convenios internos) y el anteproyecto de Ley de Unidad de Mercado para terminar con la absurda situación por la cual las empresas se ven obligadas a comercializar distintas versiones de un producto o a obtener certificados o autorizaciones diferentes según dónde quieran operar.

La competitividad está mejorando. Debido a la moderación salarial y ganancias en productividad, España es el único país de la zona euro cuyos costes laborales unitarios bajaron entre 2007 y 2012 (por 4%), en comparación con un aumento de casi 10% en el conjunto de la zona. De todos modos, estos datos hay que tomarlos con cautela, pues una parte de los costos salariales unitarios incorporan las bajadas de salarios de los funcionarios públicos que se hicieron por decreto. Los descensos de los costes salariales en el sector privado pueden ser menores, incluso aumentar.

España se encuentra entre los 10 países más “prometedores” en recepción de IED para el periodo 2012-2014, conforme a la encuesta del último World Investment Report. Por ejemplo, ya hay inversiones de unos 2.500 millones de euros anunciadas para la industria automotriz, cuyas exportaciones representan casi el 90% de su producción anual.

La demanda externa ha sido positiva desde 2008, a diferencia de la demanda interna, y es el motor de la economía. Sin ella, la recesión habrá sido aún más profunda. Alimentos, semimanufacturas (i.e., bienes intermedios derivados de materias primas), bienes de equipo y el sector del automóvil representan más del 75% del total de exportaciones de España, y la presencia extranjera en estos sectores es importante.

La inversión española en el extranjero también cayó en 2012. La inversión bruta sin ETVEs alcanzó 10.997 millones de euros, el 62,5% menos que en 2011. A la limitada cifra de inversión bruta productiva se añade una desinversión cuantiosa de más de 12.800 millones, excluidas ETVEs, resultando una cifra negativa para la inversión neta productiva de 1.840 millones en comparación con el dato positivo de 12.683 millones en 2011.

El principal país receptor de la inversión bruta española en 2010 fue Chile, con el 20,6% del total, seguido por Francia con el 15,4%.

Las empresas españolas — con un stock de inversión en el extranjero de 640.300 millones de dólares en 2011 y 42,5% en términos del PIB, superando en términos relativos y absolutos a Italia igual que la IED en España — están consolidando sus posiciones y vendiendo activos considerados no estratégicos, muchas veces para reducir niveles de deuda demasiado altos. Es el caso de Iberdrola, por ejemplo.

Cuando la economía arranque, por fin, y con las reformas del Gobierno plenamente operativas se puede esperar más IED en España y tal vez un incremento de la inversión española en el extranjero.
http://www.elimparcial.es/economia/inversion-extranjera-en-espana-y-espanola-en-el-extranjero-121453.html

España y Chipre: países con burbujas

Tanto España que Chipre están pagando un alto precio por tener modelos económicos excesivamente basados en un sector — en el caso de España el sector de la construcción, en particular el inmobiliario, y en el caso de Chipre el bancario. Mientras el sector de la construcción en España alcanzó un máximo del 18% del PIB en 2006, el sector bancario en Chipre representó entre siete y ocho veces el PIB de la pequeña y dividida isla (entre el sur greco-chipriota, reconocido internacionalmente, y la parte norte ocupada por Turquía desde 1974).

Ambos sectores se han hundido. Nicosia tiene que reestructurar el Bank of Cyprus, su mayor entidad financiera, y cerrar el Laiki Bank, el segundo banco del país, para convertirlo en un “banco malo” donde se colocarán los denominados activos tóxicos. España también tiene un “banco malo”.

El acuerdo con el Eurogrupo impone severas quitas a los accionistas, los acreedores y los depositantes que tengan más de 100.000 euros en su cuenta. Muchos de estos depositantes son rusos ricos para quienes Chipre ha sido un paraíso fiscal, y no hay que llorar por ellos que lo han usado para lavar su dinero.

Se estima que hasta el 30% de los fondos que se encuentran actualmente en Chipre son rusos (unos 20.000 millones de euros). Ante la actual situación que atraviesa la isla, se producirá una salida masiva de capital (cuando se levante el control de capitales) y, en consecuencia, el ocaso del poder financiero de Chipre.

El impacto de la crisis chipriota es de tal magnitud que el PIB podría caer el 15% este año y la tasa de desempleo alcanzaría la proporción de España (el 26%).

Igual que España, los políticos y autoridades monetarias en Chipre no hicieron nada para evitar o mitigar el impacto del colapso de su modelo económico. La combinación en Chipre del desarme de la burbuja inmobiliaria (hasta los países más pequeños han sufrido esta burbuja) y el desplome de los precios de los títulos griegos en manos de los bancos generaron una situación de insolvencia que fue estirada hasta estallar la crisis con depósitos de la zona euro y de Rusia.

Igual que España, el futuro de Chipre no reside en mantener sus modelos económicos. Tienen que crear modelos más sostenibles. Como España, Chipre tiene un floreciente sector turístico, pero no es suficiente en si mismo para mantener el país al flote.

El futuro de Chipre reside por debajo del lecho marino de la cuenca Mediterránea en la zona económica exclusiva del país, donde se calcula que hay 3,45 trillones de metros cúbicos de gas, aproximadamente lo que consume el mundo en un año, según el Estudio Geológico de Estados Unidos. En cuanto el descubrimiento del campo llamado Afrodita fue anunciado por Nobel Energy de Texas hace unos dos años, el Departamento de Estado norteamericano creó la Oficina de Recursos Energéticos (con sede en Nicosia) para subrayar la importancia que Washington da a los recursos energéticos de la región en general y Chipre en particular. El campo lleva el nombre de la diosa de amor, nacida, según las leyendas, en la isla.

La parte septentrional de la cuenca se encuentra en aguas chipriotas, mientras que gran parte del resto está en aguas israelíes o libanesas. El gas natural de Israel en el campo de Tamar comenzó a fluir hace una semana.

Sacar el gas chipriota va a ser más difícil por razones técnicas y políticos. Cuando el gas fue descubierto, el Gobierno turco afirmó que algunas secciones de los 12 bloques del yacimiento (hasta ahora solo se ha perforado uno) “se superponen con la plataforma continental de Turquía en el Mediterráneo oriental”. Nicosia dijo que esas afirmaciones “no tienen base legal ni geomorfológica” y ha sacado a subasta la prospección en otros bloques.

Turquía ni siquiera reconoce la República de Chipre que desde 2004 forma parte de la Unión Europea (los acquis communautaire solo son válidos para la parte sur, no para la República Turca del Norte de Chipre que carece de reconocimiento internacional). El proceso de adhesión de Turquía a la UE está prácticamente paralizado después de siete años, en gran parte debido a la negativa de Ankara a abrir sus puertos y aeropuertos al tráfico grecochipriota. En consecuencia, la UE tiene en suspenso desde diciembre de 2006 aproximadamente la mitad de los 35 capítulos de las leyes de la Unión que Turquía debe negociar para adherirse a la Unión.

El mes pasado, Benjamín Netanyahu, el primer ministro de Israel, llamó a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, para disculparse por el asalto militar a la llamada Flotilla de la Libertad en mayo de 2010, en el cual murieron nueve turcos. El camino esta abierto ahora para recuperar la tradicional cooperación entre los dos países, incluyendo en el campo energético. Las relaciones diplomáticas bilaterales se habían rebajado al mínimo.

En el contexto actual y el estado de rabia de los grecochipriotas, no hay posibilidad de entendimiento entre Chipre y Turquía, aunque Ankara ve a Nicosia debilitado y más vulnerable a presiones. Hoy, los intereses de ambos países pasan más que nunca por resolver sus diferencias. ¡Qué Afrodita inspire a los dos Gobiernos!

http://www.elimparcial.es/mundo/espana-y-chipre-paises-con-burbujas-121126.html

Cyprus’s crisis: Aphrodite to the rescue?

The future of bankrupt Cyprus and perhaps of the EU’s vast energy needs lies in the offshore gas field named after the ancient Greek goddess Aphrodite who, according to legend, was born on the tiny island nation.

The Aphrodite field, one of 12 blocks, alone could supply up to 40% of the EU’s current natural-gas consumption. The block, moreover, is close to Israel’s Leviathan gas field –the very name suggests how much energy it might contain–. According to the US Geological Survey, an estimated 122 trillion cubic feet of recoverable natural gas lie, along with 1.7 billion barrels of recoverable oil, beneath the seabed of the Levant Basin, about as much as the world consumes in a year.Gas from Israel’s smaller offshore Tamar field began flowing into the country on 31 March.

While the Greek Cypriot economy goes into meltdown (it could shrink by as much as 15% this year and the unemployment rate reach Spanish proportions), as a result of the collapse of its oversized banking sector (around seven times the annual GDP and much favoured by wealthy Russians wishing to salt away funds in the tax haven), the spotlight is now cast on the potential of the energy wealth in Cypriot waters. The vast reserves could ‘save’ not just the island in the long term (exports are not envisaged until 2019), but also make a huge contribution to the EU’s energy needs and reduce reliance on Russia. Half of EU countries’ energy supplies are imported.

The issue, however, is complex and not just simply one of extracting the gas and exporting it. Cyprus has been divided since Turkey invaded it in 1974 after attempts were made to unite the island with Greece. Since then Turkish troops have occupied the northern one-third of the country in the self-proclaimed Turkish Republic of Northern Cyprus (TRNC), which no other country recognises. Turkey disputes the right of the internationally-recognised Greek Cypriot government in the south of the island to exploit the energy wealth.

The whole of Cyprus joined the EU in 2004 (the acquis communautaire only applies to the Greek Cypriot part). Turkey has been negotiating its EU accession at a snail’s pace since for the past seven years. Roughly one-half of the 35 chapters of EU law that Turkey has to comply with have been suspended by the EU as whole because Ankara refuses to open its ports and airports to Greek Cypriot traffic and so recognise the Republic of Cyprus unless something is done to ease the isolation of the TRNC, or are blocked by France and Cyprus individually.

Noble Energy of Texas announced a major discovery at the end of 2011 in the exclusive economic zone of the Republic of Cyprus (with a 60% probability of geological success) after defying Turkish demands to stop drilling.

Ankara claims that sections of some of the blocks ‘overlap with Turkey’s continental shelf areas in the Eastern Mediterranean’. It resorted to gunboat diplomacy and sent ships and submarines to the area and threatened to provide naval escorts for survey vessels of the Turkish Petroleum Corporation exploring off the coast of northern Cyprus.

Nicosia says these claims are ‘legally unfounded and geomorphologically baseless’ and it put out to tender drilling in some of the blocks.

The Cypriot and Israeli governments have an agreement delimiting the maritime boundary between the two countries, as well as defence and cooperation agreements. These accords came after Turkey’s relations with Israel reached a low point in May 2010, following the Israeli raid on a Turkish-flagged aid flotilla seeking to break the Gaza blockade, in which nine Turks died. Recep Tayyip Erdogan, Turkey’s Prime Minister, is a vociferous supporter of the Palestinian cause. Ankara downgraded diplomatic relations with Israel to below the level of ambassador and restricted use of Turkey’s air space to Israeli cargo flights.

In a surprise move last month, Turkey and Israel began to patch up their relations after the Israeli Prime Minister, Benjamin Netanyahu, in a phone call stage-managed by the US President Barack Obama, bowed to Erdogan’s demand and apologised for the deaths. The rapprochement should be seen in the context of the deteriorating crisis in Syria and the need for both countries to work together to contain it (both Turkey and Israel have borders with Syria), but it could also be a game-changer for the region’s energy politics.

The detente between Israel and Turkey could facilitate the export of Israeli gas to and through Turkey, while piping Cypriot gas to Turkey, instead of building a costly liquefied natural gas plant in Cyprus, for which Nicosia on its own does not have the money, looks like the best solution. Turkey (at the nearest point around 100km from Cyprus) is the most easily accessible market for Cypriot gas.

Turkey (population 74 million), which does not have any gas or oil of its own, is becoming an energy hub for Europe. The 1,092-mile Baku-Tbilisi-Ceyhan pipeline traverses 669 miles of Turkish territory to ship Azeri Caspian oil to Turkey’s Mediterranean Ceyhan port. Construction of the 3,900km EU-backed Nabucco pipeline, repeatedly delayed because of cost overruns and problems in nailing down supply deals, which will link the gas-rich Caucasus and Central Asia to energy-hungry European nations, is envisaged to start this year.

Bringing the Cypriot gas to market will be politically and technically difficult, however. A pipeline to Turkey is unthinkable without a mutually satisfactory solution to the island’s division. Greek Cypriots massively rejected in a referendum in 2004 the reunification plan of Kofi Annan, the former UN Secretary General, while Turkish Cypriots overwhelmingly accepted it. Since then little progress has been made in one of the world’s most intractable problems.

Nicos Anastasiades, the embattled President of Cyprus, was the only prominent politician to vote in favour of the plan when he was head of the conservative Democratic Rally party. Greek Cypriots, however, are seething with anger at the demise of the banking sector, the mainstay of the economy along with tourism, and are in no mood to strike a deal with Turkish Cypriots.

Ankara, meanwhile, has wasted no time in exploiting Cyprus’s crisis, as it sees the Greek Cypriots boxed into a corner. No sooner was a deal reached between Nicosia and the troika than Ankara announced it would freeze out energy companies that cooperated with the Greek Cypriot government over offshore gas. Taner Yildiz, Turkey’s Energy Minister, said Eni, the Italian energy giant, would be barred from current and future projects in Turkey if it went ahead with a licence it won in January to explore gas off the Cyprus coast. French, South Korean and US companies have also been awarded exploration licences.

The Turkish Foreign Minister Ahmet Davutoglu has proposed three alternatives to end the stalemate in Cyprus, all involving the exploitation of natural gas around the island. He said the two communities could form a united Cyprus state and jointly exploit the natural resources around the island, or, in parallel to ongoing peace negotiations, Greek Cypriots and Turkish Cypriots could form a joint committee to exploit and market natural gas. The third option is a two-state solution.

Whether Cyprus’s crisis produces a more pragmatic approach to reunification remains to be seen. Unless Ankara decides to be magnanimous, which is unlikely in the present circumstances, a conciliatory gesture would have to come from Nicosia. Perhaps it will be inspired by Aphrodite, the goddess of love.
http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_eng/Content?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/Elcano_in/Zonas_in/Commentary-Chilslett-Cyprus-crisis

Santiago Carrillo: el último estalinista

Por sacrificar la posición vanguardista del Partido Comunista Español (PCE) después de la muerte de Franco para facilitar la transición a la democracia, Santiago Carrillo (1915-2012), el líder del PCE, se convirtió en un “tesoro nacional ensalzado por destacadas figuras de la derecha”, en palabras de Paul Preston, cuya biografía de Carrillo, “El zorro rojo” (Debate), saldrá a la venta el 4 de abril. La imagen más recordada que tenemos de Carrillo es la del 23-F sentado en su escaño en las Cortes, desobedeciendo las órdenes del teniente coronel Tejero.

Otra cosa fue su vida antes del fin de la dictadura, que no fue nada ejemplar. En su feroz ambición para llegar al liderazgo del PCE, Carrillo traicionó a camaradas, participó indirectamente en el asesinato de algunos y se adueñó de los ideas de otros. Jorge Semprún, el protegido de Carrillo que organizó el PCE clandestinamente en España en los años 50 y principios de los 60 y fue expulsado del partido, lo consideró un “miserable criminal sangriento.”

Preston, por supuesto, es mucho más objetivo que Semprún, una bestia negra para Carrillo. No tiene un interés personal. Lleva años recopilando información sobre Carrillo, a raíz de su extensa obra. Como todas sus libros, el nuevo es rigorosamente documentado y completo, el contexto histórico de los acontecimientos está bien explicado y es ameno de leer.

El autor contrasta muy hábilmente la vida de Carrillo, contada por él mismo en sus opacas memorias, con sus propios declaraciones y los testimonios de sus colegas. Su conclusión devastadora es que “su ambición y la rigidez con la que la puso en práctica malbarataron los sacrificios y el heroísmo de las decenas de miles de militantes que sufrieron en la lucha contra Franco.”

Un espléndido ejemplo de las mentiras de Carrillo se refiere a la matanza de Paracuellos en noviembre de 1936. Como delegado de Orden Público y miembro de la Junta de Defensa de Madrid, Carrillo ha sido responsabilizado de la matanza de unos dos mil presos. Carrillo siempre defendió que fue obra de descontrolados y negó haber tenido conocimiento sobre los hechos (más recientemente en el documental “Camarada General” sobre la vida de Ignacio Hidalgo de Cisneros estrenada este año), lo cual se contradecía con las felicitaciones que le llovieron en el momento (en una reunión plenaria del Comité Central del PCE en Valencia en marzo de 1937) y otros testimonios.

Carrillo me hizo saber su enfado en 1976 por un artículo en The Times de Londres escrito por el corresponsal jefe Harry Debelius en Madrid (yo fui su ayudante) sobre Paracuellos. Me preguntó si habían pagado a Debelius, un periodista honrado, para escribirlo.

Carrillo rompió con su padre, el socialista Wenceslao, por haber participado en el golpe anticomunista en la zona republicana dado por el coronel Segismundo Casado en marzo de 1939 en contra de la política de resistencia del Gobierno de Negrín y que abogaba por poner fin a la guerra civil. Transcurrirían casi veinte años hasta que Carrillo viera de nuevo a su padre (en Bélgica, gravemente enfermo). La familia siempre fue secundaria para Carrillo y el partido todo.

Su adhesión a la causa estalinista era tal que, al parecer, la firma del pacto Molotov-Ribbentrop en agosto de 1939 no le provocó ninguna inquietud al exiliado Carrillo, como hizo a muchos militantes comunistas para quienes Hitler era el enemigo. Y cuando los alemanes invadieron la Unión Soviética en 1941, a Carrillo no le importó cambiar la postura sin reconocer su error previo.

Es probable, aunque no comprobado, que Carrillo, una joven estrella ascendente para Moscú, fue reclutado en 1936 por la Sección de Grupos de la Comintern, una unidad de seguridad interna gestionada por el NKVD, la policía secreta. Esto hubiera explicado como aprendió las brutales técnicas de interrogatorio que demostraría después contra compañeros de partido sospechosos, que recordaban a las que utilizaba la policía soviética.

Uno de los episodios más vergonzantes ocurrió en los años 40 cuando militantes exiliados en la Unión Soviética fueron intimidados para que desecharan la idea de marcharse a otro país a fin de demostrar su fidelidad al partido. Carrillo, a petición del Politburó, viajó desde Francia a Moscú y presidió repetidas reuniones con los militantes que habían conseguido visados. Cuando Carrillo cargó contra “los traidores que dejan el país del socialismo para ir a vivir entre los capitalistas” en una de las reuniones, alguien gritó: “hay que darle un tiro en la espalda.” Unos 270 republicanos fueron recluidos en el Gulag.

Preston demuestra la total falta de conocimiento por parte de Carrillo de la situación real en España durante el régimen franquista: la invasión desde Francia del Val d’Aran en 1944 por unos cinco mil hombres, la Huelga Nacional Pacífica convocada en 1959 y los intentos de forjar una alianza con la burguesía en contra de Franco fueron fracasos rotundos, aunque nunca admitidos por Carrillo.

Tras las elecciones de junio de 1977, con el PCE legalizado y su importancia disminuida, Carrillo se lanzó a suprimir el leninismo de la definición del partido en un intento de ganar votos. “Si pensaba desleninizar el PCE, desde luego no pretendía desestalinizarlo,” escribe Preston. Carrillo dejó entrever que la gestión del partido seguiría bajo el control central.

Pero en la nueva España democrática ya no era válida la vieja excusa de que para sobrevivir en la clandestinidad se precisaba un rígido centralismo democrático. “El autoritarismo, la prepotencia, era un rasgo marcado en la conducta de Santiago en el seno colectivo de dirección,” dijo Manuel Azcarate, miembro del Comité Central y expulsado del partido en 1982 después de haber llegado a la conclusión (muy tarde) de que la despótica gestión de Carrillo impedía al PCE renovarse. Tres años más tarde Carrillo fue expulsado del partido que había forjado a su imagen y semejanza.
http://www.elimparcial.es/cultura/santiago-carrillo-el-ultimo-estalinista-120807.html

¿Dimitir es un verbo español?

Hace unas seis semanas escribí una columna (http://www.elimparcial.es//el-pais-donde-nadie-dimite-118377.html) motivado por el agudo contraste entre el caso del exministro británico de Energía, Chris Huhne, quien dimitió de su escaño en el Parlamento tras declararse culpable ante un tribunal de Londres de intentar ocultar una infracción de tráfico, y lo que pasa en España donde nadie dimite por cosas más graves.

Este mes Huhne fue condenado a ocho meses de cárcel por obstrucción a la justicia al negar que cometiera en 2003 una infracción de tráfico, y la misma sentencia ha recaído en su exmujer, la economista Vicky Pryce, quien le ayudó a mentir.

Es la primera vez que un exmiembro del Gabinete va la cárcel desde 1999. Además, la fiscalía quiere cobrarle los gastos en que ha incurrido por los meses que Huhne hizo perder a las autoridades manteniendo su inocencia.

El primer ministro y excompañero de Huhne en el Gabinete, David Cameron, declaró: “Es un aviso de que nadie, por alta que sea su posición o poderosa que sea, puede escapar al sistema de justicia.”

Pryce dijo a la policía que era ella, y no él, quien conducía el BMW familiar. Si Huhne hubiera sido declarado el infractor, habría perdido el permiso de conducir y habría puesto en peligro su ambición de ser designado candidato liberal en las siguientes elecciones parlamentarias.

Mientras tanto, en España la corrupción se dispara como preocupación de los ciudadanos. En tan solo un mes, desde el estallido del caso Bárcenas, la corrupción y el fraude han pasado de ser “el principal problema que existe en España” para el 17,7% de los españoles a serlo para el 40%, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Una inquietud solo superada por el paro (79,9%).

A la vez de la creciente descrédito de la clase política, los españoles confían más en los movimientos sociales que en los políticos. Si no fuera por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, y en particular la valentía de Mohamed Aziz, el marroquí de nacionalidad española que inició una cruzada contra la ley hipotecaria y ganó su apelación al Tribunal Europeo de Justicia por haber sido desalojado de su casa por no poder pagar su hipoteca (solo faltaba un pago), los políticos no hubieran hecho nada para reformar la ley hipotecaria más injusta y abusiva de la Unión Europea.

Según los datos del sondeo realizado por Metroscopia, el 87% de los ciudadanos no confía en el Gobierno para defender sus intereses en el caso de atravesar una situación de necesidad similar a la de las personas que están inmersas en un proceso de desahucio.

La creciente percepción de corrupción y los señales que el clamor popular y las decisiones judiciales marcan el ritmo de la defensa de los derechos civiles, sociales y económicos más que el Parlamento es una combinación potencialmente explosiva, y más en un país que lleva cinco años en recesión y no hay luz en el túnel, al menos con respecto a la creación de empleo.

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, cree que existe “una cierta percepción social hipertrófica y exagerada del nivel de corrupción” e insiste en que el hecho de que se den casos de corrupción “no quiere decir que haya un país corrupto debajo”.

De acuerdo. Nadie ha dicho que toda España es corrupta. No hemos llegado a la situación de México, por ejemplo, cuando yo viví allí hace 35 años y era casi imposible conseguir un trámite en las administraciones públicas sin pagar una mordida, sin hablar de la policía.

El problema en España es que los políticos no asumen responsabilidades y pocas investigaciones judiciales por corrupción, malversión de fondos públicos, cohecho, etc, terminan con un juicio.

No hablo solo de casos penales. Basta ver el comportamiento nada ético del PSOE tras la moción de censura pactada con Ismael Álvarez, el ex alcalde del Partido Popular condenado en 2002 por acoso sexual, o del PP en permitir la perpetuación de la dinastía baltarista con la elección de Manuel Baltar (único candidato) al frente del PP en Ourense. Es el hijo del cacique José Luis Baltar, presidente de la Diputación Provincial de Ourense (1987-2012), imputado por prevaricación. La fiscalía sostiene que Baltar padre contrató a 104 personas a dedo.

¿Alguien podría imaginar un ministro español dimitiendo por algún caso similar a lo de Huhne y luego ser encarcelado?
http://www.elimparcial.es//dimitir-es-un-verbo-espanol-120538.html

Turkey: outlawed Kurdistan Workers Party (PKK) chief calls for ceasefire in ‘historic’ move

Abdullah Ocalan, imprisoned since 1999, called for a truce to a conflict of almost 30 years in which more than 35,000 people have died in a struggle for the establishment of an ethnic Kurdish homeland in the south-east of Turkey. If all goes well this will end one of Europe’s most intractable problems of political violence by a group classified as a terrorism organisation by the EU, the US and Turkey.

Ocalan chose the beginning of the Kurdish New Year for a message of his to be read out to tens of thousands of jubilant Kurds in Diyarbakir. This followed several months of talks between Ocalan, jailed on an island off Istanbul, and the government of Recep Tayyip Erdogan. Ocalan said the door to democracy was opening in Turkey and PKK fighters should lay down their arms. ‘Let guns be silenced and politics dominate’, read the statement. ‘It’s not the end; it’s the start of a new era’.

It certainly looks that way. Under the deal, whose details are sketchy, there are likely to be greater constitutional, political and linguistic rights for Kurds and the release of some activists and others jailed for speaking or writing about the Kurdish cause. The government is not expected to declare a blanket amnesty, as this would be a step too far for the armed forces, though they have lost a lot of their power and influence in the 10 years since Erdogan took office as prime minister.

The constitution, drafted by generals following a coup in 1980, is to be reformed and an article describing all Turkish citizens as ‘Turks’ is to be scrapped, as will the one banning education in the Kurdish language.

The anti-terrorism law, which blurs the line between incitement to violence and the expression of non-violent ideas, will also be reformed. Turkey has become the world’s leading jailer of journalists, many of them Kurds. Turkey was placed 154th in the 2013 Reporters Without Borders World Press Freedom Index, compared with around 100th in the mid-2000s.

This law, among others, was criticised by the EU in its last progress report on Turkey’s accession negotiations which began in 2007 and are moving at a snail’s pace. One third of all the world’s terrorism arrests made between 2001 and 2011 were in Turkey, including several thousand non-violent Kurdish activists placed in preventive detention.

Several ceasefires in the past failed. This one looks more likely to stick. Ocalan told Kurdish politicians who visited him earlier this week that his declaration would be ‘historic’. The PKK military leadership over the border in the mountains of northern Iraq endorsed the truce. Ocalan still commands respect, despite spending the last 14 years in prison.

The PKK has also dropped its previous demands for an independent state, something that could go some way towards calming ultra nationalist sentiment, particularly in the security forces which fought a ‘dirty war’ in the Kurdish south-east of the country during the 1980s and 1990s where most of Turkey’s estimated 15 million Kurds live. Many thousands of deaths remain unexplained. A particularly feared unit was Jetem, part of the Turkish gendarmerie charged with intelligence gathering and counter terrorism, which caused people suspected of ties with the PKK to disappear.

Ocalan’s views have mellowed since he was captured in Kenya in 1999. His death sentence for treason was commuted to life imprisonment in 2002 after Turkey abolished the death penalty as part of the drive to enhance the country’s credentials for EU membership. Ocalan told a delegation from the pro-Kurdish Peace and Democracy Party (BDP), which visited him in February, that if the Kurdish movement continued to push for ‘democratic autonomy’ it would be ‘sabotaging’ the talks with the government. There was speculation that Ocalan could be ‘rewarded’ for his stance by being moved from the island prison to house arrest, which would enable him to play an active role in the post-ceasefire period.

The ceasefire has restored the momentum of reform to the government. It has notched up economic successes –per capita income quadrupled over the last decade and last year Fitch gave Turkish Treasury issues investment-grade status– but progress on the political front has stalled. The Economic Intelligence Unit’s Democracy Index 2011 placed Turkey 88th as a ‘hybrid regime’, a category below ‘flawed democracy’, the same place it was in 2007.

If the ceasefire holds and there is a permanent solution to the Kurdish problem, Erdogan’s name could be etched into history in much the same way that the abolition of slavery enshrined President Lincoln’s memory for Americans more than a century ago, according to Murat Yetkin, editor-in-chief of the Hurriyet Daily News.

Spain knows about these things as it has a longer history of terrorism by the Basque terrorist group ETA, whose ceasefire announced in October 2011 is still in force, though the group has yet to lay down its arms.

Erdogan was probably motivated not just by a desire to get his name in the history books, which is guaranteed anyway because he is Turkey’s longest-serving prime minister and looks set to become the next president when direct elections for the post are held in 2014 for the first time.

Other considerations include enhancing the chances of benefiting from the oil and gas-rich lands of Kurdish northern Iraq, much nearer than those in Russia which supply Turkey with energy. Furthermore, the fast-growing economy, though less so than in 2010 and 2011, is increasing Ankara’s energy needs. State-owned Turkish companies have been negotiating taking stakes in oil and gas fields.

The peace deal with the PKK could also remove the threat in neighbouring Syria where a PKK affiliate, the Democratic Union Party, controls a string of Kurdish towns left to them by President Bashar Assad.

The truce comes at a time when France and Germany have expressed a greater readiness to kick-start Turkey’s paralysed EU negotiations. France is allowing EU documents to refer once again to an eventual EU ‘accession’ for Turkey, and is prepared to open one of the five chapters it has blocked in the negotiation process, the first in two and a half years.

Erdogan’s ambition to become president, and with powers equivalent to those of the French presidency, could be realised with the help of the BDP as Erdogan’s Justice and Development Party and the BDP command sufficient seats to ram through constitutional changes. An unholy alliance between Erdogan and Ocalan is putting it too far, but the two men could end up needing one another.
http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_eng/Content?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/Elcano_in/Zonas_in/Commentary-Chilslett-Turkey-PKK-ceasefire

Chipre peligra como centro financiero

Durante casi 40 años, Chipre ha constituido un problema político y de seguridad para la comunidad internacional debido a la división de facto de la minúscula isla por la Línea Verde controlada por Naciones Unidas tras la invasión turca en 1974, a raíz de un golpe de Estado impulsado por partidarios de una unión con Grecia.

Actualmente, Chipre, o más concretamente el sur greco-chipriota de la isla (reconocido internacionalmente a diferencia de la parte norte ocupada por Turquía), amenaza con convertirse en un problema financiero gordo a causa del controvertido paquete de rescate. Este incluye un impuesto sin precedentes y enormemente impopular para los titulares de depósitos en los bancos chipriotas que cambia peligrosamente las normas de los rescates diseñados hasta ahora por la Unión Europea (UE), el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo.

El impuesto, tal como está en este momento, recaudará 5.800 millones de los 10.000 millones de euros que se necesitan para consolidar la economía y recapitalizar los bancos, que están muy expuestos a los bonos soberanos griegos y que sufrieron importantes pérdidas cuando se reestructuró la deuda griega. Chipre también se ha visto afectado por la caída de la demanda de sus productos por parte de Grecia, que es un vecino cercano y un socio comercial, desde que empezó la recesión griega.

El sistema bancario chipriota es desproporcionadamente grande: es aproximadamente siete veces más grande que el PIB chipriota, y por tanto es demasiado grande para que el Gobierno chipriota lo rescate solo (es lo mismo que le sucedía al Gobierno español en 2012), a diferencia del Gobierno británico que en 2008 acudió al rescate de sus bancos afectados por la crisis, Royal Bank of Scotland y Lloyds. Al igual que ocurrió con Irlanda, la causa de la crisis chipriota reside en sus bancos pero, a diferencia de Irlanda, se va a penalizar a los depositantes chipriotas.

Jeroen Dijsselbloem, el ministro de Economía holandés, que preside el Eurogrupo de los ministros de Economía, justifica las condiciones del paquete de rescate para Chipre con el argumento de que como es “una contribución a la estabilidad financiera de Chipre, parece justo pedir a todos los titulares de depósitos que contribuyan”.

La troika castiga a la isla por permitir el blanqueo de capitales rusos, según varios analistas
Parece que el sufrimiento se está generalizando de forma democrática puesto que el impuesto afecta a todos los depositantes. La UE podría haber penalizado solo a los depositantes no asegurados —los que tienen más de 100.000 euros (un número significativo de los cuáles son rusos)— pero decidió gravar tanto a los ricos como a los pobres. El plan de protección de los depósitos chipriotas cubre los depósitos de hasta 100.000 euros, en caso de que se hunda un banco. Pero no se ha hundido ningún banco (sin los 10.000 millones de euros, todo el sistema bancario podría derrumbarse muy rápido), por lo que el plan no procede.

Puede que este planteamiento respete la letra de la ley, pero no el espíritu de la garantía de depósitos. Se podría proteger totalmente a los depósitos garantizados gravando con un impuesto más elevado a los depósitos que superan el umbral de los 100.000 euros, como sugirió el presidente Nikos Anastasiadis.

Se está obligando a los depositantes más pobres a ayudar a los más ricos, lo cual levanta la sospecha de que el Gobierno quiere salvar lo que pueda del modelo bancario offshore [donde los no residentes no tributan], aunque parece que su atractivo va a disminuir. Si se produce una retirada de fondos masiva cuando los bancos vuelvan a abrir, el centro offshore podría desaparecer. Quizás es lo que quiere la UE.

Algunos analistas en Nicosia dan a entender que la troika está “castigando” a Chipre (es decir, a los greco-chipriotas) por facilitar supuestamente la transferencia ilegal a la isla en la década de 1990 de miles de millones de dólares del Gobierno de Slobodan Milosevic, el expresidente serbio, por rechazar el plan de Kofi Annan en 2004 para reunificar Chipre (aceptado por el 65% de los turco-chipriotas en un referéndum y rechazado masivamente por el 76% de los greco-chipriotas) y por no tomar medidas lo suficientemente duras para evitar que los rusos usen los bancos chipriotas para blanquear dinero.

Esta sospecha puede parecer descabellada, aunque el anterior presidente, el comunista Dimitris Christofias, mantuvo una estrecha relación con Moscú y obtuvo un préstamo de 2.500 millones de euros en 2011, ante la consternación de la UE, en vez de dirigirse a Bruselas para pedir ayuda. A finales de 2012, los bancos rusos tenían cerca de 9.000 millones de euros en los bancos chipriotas, y las empresas 14.400 millones de euros, según la agencia de calificación crediticia Moody’s. Los depositantes de la eurozona son principalmente griegos que han trasladado sus ahorros a Chipre por ser un refugio seguro y para protegerse así de su propia crisis financiera.

El conservador Anastasiadis, elegido en febrero pero sin mayoría en el Parlamento (cuenta con 28 de los 56 escaños), asegura que se compensará a los ahorradores con acciones en sus bancos, lo que podría no tener ningún valor si la crisis bancaria se agrava, o si no, con una parte de la nueva riqueza gasística chipriota.

Debajo del lecho marino de la cuenca de Levante, cerca de Chipre, se calcula que hay 3,45 trillones de metros cúbicos de gas, aproximadamente lo que consume el mundo en un año, según el Estudio Geológico de Estados Unidos. La parte septentrional de la cuenca se encuentra en aguas chipriotas, mientras que gran parte del resto está en aguas israelíes o libanesas.

Turquía, que no reconoce la soberanía de Chipre, y la parte de Chipre controlada por los turcos también han reclamado su derecho sobre el gas y están realizando perforaciones para extraerlo.

El gas podría transformar radicalmente la economía chipriota, pero la producción no se va a iniciar en un futuro inmediato. Mientras tanto, el presente es sombrío.

La proyección exterior de España

Las exportaciones españolas en 2012 aportaron 2,5 puntos de crecimiento al PIB; sin ellas, la economía habría caído cerca del 4% en vez del 1,4% registrado, y la tasa de desempleo habría sido aún mayor del espantoso 26%.

Ninguna otra factor explica mejor la importancia de la internacionalización de una economía (vía exportaciones y la implantación directa de empresas en el exterior a través de la inversión), especialmente para un país, como España, que lleva ya cinco años en recesión.

España es junto con Alemania prácticamente el único país europeo que logra mantener su cuota de exportación de bienes y servicios a nivel mundial en los últimos años. La tasa de cobertura, el porcentaje de importaciones “pagado” por las exportaciones, se situó en el 88% en 2012, la mayor desde que hay registros; el número de empresas exportadoras subió hasta más de 130,000; el déficit comercial bajó un 33% y el déficit por cuenta corriente cayó a menos del 1% del PIB (desde un enorme 10% en 2007).

Por supuesto, estos logros no se deben exclusivamente a las exportaciones. Las importaciones no han dejado de bajar desde 2008.

El auge en la las exportaciones es una de las muy pocas noticias positivas, y el Gobierno no ha perdido tiempo en propagarla. Sin embargo, España esta aún lejos de ser una potencia exportadora y yo, al menos, no estoy convencido que esta expansión vaya a consolidarse y durar. Una carta mía publicada en el Financial Times en agosto del año pasado sobre este tema provocó la reacción airada y exagerada de dos secretarios de Estado.
Según las últimas cifras comparativas oficiales a nivel global para exportaciones y población, que son del 2010 y del Banco Mundial, las exportaciones per cápita de bienes, que es una de las medidas del éxito exportador, fueron de 5.339 de dólares para España en comparación con 15.474 para Alemania, 8.010 para Francia y 7.458 para Italia. En 2012 las exportaciones españolas per cápita de bienes, sobre la base de la población al 1 de enero y las exportaciones de todo el año, fueron de 6.225 de dólares.

El Foro de Marcas Renombradas Españolas acaba de publicar dos magníficos libros sobre la presencia internacional de las principales empresas con textos en español e inglés. Son una biblia y hace falta diseminarla ampliamente (http://atlas.marcasr…). Los libros contienen una mina de información sobre más de 130 empresas, con sus productos y mercados en el exterior, y una serie de análisis.

El Foro, establecido en 1999, ha jugado un papel fundamental en dar a conocer las marcas españolas y promover la internacionalización. Al principio, con la economía española en plena auge por factores internos (el maldito ladrillo), el Foro era una voz en el desierto. Hoy, nadie niega la importancia del sector externo.

El problema estructural de España es que la demanda externa solo es positiva cuando la economía se encuentra en recesión y exportar se convierte en un asunto de supervivencia. Es el alto precio que el país ha pagado para su absurdo y miope modelo económico. La caída en desgracia de la economía española empezó con la Ley de Suelo en 1998.

Entre 1988 y 2012, la contribución de la demanda externa al crecimiento del PIB fue positiva en solo siete años, cinco de ellos entre 2008 y 2012. En cuanto la economía comience a expandirse fuertemente de nuevo, me temo que la aportación de la demanda externa volverá a ser negativa.
El reto de España es conseguir un mejor equilibrio entre los diferentes componentes de la economía donde las exportaciones deberían de desempeñar una función más importante y estratégica. Y para esto hace falta una mejora significativa en el nivel educativo. No es casualidad que los mejores exportadores sean precisamente países con, por ejemplo, tasas de abandono escolar la mitad o menos de la mitad de España, que invierten mucho más en investigación y desarrollo, y que tienen tasas de desempleo la mitad de España. El país tiene un larguísimo camino por delante.

Hay un error grueso en la traducción al español de mi análisis, visto cuando el libro ya estaba impreso después de revisar mi texto mil veces. Donde dice en el libro, pero no en la versión online, “entre 2009 y 2011 la cifra de exportaciones de productos pasó de 54.600 millones de euros a 214.500 millones de euros”, debe leerse aumentó en 54.600 millones. Tal incremento hubiera sido digno de mención en el Guinness World Records (Libro Guinness de records). De todas maneras, el crecimiento (65.400 millones de euros entre 2009 y 2012) es significativo y ojalá que siga.

http://www.elimparcial.es//la-proyeccion-exterior-de-espana-120183.html