Injusticia electoral

¿Cuál es el sistema electoral más justo y eficaz en una democracia para elegir los parlamentarios y, por ende, un gobierno?. La repuesta es ninguno porque, como explica detalladamente George Szpiro en su nuevo y ameno libro, Numbers Rule: the Vexing Mathematics of Democracy, from Plato to the Present (“Mandan los números: las molestas matemáticas de la Democracia, de platón a la actualidad”, publicado por Princeton University Press) todos los sistemas tienen sus paradojas, faltas de coherencia y manipulaciones. El único sistema que no los tiene es una dictadura. Como dijo Winston Churchill, “la democracia es el menos malo de los sistemas políticos.”

El sistema electoral británico -con circunscripciones de un escaño que se otorgan al candidato más votado aunque no logre la mayoría de los votos- no es ni mucho menos de los más justos, aunque ha cumplido con su misión de producir gobiernos fuertes de un solo partido con mandatos claros. Pero en mayo de este año se ha dado un vuelco a la situación produciéndose la primera coalición (conservadores y liberales-demócratas) desde los años de la Segunda Guerra Mundial (cuando se constituyó un gobierno de concentración nacional).

En 1997, cuando Tony Blair puso fin a 18 años de poder de los conservadores, los laboristas ganaron 418 de los 650 escaños con el 43,2% del voto popular. Este mayo David Cameron puso fin a 13 años de gobierno laboristas con 306 escaños (el 36,1% del voto), quedándose a 20 escaños de la mayoría absoluta. Los liberales necesitaron una media de casi 120.000 votos por escaño en comparación con los 35.000 votos de los conservadores y los 33.350 de los laboristas. El sistema conocido en ingles como first-past-the-post beneficia a los dos grandes partidos (la mayoría de los candidatos en las circunscripciones son elegidos con menos del 50% de los votos). No sorprende que el “precio” de los liberales para formar gobierno con Cameron sea un referéndum en 2011 sobre un nuevo sistema electoral basado más en los resultados de todos los partidos y menos en la mayoría simple de un partido. No es del todo seguro, sin embargo, que mis compatriotas voten a favor de un nuevo sistema.

Hay argumentos en contra del sistema electoral español, aunque es un sistema proporcional (el D’Hondt ). Este método consiste básicamente en ordenar de mayor a menor los votos obtenidos. Luego se van haciendo sucesivas divisiones entre 1 y el número de escaños de cada circunscripción territorial, para ir asignando los escaños de forma proporcional a los votos.

Este sistema cumplió con las necesidades de la transición a la democracia —promover un bipartidismo fuerte y evitar la excesiva atomización de fuerzas políticas en el Parlamento- y ha dado a España gobiernos estables, no sólo los mayoritarios, sino también los minoritarios. Pero, al pasar los años, ha consolidado algunas injusticias.
Por ejemplo, un escaño en las Cortes en las últimas elecciones generales costó a los Socialistas 66.801 votos; al Partido Popular 66.740 votos; a Izquierda Unida 484.973 y a Unión Progreso y Democracia 306.079. Las provincias pequeñas están sobre representadas: en 2008, Soria con un electorado de 78.531 votantes eligió dos miembros del Congreso (uno por cada 39.265 votantes) mientras Madrid con 4,458,540 votantes eligió 35 diputados (uno por cada 127.387 votantes).

Los 306.128 votantes del Partido Nacional Vasco (seis diputados) van a ser más decisivos en la elaboración de los próximos Presupuestos Generales que los 969.946 de Izquierda Unida (dos diputados). Como bien escribió Víctor Morales en una carta publicada en El País , “¿por qué un votante del PNV tiene ahora capacidad de influir en los Presupuestos y yo no?

Szpiro, un matemático y periodista, sigue la historia fascinante de los personajes que inventaron diferentes sistemas electorales distintos. Uno de ellos fue el monje medieval Ramón Llull (c. 1232-1315), más conocido por ser uno de los creadores del catalán literario que por su pensamiento sobre elecciones. Su novel Libre d’Evast e d’Aloma e de Blanquerna tiene un capitulo — En qual manera Natana fu eleta a abadessa — que desarrolla una interesante método electoral.

No hay espacio aquí para explicarlo en detalle. El ejemplo es la elección de abadesas en los conventos. Consiste básicamente en que cada una de las nueve monjas de una lista electoral para ser abadesa compite con cada una de ellas en series de dos y cada victoria acumula puntos. Cada candidata de las nueve tiene que presentarse ocho veces. La ganadora es la monja que consigue más puntos. En este caso el máximo número de puntos es ocho. Llull creía que su sistema representaba la voluntad de Dios, pero es poco práctico para elecciones generales con centenares de candidatos y millones de votantes.

Otras personas estudiadas en el libro de Szpiro son Platón, Plinio el joven, el Marques de Condorcet (quien demostró que la mayoría en el voto en una elección podría tener un resultado que no diera un claro ganador), Thomas Jefferson, Alexander Hamilton y Kenneth Arrow (Premio Nobel de Economía en 1972).

En suma, el sistema electoral perfecto está aún por inventarse. ¡Que los políticos tomen nota!
http://www.elimparcial.es/sociedad/injusticia-electoral-70885.html

Llamando a las cosas por su nombre

Mientras la prensa española llama al grupo “banda terrorista” en sus noticias sobre lo que ETA describe como sus “acciones armadas ofensivas”, los periódicos británicos y americanos huyen de la palabra “terrorista.” El Financial Times llamo a ETA “grupo separatista vasco violento”, The Guardian “grupo separatista vasco armado” y el New York Times “el grupo separatista vasco”. En sus crónicas sobre el alto de fuego, los corresponsales de estos medios serios no usaron la palabra “terrorista” ni una sola vez, aunque sí hablaron de la violencia de ETA en los últimos 42 años y sus asesinatos a más de 800 personas.

Antonio Muñoz Molina, en su siempre interesante diario que publica desde el 2 de julio en su página web, escrito en su prosa transparente y elegante, cargó contra “la noble BBC” por llamar a ETA “organización armada separatista”. “Alguna vez he preguntado a periodistas británicos o americanos qué pensarían ellos si nosotros calificáramos a los terroristas de las Torres Gemelas como miembros de una organización religiosa aerotransportada. La BBC, en los asuntos de terrorismo vasco, siempre ha dado más crédito a los asesinos que a las víctimas, con esa asepsia anglosajona según la cual los españoles somos unos bárbaros de democracia dudosa, y los pistoleros luchadores idealistas en defensa de la patria oprimida.”

Yo no tengo ninguna reticencia en llamar a los miembros de ETA terroristas. España es una democracia y el País Vasco ya tiene un alto grado de auto gobierno. La causa de ETA no tiene la más mínima justificación. Pregunté a los corresponsales en Madrid del Financial Times y de The Guardian, ambos amigos, porqué no usaron la palabra “terrorista”. Victor Mallet del FT me dijo que “terrorista” es una palabra cargada de implicaciones (loaded word). “Algunos gobiernos son terroristas. El problema es que los periodistas en muchos países, incluyendo el Reino Unido (con el Ejército Republicano Irlandés, la IRA) y España (con ETA) suelen llamar a sus separatistas terroristas, pero no hacen lo mismo con los de otros países. Sigo mi formación de periodista en la agencia Reuters. El terrorista para unos es el combatiente por la libertad de otros. Además, hay esperanzas y temores. El título en un periódico — British fear interest rates will rise (Los británicos temen una subida en los tipos de interes) — no es así para los ahorradores quienes esperan que los tipos suban.”

Pero, quien pone una bomba en Hipercor y mata a 27 personas inocentes, ¿puede ser llamado tanto terrorista como combatiente por la libertad?

Giles Tremlett de The Guardian me dice que su periódico no tiene una política en contra de usar la palabra, a diferencia de otros medios. “A veces se llama a ETA terrorista. Pero no creemos que haga falta recitar la palabra terrorista religiosamente cada vez que se menciona a ETA. Nuestros lectores no son estúpidos. Si escribimos que ETA es un grupo separatista vasco armado poniendo bombas y matando gente, no creemos que sea absolutamente necesario usar la palabra terrorista ni asesina, aunque son. Es obvio. Lo mismo para al-Queda.”

Tanto el gobierno de los Estados Unidos y la Unión Europea llaman a ETA un grupo terrorista. ETA, además, está considerado un “grupo terrorista extranjero designado” (designated foreign terrorist organisation) en la lista del Departamento de Estado de Washington pero solo desde 1997 (hubo muchas reticencias), y no está en la categoría menor de “otros grupos terroristas” (other terrorist groups). Esto es importante y no un tema de semántica porque estar en el primer grupo conlleva consecuencias legales para la organización. Por ejemplo, es ilegal dar dinero a ETA. Increíblemente, la Real IRA solo lleva nueve años en este grupo. Después del 11-S, una orden ejecutiva de George W. Bush estableció un nuevo listado, en el cual se incluyó a ETA, con muchas más implicaciones que las aparecidas en la de 1997.

La comunidad internacional no ha logrado formular un acuerdo con fuerza legal sobre el concepto y la definición ajustada de terrorismo porque el término está cargado políticamente y emocionalmente.

José María Aznar se mostró particularmente irritado por la ausencia de la palabra “terrorista” en el muy influyente seminario The Economist. Un día, durante su gobierno, invito a un periodista afincado en Londres a almorzar en La Moncloa. El periodista se presentó y Aznar intentó convencerle de llamar a ETA terrorista. Regresó el mismo día a Londres pero la revista no ha cambiado su línea (lo sigue llamando “grupo vasco separatista violento.”). ¡A ver si José Luis Rodríguez Zapatero sigue el ejemplo de Aznar y tiene más poder de convicción!

¿Hace falta subir los impuestos?

La presión fiscal en España bajó cuatro puntos entre 2007 y 2008 (el último año con datos internacionales disponibles) a 33,1% del PIB (probablemente continuó bajando en 2009), el segundo descenso más grande entre los 30 países del OCDE, pero esto no quiere decir que los impuestos en España sean “muy bajos”, como dice José Blanco, ministro de Fomento.

La presión fiscal — la proporción de la riqueza generada que va a parar a las arcas públicas (en el caso de España de cada 100 euros de riqueza que genera, una tercera parte va a las arcas públicas) — depende de varios factores y no solo de los tipos de gravamen en el impuesto sobre sociedades y sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El factor más importante que ha afectado la presión fiscal en España es la fuerte recesión y el altísimo nivel de desempleo — menos personas trabajando y menos actividad económica significa menos impuestos recaudados, y, a la vez, la economía sumergida crece. Como era de esperar, la presión fiscal registró un importante aumento entre el 2003 y el 2007, años de boom económico, y no debido a incrementos en los tipos impositivos.

El Gobierno subió el IVA en julio, ha retirado la deducción de 400 euros y ha elevado la tributación sobre el ahorro, tabaco y alcohol y la desgravación por la compra de vivienda se acaba este año. El impuesto sobre sociedades y el IRPF, los dos impuestos más importantes, no son muy bajos. De hecho, España es el quinto país con el mayor gravamen en el impuesto sobre sociedades (el tipo máximo es de 30%, lejos del promedio de la UE-27 de 23,2%, según Eurostat) después de Malta, Francia, Bélgica y Italia, y España figura entre los cinco países de la UE con mayor carga empresarial. Esta carga comprende el impuesto sobre sociedades, las cotizaciones sociales y los impuestos sobre el trabajo a cargo del empleador, los impuestos sobre el patrimonio y transmisiones patrimoniales, los impuestos sobre dividendos y ganancias de capital, así como las tasas por recogida de basuras, impuestos de circulación de vehículos y otros tributos análogos.

Y España tiene un tipo máximo de gravamen en IRPF por encima de la media europea (43% en 2008, por encima de la media de 37,8%).

Por supuesto, si queremos aún mejores servicios públicos e infraestructuras habrá que subir los impuestos, particularmente en los próximos años de bajo crecimiento económico continuado y altos niveles de desempleo y la lucha para reducir el déficit presupuestario. Personalmente, creo que no hace falta invertir más en infraestructuras (las de España son mucho mejores que las de mi país, el Reino Unido). Donde hace falta más inversión es en capital humano.

Donde si hay un margen para subir los tipos es en el último tramo del IRPF, el de los ingresos más elevados (mayor de 150.000 euros). En 2008, 95.397 personas (el 0.49% de los 19.388.981 contribuyentes) declararon más de 150.000 euros. Sus liquidaciones sumaron 9.450 millones de euros (el 14,8% del importe total recaudado).

También hay margen para subir la contribución urbana en España. Cuando yo regresé a Madrid de forma permanente en 1986, la contribución urbanade la casa que compré ese año era lo que había pagado por un mes en Londres. Se ha subido bastante desde entonces, pero sigue siendo relativamente bajo.

Lo más grave es que ningún gobierno de la España democrática ha atacado con la suficiente agresión el fraude fiscal y la economía negra. Según un reciente informe de Friedrich Schneider de la Universidad de Linz en Austria, la economía sumergida en España representa el 20% del PIB, algo menos que Italia y Grecia, los lideres en este campo.

Un creciente número de españoles, según encuestas, creen que en las actuales circunstancias duras evadir impuestos es justificable. Esto es muy preocupante. Corresponde al gobierno ser mucho más duro y eficaz en combatir el fraude fiscal, y así no solo aumentar los ingresos fiscales pero, a la vez, persuadir a los contribuyentes de seguir pagando.

http://www.elimparcial.es/economia/hace-falta-subir-los-impuestos-70183.html

En busca de la tumba de Arturo Barea

En un cementerio ingles en el condado de Oxford, Inglaterra, bajo un árbol, está la lápida deteriorada de unos de los escritores españoles más fascinantes y abandonados del siglo XX, Arturo Barea (1897-1957), autor de La forja de un rebelde, una magnifica trilogía que narra la infancia y primera juventud del autor en Madrid de principios del siglo XX (La forja), sus primeros pinitos literarios y experiencias en la guerra de Marruecos (La ruta), y la Guerra Civil española (La llama). Hijo de una lavandera, que se quedó viuda poco después de que él naciera, Barea apoyó al bando republicano como censor de los corresponsales extranjeros en Madrid. Estos libros fueron publicados primero en los años 40 en Inglaterra, donde Barea vivió 18 años exiliado, por Faber & Faber (traducidos brillantemente por su mujer Ilse), luego se editaron en su original español en una edición argentina de 1951 y no vieron la luz en España hasta 1978, después de la muerte de Franco. Los padres austriacos de Ilse, refugiados judíos que escaparon de la persecución nazi, están enterrados al lado del pequeño monumento a Barea. Gran parte de la tragedia europea del siglo XX yace bajo las ramas de este árbol.

Encontrar su lápida ha sido mi obsesión durante un par de años, y este mes, durante mi cuarta visita a Faringdon, lo encontré, gracias a las indicaciones de Martin Murphy, autor de una biografía de otro intelectual español arrojado al olvido durante años, Blanco White (1775-1841), editado en inglés en 1989 y que se publicará este año en la editorial Renacimiento, y de Natalia Benjamín, una de los fundadoras de la Asociación de los Niños Vascos del ’37 en el Reino Unido.

Fue una verdadera emoción tocar la tumba, que encontré, por fin, en mi última visita a Faringdon, un histórico pueblo de la bella campiña inglesa, al descubrir a 400 metros del cementerio principal de la iglesia de Todos los Santos (All Saints) un anexo que me había pasado desapercibido hasta entonces. Contiene un error; Barea nació en Badajoz, no en Madrid.

Barea no fue el único exiliado que encontró refugio en una de las casas (Middle Lodge) de la finca del aristócrata Lord Faringdon en Eaton Hastings, una aldea a las afueras de Faringdon (después de morir, las cenizas de Barea fueron esparcidas en el jardín de su casa). Este aristócrata era miembro del grupo conocido como Bright Young Things (jóvenes brillantes) descritos en la novela Brideshead Revisited de Evelyn Waugh y se transformó en socialista y pacifista. Apoyó activamente la causa de la República española y en 1936 trabajó en un hospital de campaña en el frente de Aragón durante la Guerra Civil.

En 1937, antes de la llegada de Barea a Eaton Hastings, unos 4.000 niños vascos fueron evacuados de Bilbao a Inglaterra en el barco ’Habana’ y un grupo de ellos vivió durante nueve meses en otra de las casas de la finca de Lord Faringdon (a pesar de sus principios socialistas no quiso compartir su mansión con los niños). Esta casa aún lleva el nombre de Basque House (Casa de los Vascos). La madre española de Natalia Benjamín escapó de Madrid en 1937 con su padre y hermano y fue una de las maestras en otra colonia de niños vascos en Inglaterra. Después de los niños, esta casa fue habitada por cinco refugiados españoles adultos que escaparon de un campo de internamiento cercano a Perpignan, Francia, y vivieron un tiempo de camino al exilio en México.

Barea se convirtió en ciudadano británico en 1948, un año después de llegar a Eaton Hastings de otro pueblo ingles. Vivió allí hasta su muerte en 1957. Aparte de sus libros, fue una importante figura para los latinoamericanos, gracias a sus charlas semanales en el Servicio de América Latina de la BBC bajo el seudónimo “Juan de Castilla”. Nunca alcanzó la fama que mereció aunque sí se convirtió en un escritor bastante conocido en los últimos años de su vida (George Orwell elogió sus libros), tanto que las autoridades franquistas intentaron calumniarle durante una gira de 56 días por Argentina, Chile y Uruguay, organizada por la BBC en 1956. Se le describía como “el inglés Arturo Beria” — deformación deliberada de su apellido como una referencia al jefe de seguridad de Stalin que apuntaba al supuesto pasado de Barea como comunista-.

La embajada de España en Londres no ha mostrado ningún interés en restaurar su lápida. ¡Vaya memoria histórica!
http://www.elimparcial.es/sociedad/en-busca-de-la-tumba-de-arturo-barea-69796.html

Stalin, ¿responsable de un genocidio o un mero asesino?

¿En que consiste el genocidio? La palabra, definida por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio y adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, y recogida en el Estatuto de la Corte Penal Internacional de 1998, está asociada casi exclusivamente con el Holocausto de Hitler con casi seis millones de víctimas judías. Entre los años 30 y su muerte en 1953, más de un millón de personas fueron ejecutadas durante la dictadura de Joseph Stalin y millones más murieron a consecuencia de los campos de trabajo, deportaciones, hambruna, masacres y detenciones e interrogatorios de los secuaces del dictador. ¿Constituyeron genocidio?

El historiador estadounidense Norman Naimark, en su nuevo libro Stalin’s Genocides (Los Genocidios de Stalin), publicado por Princeton University Press, cree que sí. El tema no es solo de interés histórico. El mes pasado, José Luis Rodríguez Zapatero, decidió no recibir en La Moncloa a Paul Kagame, el presidente de Ruanda, imputado en delitos de genocidio en el conflicto entre tutsis y hutus (los dos, increíblemente, son copresidentes del Grupo de Impulsores de los Objetivos del Milenio, creado por la ONU); 20 países (y el parlamento de Cataluña este año) han reconocido la masacre de más de un millón de armenios en 1915 por turcos como genocidio (aún denegado por el gobierno de Turquía) y el juez Baltasar Garzón usa la palabra genocidio nueve veces en su controvertido y disparatado auto de 2008 sobre los crímenes de la dictadura franquista.

Ni siquiera la matanza de 1.700.000 personas por el régimen de los Jemeres Rojos de Camboya entre 1975 y 1979 se llama genocidio, al menos oficialmente. Uno de los responsables, Kaing Guek Eav, fue declarado culpable el mes pasado de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, pero no de genocidio.

Naimark dedica una atención especial al asesinato en Ucrania en 1932-33 mediante el hambre a través de la confiscación de las reservas de trigo y el aislamiento de regiones para impedir la huida en busca de alimento. Los kulaks (campesinos ricos y considerados contra revolucionarios) se oponían a la política de colectivización de Stalin en una región conocida como el granero de Europa (por su enorme cantidad de productos agrícolas). Nadie sabe con certeza cuántas personas murieron: el gobierno de Ucrania habla de 10 millones. Los ucranianos llaman a esta tragedia holodomor que significa “matar de hambre.”

La resolución de la ONU está enfocada sobre el asesinato de grupos, etnias, nacionales, raciales y religiosos y excluye, aunque no explícitamente, grupos sociales y políticos, que fueron la mayoría de las víctimas de las campañas de exterminación de Stalin. No sorprende que la Unión Soviética se negara en su día aceptar la inclusión de estos grupos en la Convención sobre el Genocidio, aunque a las familias de las víctimas les cuesta comprender las diferencias morales, éticas y legales entre una forma de asesinato masivo y otro.

Naimark cree que la definición de 1948 de genocidio no puede ser aplicada al caso de la hambruna ucraniana porque esta gente murió precisamente por ser ucraniana. Stalin quiso “destruirles como nación enemiga, que era lo que pensaba de ellos, y convertirles en una nación soviética que sería plenamente fiable y totalmente desnacionalizada salvo en sus aspectos más superficiales”. Él estaba “convencido de que los campesinos de Ucrania como grupo, y que se autoidentificaban como ucranianos, eran enemigos del pueblo, que merecían la muerte. Esto era suficiente para el líder soviético; y esto a su vez sería suficiente para concluir que la hambruna en Ucrania se considere genocidio”.

Muchos historiadores han comprobado que había suficientes cereales en la Unión Soviética durante estos años para alimentar a los ucranianos. De hecho, la Unión Soviética continúo exportando una gran cantidad de cereales durante la hambruna para conseguir los fondos para la industrialización a cualquier precio. Stalin no hizo nada para aliviar la conocida situación en Ucrania.

Naikmark hace una comparación entre Hitler y Stalin. El Holocausto fue la forma más extrema de genocidio, pero hay otras. Los dos dictadores mataron en el nombre de sus visiones sanguinarias de utopía.
http://www.elimparcial.es/sociedad/stalin-responsable-de-un-genocidio-o-un-mero-asesino-69481.html

Aguantando la crisis gracias al exterior

La inversión española directa (IED) en el extranjero ha ayudado a bastantes empresas a resistir la recesión económica en su propio país. En 2009, el IED cayó profundamente de 74,856 millones de dólares a 16.335 millones pero siguió siendo más alta que la inversión directa extranjera en España (15.030 millones de dólares), según las últimas cifras comparativas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD en sus siglas en inglés) publicadas recientemente. El stock de la IED española al final del 2009 fue de 645,918 millones de dólares, más alto que el de Italia en términos absolutos (578,123 millones) y como porcentaje del PIB (44,2% para España y 27.4% para Italia).

Bancos como Santander y BBVA son líderes en varios países de América Latina, y empresas como Iberdrola y Acciona están entre los mayores inversores en el mundo en electricidad renovable. Santander es de los pocos bancos grandes e internacionales cuyo beneficio en el primer semestre de 2010 casi repitió la cifra del mismo periodo del año pasado (casi el 70% de este beneficio fue generado fuera de España), mientras Iberdrola también obtuvo casi el mismo resultado.

Las 35 empresas que forman el índice Ibex, el principal índice de referencia de la Bolsa de Madrid, generaron el 52% de sus ingresos totales fuera de España en 2009 (el 24% en 1997), la primera vez que sus ingresos de actividad internacional representaron más que los de la actividad domestica, y este año la proporción será más alta. Estas empresas, casi todas multinacionales, forman la parte más dinámica y exitosa de la economía española, sin la cual la crisis económica de hoy seria mucho más profunda y duradera. Hace menos de 20 años todos tenían el grueso de sus negocios en España.

La estrella entre las 35 empresas es sin duda Santander que no cesa su expansión. El mes pasado acordó comprar las 173 sucursales en Alemania del banco sueco SEB y está a punto de adquirir 318 sucursales en el Reino Unido del Royal Bank of Scotland (RBS), un antiguo socio hasta 2004 cuando, con la compra del banco Abbey, Santander tuvo que vender su participación en RBS por razones de monopolio. Y menos mal que ocurrió esta ruptura amistosa pasó dada la penosa situación de RBS hoy (sus pérdidas en 2008 fueron las más altas en la historia corporativa británica y el Estado británico es ahora su accionista mayoritario).

Pero es en América Latina, y no tanto en Europa aunque pasará, donde Santander ha invertido y donde está cosechando los frutos de su apuesta por una región (la región generó el 37% de sus beneficios en el primer semestre de este año). A pesar de la extendida convicción de que América Latina, en palabras de Francisco Luzón, presidente ejecutivo de Santander, estaba, como Sísifo, condenada a repetir cada cierto tiempo su Década Perdida (la última en los 80), el banco nunca compartió esta visión y apostó a las duras y las maduras.

Las inversiones brutas de Santander en los siete países “core” en los que ha estado presente desde mediados de los 90 hasta este año, han ascendido a 41.000 millones de dólares, y las de BBVA en torno a los 15.000 millones de dólares. Si a las inversiones directas le añadimos la reinversión de al menos el 50% de los beneficios en ambos bancos y durante los últimos 10 años, lo que obtenemos es una inversión total de unos 85.000 millones de dólares. El Santander tiene en los siete países el 10.2% de cuota del negocio.

Para Luzón, el compromiso de la mayor parte de la región con la democracia, la institucionalización, la sostenibilidad de las políticas económicas, su integración en la economía global y la reducción de la pobreza, han permitido que en diez años la renta per cápita de la región aumentase hasta los 10.500 dólares de paridad de poder de compra, se produjera la revolución de las clases medias emergentes y se sentaran las bases regulatorias, económicas y sociales para que la década que está a punto de comenzar pueda ser la década que debe aproximar América Latina definitivamente al desarrollo.

Mientras Santander y BBVA han jugado un papel fundamental en la construcción de los sistemas bancarios latinoamericanos — los mejores de los países emergentes (esta vez en América Latina no ha habido ni un sólo episodio sistémico de crisis bancaria) — la región ha sido esencial para estos dos bancos.

Sin su positiva experiencia en América Latina, BBVA no hubiera diseñado su estrategia de presencia en el sur de Estados Unidos, ni se hubiera aventurado a incursionar en Asia, y Santander no hubiera podido dar el salto al mercado inglés, alemán o adquirir en Estados Unidos el Sovereign Bank. Así que la apuesta española ha sido de mutuo beneficio.
http://www.elimparcial.es/nacional/aguantando-la-crisis-gracias-al-exterior-69179.html

Demasiados jóvenes inactivos

España es el segundo país con mayor número de jóvenes inactivos, después de Turquía, dentro de los 31 miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).Casi el 11% de los jóvenes entre 15 y 19 años ni trabajan ni siguen formándose en el sistema educativo, según datos comparativos (de 2007, último año disponible) publicados hace poco. Dado que 2007 fue el último buen año para la economía española y 2009 y 2010 son años de recesión con altas tasas de desempleo (el paro juvenil esta en el 40%), la cifra de inactivos hoy es bastante más alta y preocupante. Ni siquiera existe mucha posibilidad de empleo a tiempo parcial: España tiene uno de los niveles más bajos de este tipo de trabajo. Estos inactivos e inactivas forman parte de una generación frustrada que no puede realizarse salvo que haya un cambio realmente positivo y poco probable en el rumbo económico del país.

Es muy llamativo y deprimente comparar el ranking de los países con mayor proporción de jóvenes inactivos con el ranking de países con las mayores tasas de abandono escolar y comprobar la conexión intima entre los dos. La tasa de fracaso escolar en España de 32% es la tercera mayor (dato de 2008, último año disponible), después de Malta y Portugal.

El otro día encontré la cifra para 1975, último año del General Francisco Franco cuando la educación no era universal como ahora, y ésta era del 17%. Así que en 35 años la tasa de abandono escolar se ha duplicado, a la vez que España se ha convertido en un país mucho más rico. ¿Quién hubiera pensado que Polonia, antiguo país comunista, es el mejor en los dos rankings: solo el 2,5% de sus jóvenes no trabajan ni estudian y su tasa de abandono escolar es solo del 5,0%?

Mientras España brilla en el deporte (en equipo e individualmente) — campeones en fútbol, tenis, motociclismo, ciclismo y pilotos de Fórmula 1 — en el campo laboral y educativo es un desastre, y esto es una carga crecientemente onerosa para el país. Se esta creando una generación sin esperanzas, estudios rudimentarios ni trabajo y esto está teniendo un coste social.

Como dijo el gran escritor Antonio Muñoz Molina, en su discurso el mes pasado inaugurando los Cursos de Verano de la Universidad Complutense en El Escorial, “por primera vez, en España, esta llegando a la edad adulta una generación menos cualificada académicamente que la de sus padres. Mi indignación es civil y política, pero también personal.”

Muñoz Molina fue el primero en su familia no en llegar a la universidad sino en terminar la escuela primaria y hacer el bachillerato. En 1936, cuando estalló la guerra, su padre tenía ocho años, y su madre seis. Los dos dejaron entonces la escuela para no regresar, él forzado a trabajar en el campo ayudando a su abuelo mientras su padre estaba en el frente, ella en una casa de muchos hermanos en la que las obligaciones domésticas le hicieron olvidar pronto una afición precoz a la lectura. Espero que su elegante discurso, titulado “Elogio apasionado del conocimiento”, sea publicado y leído por la “omnipresente” (en sus palabras) clase política.

Uno de los factores que está detrás del creciente número de inactivos es que muchos abandonaron sus estudios temprano porque era fácil (hoy no) encontrar un trabajo, especialmente en el sector de la construcción.

Lo que pasó en el pueblo de Villacañas (Toledo) puede servir como mal ejemplo para todo el país. Villacañas fabricó la cifra espectacular de 11 millones de puertas en 2006, más del 60% del mercado nacional en pleno apogeo de la construcción, y a la vez tenía una de las mayores tasas de abandono escolar del país. Hoy la fábrica Visel está en suspensión de pagos y hay filas de parados cada mañana ante la oficina de empleo. La crisis, sin embargo, no ha afectado a uno de los habitantes de este pueblo manchego, Manuel Huete quien, a diferencia de los otros miembros de su familia, no quería trabajar en las puertas. Pese a las objeciones familiares, estudió empresariales y economía y hoy tiene un trabajo seguro en el Banco de España. Es el más listo del pueblo. ¡Viva la educación!

http://www.elimparcial.es/nacional/demasiados-jovenes-inactivos-68839.html

España gana a Alemania y no sólo en fútbol

España acertó en empujar a la Unión Europea durante su presidencia a aceptar pruebas de resistencia para los bancos. Los resultados son muy favorables para el conjunto de su sistema financiero que durante meses ha sido un foco de atención preocupante para los mercados internacionales, y a los ojos de las autoridades monetarias sin justificación. Por esto el Gobierno en una rara dosis de realismo quería las pruebas, convencido de que era la única manera de hacerle ver al mundo que España no iba a ser otra Grecia. Y acertó en su apuesta, cosa que no ha sido usual.

Los resultados obtenidos muestran la solvencia del sistema español, donde todos los bancos y 16 de las 21 cajas analizadas superan el 6% de Tier I (una ratio que mide la fortaleza financiera de una entidad, en el escenario adverso. Sólo cinco cajas (más un banco alemán y otro griego) quedaron por debajo del nivel de referencia en dicho escenario. Los cinco representan el 8% de los activos en riesgo analizados. Excluida una caja en proceso de absorción, las cuatro restantes, ya en reestructuración, sólo necesitarían 1.835 millones de euros para alcanzar dicho nivel lo que a los lectores les puede parecer mucha pasta pero no lo es. El análisis realizado por el Banco de España fue el más riguroso de todos los realizados por tres razones.

Primero, por su mayor cobertura. Las pruebas realizadas incluyen entidades que representan más del 95% de los activos del sistema financiero español.

Segundo, por su mayor nivel de transparencia. España es el único país que ha dado simultáneamente el detalle de la cartera de crédito, de las ayudas públicas por cada una de las entidades que las hayan recibido y la totalidad del riesgo con el sector público por entidad.

Tercero, por la mayor severidad del escenario contemplado en relación a otros países. Así, el escenario adverso incluye proyecciones más negativas para España en caída del PIB (-2,6% acumulado 2010-2011), tasa de desempleo (en el 21%) y se han incorporado caídas nominales del precio de la vivienda terminada del 28%, de la vivienda en curso del 50% y del suelo del 61%.

En el caso del Santander, el mayor banco español y en la zona euro, este ejercicio ha confirmado la fortaleza y validez de su modelo de negocio. Aún en el escenario más adverso, el Grupo sería capaz de dar beneficio, repartir dividendos y seguir generando capital, manteniendo intacto su Tier I en el 10,0%, muy por encima del 6% de referencia.

Según el detalle facilitado por el Banco de España, el Grupo Santander generaría un margen de explotación (sus ingresos menos sus costes) de 43.599 millones de euros en los ejercicios 2010 y 2011, que unidos a los 20.779 millones de euros de provisiones existentes en balance para insolvencias y adjudicados al cierre de 2009, supone disponer de 64.378 millones de euros para enfrentarse al escenario adverso.
Deducido el deterioro bruto estimado para estos dos años el Grupo tiene un superávit después de impuestos de 10.976 millones de euros.

Este superávit permite repartir 4.400 millones en dividendos, reponer 1.811 millones de euros en provisiones genéricas y generar capital suficiente para absorber el aumento estimado de los activos en riesgo y mantener intacto el Tier I en el 10,0%, idéntico al nivel de cierre de 2009.

Estos resultados nos comparan favorablemente con nuestros competidores. En base a la información homogénea suministrada por el CEBS, el Santander es el banco europeo que más beneficios antes de impuestos obtendría, siendo el que mayor rentabilidad obtiene sobre activos y sobre capital de los 25 mayores bancos analizados.

Nada más conocer los resultados y la Bolsa de Madrid, la más castigada este año entre las bolsas europeas, reaccionó favorablemente y también cayó el diferencial de rentabilidad del bono alemán con el español.

En cambio, los inversores penalizaron los bonos de Alemania porque buena parte de la banca alemana ocultó su alta exposición a Grecia. Así que España se llevó el premio por su ejercicio de transparencia y severidad en las pruebas a sus bancos, y los mercados obligaron a las entidades alemanas a confesar su exposición a Grecia. ¡Alemania era sospechosa de haber fomentado los rumores de que España iba a seguir un camino griego!

A la luz de todo esto, me parece justo que España eliminase a Alemania en la semifinal del Campeonato Mundial de Fútbol, y en las pruebas de resistencia Alemania se metió un gol en propia puerta.

http://www.elimparcial.es/nacional/espana-gana-a-alemania-y-no-solo-en-futbol-68447.html

Réquiem por la familia española

En 2009, por primera vez en 10 años, cayó la natalidad. El número de nacimientos en España descendió un 5%, a 492,931, de nuevo por debajo del medio millón, una cifra que sólo se había superado, desde 1981, en 2008. A la vez, se celebraron 10,8% menos matrimonios y las bodas civiles superaban a las religiosas por primera vez. Son muestras de los continuos y profundos cambios sociales, los de la natalidad a raíz de la crisis económica.

La tasa de fecundidad en España bajó de 2,80 en 1976 a 1,15 en 1998 y luego subió muy lentamente hasta 1,46 en 2008, bajando otra vez al 1,40 en 2009. La caída en fecundidad entre 1976 y 1998 se explica, en gran parte, por la emancipación de la mujer después de la dictadura franquista, la subida significativa en la tasa de participación femenina (con la entrada de muchas mujeres en la fuerza laboral), la ley del aborto y el acceso a los anticonceptivos, mientras que el incremento entre 1998 y 2008 coincide con el auge de la economía española. Hoy, la economía esta en crisis y no sorprende que arrastre la natalidad.

No son solamente las españolas las que están teniendo menos bebés. El número medio de hijos por madres extranjeras también está bajando, incluso proporcionalmente más que el de las madres españolas. En 2002, cuando los inmigrantes empezaron a llegar en número significativo, la fecundidad de las madres extranjeras era de 2,05 y la de las españolas 1,21. En 2009, la primera cifra había bajado a 1,69 y la otra a 1,33 (1,40 para ambos apartados no puedes decir nacionalidades pues son muchas más de dos). El tirón de la natalidad de las extranjeras que compensó los escasos nacimientos de los ochenta (las llamadas generaciones vacías) se ha frenado, incluso antes del año horribilis para la economía en 2009 porque no hay que olvidar que un número indeterminado de los nacimientos de 2009 se gestaron en 2008 (el último año de crecimiento económico positivo).

Este miedo a tener hijos es también el resultado de la falta en España de políticas de fomento o de apoyo a la maternidad que combinado con la incertidumbre laboral hace que muchas parejas decidan posponer o no tener descendencia.

Como bien nos recuerdan Salustiano del Campo y María del Mar Rodríguez-Brioso en su excelente capítulo sobre la familia en el primer libro de proyecto España XXI (sobre la sociedad y uno de cinco libros, toda una referencia indispensable sobre la España de los últimos 30 años), en el régimen franquista la familia “se consideraba célula primaria de la sociedad” y la mujer estaba relegada a “un segundo plano, bajo la tutoría del marido.” La familia gozaba de varias ayudas: asignaciones monetarias mensuales por hijo, premios por natalidad, subsidios de viudedad y orfanato y el plus familiar.

La llegada de la democracia supuso un periodo de cambios sociales, económicos y políticos que tuvieron repercusión en la familia. Y, a diferencia de muchos países europeos, la familia en la España democrática ha tenido escasa relevancia en la Administración Central. Según del Campo y Rodríguez-Brioso España es casi el país de la Unión Europea que menos prestaciones sociales concede por hijo a cargo, tanto por sus cuantías como por las restricciones que imponen. Una familia con dos hijos en Luxemburgo (basado en datos de 2006) recibe 611 euros/mes, en Alemania 308 euros/mes, en el Reino Unido de 270 euros/mes y en Austria 256 euros/mes. Esa misma familia en España recibe una prestación de 49 euros, algo mejor, sin embargo, que la de Chequia (38 euros/mes) y la de Polonia (20 euros/mes). Una familia española necesita tener 11 hijos y ganar menos de 9.500 euros al año para tener las mismas prestaciones que una familia en Alemania, con dos hijos e independientemente de sus ingresos.

José Luis Rodríguez Zapatero introdujo el cheque bebe de 2.500 euros en julio de 2007 para todas las familias sin tener en cuenta sus ingresos (fórmula igual de estúpida que la deducción de 400 euros). No daba más que para el equipito que se prepara antes del parto, y se suprimirá a partir del 1 de enero de 2011 como parte de las medidas para reducir el déficit público. Hace falta una verdadera política para apoyar la maternidad con, por ejemplo, más inversión en guarderías y que éstas sean gratis como en los países nórdicos.
http://www.elimparcial.es/nacional/requiem-por-la-familia-espanola-68114.html

Franco y Somoza : dos aniversarios muy distintos

El 18 de julio, hace 74 años, General Franco se unió al golpe de Estado contra el gobierno de la Segunda República elegido democráticamente y el día siguiente, hace 31 años, el Frente Sandinista de Liberación Nacional derrocó al General Somoza, dictador de Nicaragua. Franco murió con las botas puestas y dejó un país con un sistema político petrificado pero con una clase media bastante consolidada y una economía caminando hacia un mercado libre. Somoza, en cambio, fue vencido por unos revolucionarios marxistas, ayudado económica y militarmente por Cuba y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y dejó un país económica y políticamente en ruinas. Tuvo que huir de Nicaragua y se refugió en el Paraguay del dictador Alfredo Stroessner donde fue asesinado en 1980 por un comando del argentino Ejército Revolucionario del Pueblo.

Son dos aniversarios que recuerdo cada año. He vivido en España desde 1974 hasta la fecha (salvo 6 años en México y dos en Londres) y he sido testigo de los enormes y profundos cambios en todos los campos, aunque no todos positivos. También fui testigo de la derrota de Somoza como corresponsal del Financial Times. El otro día encontré en mis archivos un largo artículo mío escrito desde Nicaragua y publicado en el FT el 24 de julio del 1979. “La libertad está en el aire por primera vez en casi 50 años y su sabor está sustentando un pueblo que busca comida con desesperación,” escribí. Participé de la fiesta revolucionaria y entré en la casa lujosa de la amante de Somoza, Dinorah Sampson, y aún guardo entre mis objetos de esta época uno de los cheques de ella. (Un compañero corresponsal logró entrar en el búnker de Somoza y llevarse su gorra de general).

El clan Somoza (empezando por el padre de quien fue forzado a abandonar su país en 1979), apoyado militarmente por Estados Unidos, gobernó Nicaragua desde 1934 como si fuera su propia finca. “Somoza es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta” dijo Franklin D. Roosevelt.

Han pasado tres décadas desde la revolución de los Sandinistas y Nicaragua (cuya población de unos 6 millones es más de siete veces menor que la de España) sigue siendo pobre (ingresos per capita de unos 2.600 de dólares por año), corrupta y autoritaria.

A menos de dos años de instalarse en el poder y seguir el ejemplo de Cuba en construir un estado socialista, los Sandinistas tuvieron que combatir a las Contras, una fuerza paramilitar, compuesta básicamente de antiguos miembros de la Guardia Nacional de la derrocada dictadura y financiada secretamente por la administración de Ronald Reagan vía la CIA en campos cercanas a la frontera entre Nicaragua y Honduras. Es una página negra de la politica exterior de EE UU. Un amigo corresponsal, Dial Torgerson del Los Angeles Times, murió en 1983 cuando su Toyota Corolla alquilado chocó contra una mina anti tanque cercana a la frontera y murió instantáneamente y horriblemente mutilado.

En 1990 Daniel Ortega, líder de los Sandinistas y presidente del país desde 1985, perdió las elecciones presidenciales ante un partido conservador y en 1996 el empresario Arnoldo Alemán de la Alianza Liberal ganó la presidencia. La administración de Alemán estuvo marcada por muchos actos de corrupción que le llevaron a ser uno de los hombres más ricos del país después de que su declaración inicial de probidad cuando inició su labor en la Alcaldía de Managua andaba por los 2.000 dólares. Se dicen que Alemán y los suyos robaron con más rapidez que los políticos durante la dictadura de Somoza. En 2004, la organización Transparency Internacional (TI), dedicada a combatir la corrupción política, calificó a Alemán como el noveno líder mas corrupto en la historia reciente, estimando que había robado unos 100 millones de dólares. Sin embargo, Alemán fue absuelto en enero de 2009 por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de los delitos de fraude en contra del estado, lavado de dinero y otros actos de corrupción, que le habían valido una condena a 20 años de cárcel en diciembre del 2003. TI clasifico Nicaragua en el 130 lugar de 180 países en su último ranking global de corrupción.

Durante su época de jefe de la oposición en los años 90 en el parlamento, Ortega fue denunciado por su hijastra Zoila América Narváez Murillo de haberle infligido abusos sexuales y diversas agresiones físicas y psicológicas desde los 11 años. Ortega negó las imputaciones hechas y alegó la prescripción de la acción penal en varias de ellas, ya que los hechos denunciados habían sido presuntamente cometidos sólo entre 1978 y 1982, con lo que los delitos habrían prescrito. En 2001 un tribunal dió como prescrita la acción penal solicitada por Daniel Ortega, librándolo de las acusaciones.

En 2006 el ex guerrillero Ortega (aliado del Presidente Hugo Chávez de Venezuela quien suministra petróleo a Nicaragua) regresó a la presidencia y desde entonces se ha servido del matonismo para conseguir sus objetivos, entre los cuales está su ambición presentarse en las elecciones del 2012 aunque la constitución prohíbe más de dos mandatos. Las elecciones municipales de 2008, ganadas por los Sandinistas, fueron denunciadas por fraudulentas y las organizaciones internacionales están cada vez más preocupadas por el rumbo del país.

No hay gran diferencia entre Franco y Somoza, pero mucha entre la España y Nicaragua de hoy.

http://www.elimparcial.es/america/franco-y-somoza–dos-aniversarios-muy-distintos-67729.html