El impacto de la crisis sobre los niños

Los niños son el futuro, y hoy 20% de ellos en España viven en situación de pobreza relativa — en hogares con un ingreso por debajo del 50% de la media del ingreso. Además, el 14% de los adolescentes ni estudian ni trabajan (conocidos como “ni-nis”). Esos y otros datos sitúan a España a la cola en bienestar general de los menores en el nuevo estudio de UNICEF.

España ocupa el puesto 19º de una clasificación de 29 países occidentales desarrollados en bienestar infantil. El mejor país es Holanda y el peor Rumania. Los Estados Unidos están en el lugar 26º. El ranking está basado en cinco indicadores —bienestar material, salud y seguridad, educación, comportamientos y riesgos y vivienda. Al principio de la década, España ocupaba el puesto 13º de 21 países. Su caída en el ranking, basado en los mismos indicadores para estos 21 países, es la mayor de todas las naciones clasificadas.

El impacto de la crisis ha sido terrible para los menores españoles — y no tienen la más mínima responsabilidad en la mala gestión de los gobiernos y la corrupción de la clase política.

España queda bastante bien en vivienda y en la categoría de salud y seguridad, que incluye factores como la tasa de mortalidad infantil o el acceso de los menores a servicios de salud preventivos, testimonios de los avances logrados en el estado de bienestar en los últimos 30 años, pero suspende en bienestar material, debido al altísimo nivel de desempleo, y en educación.

Lo más llamativo del estudio es la llamada brecha de la pobreza, que mide la distancia entre la línea de pobreza y los ingresos medios de las personas por debajo de esta línea. España es el país con una diferencia mayor, cercana al 40%, lo que significa que la mayoría de familias en situación de pobreza cobra unos 14.000 euros anuales.

La brecha en los Estados Unidos, la economía rica más grande del mundo, es el 37,5%, pero esto no debe servir de consuelo para el Gobierno del Partido Popular. El estudio demuestra fuera de toda duda que las democracias sociales de Europa occidental son las mejores en bienestar infantil.

Poco después de la publicación del informe, la Junta de Andalucía, donde la tasa de desempleo es un abismal 35%, anunció que los niños (y ancianos) en peor situación económica tendrán garantizadas por los servicios sociales al menos tres comidas diarias. Según los datos ofrecidos por Susana Díaz, consejera de Presidencia, seis de cada cien niños en la región están en situación de extrema pobreza.

UNICEF estimó que en 2011 había 2,2 millones de niños (27%) en España por debajo del umbral de la pobreza, 80.000 más que en 2010, lo cual convertía al país en una de las naciones de la Unión Europea en las que más había crecido la pobreza infantil desde el inicio de la crisis. Sin lugar de dudas, la cifra es bastante mayor hoy.

Según UNICEF, España gasta el 0,7% del PIB en políticas de apoyo para familias en comparación con un promedio de la UE del 3%.

En términos objetivos, el bienestar de los niños españoles se ha deteriorado mucho en los últimos años, pero en términos subjetivos la situación es bien distinta. El informe de UNICEF incluye una clasificación por “bienestar subjetivo”, calculada mediante encuestas a niños y con una escala de cero (donde 0 representa “la peor vida posible para mí”) hasta 10 (donde 10 representa “la mejor vida posible para mí”). En primer lugar está Holanda, igual que en la clasificación objetiva, con un 95% de niños registrando un alto nivel de satisfacción, y en tercero España con un 90%.

¿Cómo se explica que España esté en el puesto 19º en la clasificación objetiva y el lugar 3º en la otra? Parece contradictorio. Tiene que ver con la importancia y la fortaleza de la familia en España (a pesar de o tal vez debido a la crisis). La familia juega un papel fundamental en el bienestar subjetivo de los niños, y ojalá que dure.
http://www.elimparcial.es/sociedad/el-impacto-de-la-crisis-sobre-los-ninos-122420.html

El paro juvenil no es lo parece

Dentro y fuera de España circula el concepto erróneo de que la mitad de los jóvenes españoles (de entre 16 y 24 años) está en paro, y los extranjeros, en particular, no entienden cómo un país puede aguantar tal nivel sin que estalle una revolución. La repuesta es fácil y poco conocida: la verdadera tasa de desempleo juvenil es el 22% y no el 53%. ¿Por qué?

Eurostat, la agencia estadística europea, utiliza dos medidas del paro juvenil, pero solo difunde una con regularidad: calculada sobre los jóvenes que forman parte de la población activa, es decir, que están ocupados o buscando trabajo. Pero la mayoría de personas entre 16 y 24 años está todavía formándose (terminando la educación secundaria, asistiendo a cursos de formación profesional o estudiando en universidades). El resultado de aplicar este criterio de cálculo es la “tasa” de desempleo, que en 2012 era del 53,2%, en comparación con el 18,2% en 2007, antes de la crisis, y más del doble de la UE-27 (22,8%).

El otro y más realista cálculo del desempleo juvenil está basado sobre todos los jóvenes activos de esas edades (se denomina “ratio”), y no sobre los jóvenes que forman parte de la población en edad de trabajar, y da como resultado el 22%. En otras palabras, ese 22% excluye los que están estudiando o no buscan trabajo. Esa ratio es casi la misma que la tasa media de desempleo juvenil para los 27 países de la Unión Europea.

Como dice Carmen González Enríquez, investigador principal de demografía y migraciones del Real Instituto Elcano (RIE), “la fórmula [para la tasa] tiene sentido entre los adultos, especialmente los hombres, de los que se espera que prácticamente todos trabajen o busquen trabajo hasta la edad de jubilación. Pero aplicarla a una edad en que la mayoría de los individuos está formándose altera su sentido, aunque proporcione información.”

Carmen, colega mía en el RIE, ha hecho un gran servicio público al comentar las diferencias entre las dos medidas y ojalá que sea muy leído*

Según la Encuesta de Población Activa del ultimo trimestre de 2012, el número de jóvenes de entre 16 y 24 años que formaban parte de la población activa era solo 1,68 millones, frente a 4,11 millones individuos en esas edades. Dicho de otra manera, solo el 41% de los jóvenes en ese grupo trabaja o busca trabajo, y el 89% de los que no trabaja ni busca trabajo está estudiando.

La brecha entre la tasa y el ratio de desempleo juvenil es grande por países, particularmente en el caso de España, como es de suponer. Las tasas también varían mucho entre países. La tasa de paro juvenil en Alemania, por ejemplo, era solo del 8,1% en 2012, casi siete veces menos que en España — la tasa de desempleo para toda la población de este país es menos de 6%, la cuarta parte de España. Si uno considera la ratio como la verdadera medida del desempleo juvenil en España, esto significa que la tasa del desempleo es bastante menor que la cifra oficial de 26%, como yo, al menos, siempre había pensado.

No hay aún datos para todos los ratios de desempleo para 2012, así que me refiero a los de 2011. La tasa de paro juvenil en España subió entre 2009 y 2011 de 38% a 49% pero el ratio solo de 17% a 19% en el mismo periodo, nueve puntos porcentuales menos que el incremento en la tasa, lo cual sugiere que el problema del desempleo entre los jóvenes no se ha intensificado tanto como se piensa.

Una ratio (la tasa en mi opinión) de paro juvenil de 22% sigue siendo alta pero lejos del 53%, que es la cifra conocida fuera y dentro de España. Los analistas que vienen a España casi siempre preguntan sobre este tema. Tanto Eurostat como el Gobierno español harán un gran servicio en explicar al mundo que la situación del paro juvenil en España no es tan negra como se piensa. En el caso del Partido Popular, tan obsesionado con el deterioro de este activo intangible que se llama la “marca España”, no entiendo por qué no hace nada para corregir ese concepto erróneo.

Inversión extranjera en España y española en el extranjero

La inversión extranjera directa (IED) ha jugado un papel importante en la economía española desde el Plan de Estabilización en 1959 que terminó con la política autárquica de Franco y empezó a liberalizar la economía, y sigue siendo significativa a pesar de, o tal vez debido, a la crisis actual.

El stock de IED en España pasó de 66.000 millones de dólares en 1990 hasta 634.500 millones en 2011, y en términos del PIB desde el 12,7% hasta el 42,1%, superando con creces a Italia en términos relativos y absolutos. Las empresas extranjeros dan trabajo a más de 1,3 millones de personas (el 7% de la población con empleo) y su volumen de facturación — unos 400.000 millones anuales — representa casi el 40% del PIB.

La IED bruta productiva en España (i.e., excluyendo las entidades de tenencia de valores extranjeros — ETVE, que permiten a empresas no residentes no tributar por dividendos o participaciones en beneficios generados por empresas filiales) fue de 13.460 millones de euros en 2012, un 43% menos que en 2011 pero un 10% por arriba de 2010.

De los 13.460 millones de euros, 10.557 millones se fueron a ampliaciones (la mitad de 2011), 883 millones a la constitución de nuevas sociedades (cuatro veces más) y 2 millones a adquisiciones. Los Estados Unidos ocupó el primer lugar con 16,4% del total del flujo de la IED en 2012, seguido por los Países Bajos (16%) y Luxemburgo (13%).

Con la economía aún en recesión en 2012 y este año, no es ninguna sorpresa que la IED haya bajado. Pero parece que las perspectivas han mejorado, gracias a la reforma del mercado laboral (costes de despido más bajos y más flexibilidad en las negociaciones salariales y en los convenios colectivos, favoreciendo la negociación a nivel empresa y dando prioridad a los convenios internos) y el anteproyecto de Ley de Unidad de Mercado para terminar con la absurda situación por la cual las empresas se ven obligadas a comercializar distintas versiones de un producto o a obtener certificados o autorizaciones diferentes según dónde quieran operar.

La competitividad está mejorando. Debido a la moderación salarial y ganancias en productividad, España es el único país de la zona euro cuyos costes laborales unitarios bajaron entre 2007 y 2012 (por 4%), en comparación con un aumento de casi 10% en el conjunto de la zona. De todos modos, estos datos hay que tomarlos con cautela, pues una parte de los costos salariales unitarios incorporan las bajadas de salarios de los funcionarios públicos que se hicieron por decreto. Los descensos de los costes salariales en el sector privado pueden ser menores, incluso aumentar.

España se encuentra entre los 10 países más “prometedores” en recepción de IED para el periodo 2012-2014, conforme a la encuesta del último World Investment Report. Por ejemplo, ya hay inversiones de unos 2.500 millones de euros anunciadas para la industria automotriz, cuyas exportaciones representan casi el 90% de su producción anual.

La demanda externa ha sido positiva desde 2008, a diferencia de la demanda interna, y es el motor de la economía. Sin ella, la recesión habrá sido aún más profunda. Alimentos, semimanufacturas (i.e., bienes intermedios derivados de materias primas), bienes de equipo y el sector del automóvil representan más del 75% del total de exportaciones de España, y la presencia extranjera en estos sectores es importante.

La inversión española en el extranjero también cayó en 2012. La inversión bruta sin ETVEs alcanzó 10.997 millones de euros, el 62,5% menos que en 2011. A la limitada cifra de inversión bruta productiva se añade una desinversión cuantiosa de más de 12.800 millones, excluidas ETVEs, resultando una cifra negativa para la inversión neta productiva de 1.840 millones en comparación con el dato positivo de 12.683 millones en 2011.

El principal país receptor de la inversión bruta española en 2010 fue Chile, con el 20,6% del total, seguido por Francia con el 15,4%.

Las empresas españolas — con un stock de inversión en el extranjero de 640.300 millones de dólares en 2011 y 42,5% en términos del PIB, superando en términos relativos y absolutos a Italia igual que la IED en España — están consolidando sus posiciones y vendiendo activos considerados no estratégicos, muchas veces para reducir niveles de deuda demasiado altos. Es el caso de Iberdrola, por ejemplo.

Cuando la economía arranque, por fin, y con las reformas del Gobierno plenamente operativas se puede esperar más IED en España y tal vez un incremento de la inversión española en el extranjero.
http://www.elimparcial.es/economia/inversion-extranjera-en-espana-y-espanola-en-el-extranjero-121453.html

España y Chipre: países con burbujas

Tanto España que Chipre están pagando un alto precio por tener modelos económicos excesivamente basados en un sector — en el caso de España el sector de la construcción, en particular el inmobiliario, y en el caso de Chipre el bancario. Mientras el sector de la construcción en España alcanzó un máximo del 18% del PIB en 2006, el sector bancario en Chipre representó entre siete y ocho veces el PIB de la pequeña y dividida isla (entre el sur greco-chipriota, reconocido internacionalmente, y la parte norte ocupada por Turquía desde 1974).

Ambos sectores se han hundido. Nicosia tiene que reestructurar el Bank of Cyprus, su mayor entidad financiera, y cerrar el Laiki Bank, el segundo banco del país, para convertirlo en un “banco malo” donde se colocarán los denominados activos tóxicos. España también tiene un “banco malo”.

El acuerdo con el Eurogrupo impone severas quitas a los accionistas, los acreedores y los depositantes que tengan más de 100.000 euros en su cuenta. Muchos de estos depositantes son rusos ricos para quienes Chipre ha sido un paraíso fiscal, y no hay que llorar por ellos que lo han usado para lavar su dinero.

Se estima que hasta el 30% de los fondos que se encuentran actualmente en Chipre son rusos (unos 20.000 millones de euros). Ante la actual situación que atraviesa la isla, se producirá una salida masiva de capital (cuando se levante el control de capitales) y, en consecuencia, el ocaso del poder financiero de Chipre.

El impacto de la crisis chipriota es de tal magnitud que el PIB podría caer el 15% este año y la tasa de desempleo alcanzaría la proporción de España (el 26%).

Igual que España, los políticos y autoridades monetarias en Chipre no hicieron nada para evitar o mitigar el impacto del colapso de su modelo económico. La combinación en Chipre del desarme de la burbuja inmobiliaria (hasta los países más pequeños han sufrido esta burbuja) y el desplome de los precios de los títulos griegos en manos de los bancos generaron una situación de insolvencia que fue estirada hasta estallar la crisis con depósitos de la zona euro y de Rusia.

Igual que España, el futuro de Chipre no reside en mantener sus modelos económicos. Tienen que crear modelos más sostenibles. Como España, Chipre tiene un floreciente sector turístico, pero no es suficiente en si mismo para mantener el país al flote.

El futuro de Chipre reside por debajo del lecho marino de la cuenca Mediterránea en la zona económica exclusiva del país, donde se calcula que hay 3,45 trillones de metros cúbicos de gas, aproximadamente lo que consume el mundo en un año, según el Estudio Geológico de Estados Unidos. En cuanto el descubrimiento del campo llamado Afrodita fue anunciado por Nobel Energy de Texas hace unos dos años, el Departamento de Estado norteamericano creó la Oficina de Recursos Energéticos (con sede en Nicosia) para subrayar la importancia que Washington da a los recursos energéticos de la región en general y Chipre en particular. El campo lleva el nombre de la diosa de amor, nacida, según las leyendas, en la isla.

La parte septentrional de la cuenca se encuentra en aguas chipriotas, mientras que gran parte del resto está en aguas israelíes o libanesas. El gas natural de Israel en el campo de Tamar comenzó a fluir hace una semana.

Sacar el gas chipriota va a ser más difícil por razones técnicas y políticos. Cuando el gas fue descubierto, el Gobierno turco afirmó que algunas secciones de los 12 bloques del yacimiento (hasta ahora solo se ha perforado uno) “se superponen con la plataforma continental de Turquía en el Mediterráneo oriental”. Nicosia dijo que esas afirmaciones “no tienen base legal ni geomorfológica” y ha sacado a subasta la prospección en otros bloques.

Turquía ni siquiera reconoce la República de Chipre que desde 2004 forma parte de la Unión Europea (los acquis communautaire solo son válidos para la parte sur, no para la República Turca del Norte de Chipre que carece de reconocimiento internacional). El proceso de adhesión de Turquía a la UE está prácticamente paralizado después de siete años, en gran parte debido a la negativa de Ankara a abrir sus puertos y aeropuertos al tráfico grecochipriota. En consecuencia, la UE tiene en suspenso desde diciembre de 2006 aproximadamente la mitad de los 35 capítulos de las leyes de la Unión que Turquía debe negociar para adherirse a la Unión.

El mes pasado, Benjamín Netanyahu, el primer ministro de Israel, llamó a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, para disculparse por el asalto militar a la llamada Flotilla de la Libertad en mayo de 2010, en el cual murieron nueve turcos. El camino esta abierto ahora para recuperar la tradicional cooperación entre los dos países, incluyendo en el campo energético. Las relaciones diplomáticas bilaterales se habían rebajado al mínimo.

En el contexto actual y el estado de rabia de los grecochipriotas, no hay posibilidad de entendimiento entre Chipre y Turquía, aunque Ankara ve a Nicosia debilitado y más vulnerable a presiones. Hoy, los intereses de ambos países pasan más que nunca por resolver sus diferencias. ¡Qué Afrodita inspire a los dos Gobiernos!

http://www.elimparcial.es/mundo/espana-y-chipre-paises-con-burbujas-121126.html

Santiago Carrillo: el último estalinista

Por sacrificar la posición vanguardista del Partido Comunista Español (PCE) después de la muerte de Franco para facilitar la transición a la democracia, Santiago Carrillo (1915-2012), el líder del PCE, se convirtió en un “tesoro nacional ensalzado por destacadas figuras de la derecha”, en palabras de Paul Preston, cuya biografía de Carrillo, “El zorro rojo” (Debate), saldrá a la venta el 4 de abril. La imagen más recordada que tenemos de Carrillo es la del 23-F sentado en su escaño en las Cortes, desobedeciendo las órdenes del teniente coronel Tejero.

Otra cosa fue su vida antes del fin de la dictadura, que no fue nada ejemplar. En su feroz ambición para llegar al liderazgo del PCE, Carrillo traicionó a camaradas, participó indirectamente en el asesinato de algunos y se adueñó de los ideas de otros. Jorge Semprún, el protegido de Carrillo que organizó el PCE clandestinamente en España en los años 50 y principios de los 60 y fue expulsado del partido, lo consideró un “miserable criminal sangriento.”

Preston, por supuesto, es mucho más objetivo que Semprún, una bestia negra para Carrillo. No tiene un interés personal. Lleva años recopilando información sobre Carrillo, a raíz de su extensa obra. Como todas sus libros, el nuevo es rigorosamente documentado y completo, el contexto histórico de los acontecimientos está bien explicado y es ameno de leer.

El autor contrasta muy hábilmente la vida de Carrillo, contada por él mismo en sus opacas memorias, con sus propios declaraciones y los testimonios de sus colegas. Su conclusión devastadora es que “su ambición y la rigidez con la que la puso en práctica malbarataron los sacrificios y el heroísmo de las decenas de miles de militantes que sufrieron en la lucha contra Franco.”

Un espléndido ejemplo de las mentiras de Carrillo se refiere a la matanza de Paracuellos en noviembre de 1936. Como delegado de Orden Público y miembro de la Junta de Defensa de Madrid, Carrillo ha sido responsabilizado de la matanza de unos dos mil presos. Carrillo siempre defendió que fue obra de descontrolados y negó haber tenido conocimiento sobre los hechos (más recientemente en el documental “Camarada General” sobre la vida de Ignacio Hidalgo de Cisneros estrenada este año), lo cual se contradecía con las felicitaciones que le llovieron en el momento (en una reunión plenaria del Comité Central del PCE en Valencia en marzo de 1937) y otros testimonios.

Carrillo me hizo saber su enfado en 1976 por un artículo en The Times de Londres escrito por el corresponsal jefe Harry Debelius en Madrid (yo fui su ayudante) sobre Paracuellos. Me preguntó si habían pagado a Debelius, un periodista honrado, para escribirlo.

Carrillo rompió con su padre, el socialista Wenceslao, por haber participado en el golpe anticomunista en la zona republicana dado por el coronel Segismundo Casado en marzo de 1939 en contra de la política de resistencia del Gobierno de Negrín y que abogaba por poner fin a la guerra civil. Transcurrirían casi veinte años hasta que Carrillo viera de nuevo a su padre (en Bélgica, gravemente enfermo). La familia siempre fue secundaria para Carrillo y el partido todo.

Su adhesión a la causa estalinista era tal que, al parecer, la firma del pacto Molotov-Ribbentrop en agosto de 1939 no le provocó ninguna inquietud al exiliado Carrillo, como hizo a muchos militantes comunistas para quienes Hitler era el enemigo. Y cuando los alemanes invadieron la Unión Soviética en 1941, a Carrillo no le importó cambiar la postura sin reconocer su error previo.

Es probable, aunque no comprobado, que Carrillo, una joven estrella ascendente para Moscú, fue reclutado en 1936 por la Sección de Grupos de la Comintern, una unidad de seguridad interna gestionada por el NKVD, la policía secreta. Esto hubiera explicado como aprendió las brutales técnicas de interrogatorio que demostraría después contra compañeros de partido sospechosos, que recordaban a las que utilizaba la policía soviética.

Uno de los episodios más vergonzantes ocurrió en los años 40 cuando militantes exiliados en la Unión Soviética fueron intimidados para que desecharan la idea de marcharse a otro país a fin de demostrar su fidelidad al partido. Carrillo, a petición del Politburó, viajó desde Francia a Moscú y presidió repetidas reuniones con los militantes que habían conseguido visados. Cuando Carrillo cargó contra “los traidores que dejan el país del socialismo para ir a vivir entre los capitalistas” en una de las reuniones, alguien gritó: “hay que darle un tiro en la espalda.” Unos 270 republicanos fueron recluidos en el Gulag.

Preston demuestra la total falta de conocimiento por parte de Carrillo de la situación real en España durante el régimen franquista: la invasión desde Francia del Val d’Aran en 1944 por unos cinco mil hombres, la Huelga Nacional Pacífica convocada en 1959 y los intentos de forjar una alianza con la burguesía en contra de Franco fueron fracasos rotundos, aunque nunca admitidos por Carrillo.

Tras las elecciones de junio de 1977, con el PCE legalizado y su importancia disminuida, Carrillo se lanzó a suprimir el leninismo de la definición del partido en un intento de ganar votos. “Si pensaba desleninizar el PCE, desde luego no pretendía desestalinizarlo,” escribe Preston. Carrillo dejó entrever que la gestión del partido seguiría bajo el control central.

Pero en la nueva España democrática ya no era válida la vieja excusa de que para sobrevivir en la clandestinidad se precisaba un rígido centralismo democrático. “El autoritarismo, la prepotencia, era un rasgo marcado en la conducta de Santiago en el seno colectivo de dirección,” dijo Manuel Azcarate, miembro del Comité Central y expulsado del partido en 1982 después de haber llegado a la conclusión (muy tarde) de que la despótica gestión de Carrillo impedía al PCE renovarse. Tres años más tarde Carrillo fue expulsado del partido que había forjado a su imagen y semejanza.
http://www.elimparcial.es/cultura/santiago-carrillo-el-ultimo-estalinista-120807.html

¿Dimitir es un verbo español?

Hace unas seis semanas escribí una columna (http://www.elimparcial.es//el-pais-donde-nadie-dimite-118377.html) motivado por el agudo contraste entre el caso del exministro británico de Energía, Chris Huhne, quien dimitió de su escaño en el Parlamento tras declararse culpable ante un tribunal de Londres de intentar ocultar una infracción de tráfico, y lo que pasa en España donde nadie dimite por cosas más graves.

Este mes Huhne fue condenado a ocho meses de cárcel por obstrucción a la justicia al negar que cometiera en 2003 una infracción de tráfico, y la misma sentencia ha recaído en su exmujer, la economista Vicky Pryce, quien le ayudó a mentir.

Es la primera vez que un exmiembro del Gabinete va la cárcel desde 1999. Además, la fiscalía quiere cobrarle los gastos en que ha incurrido por los meses que Huhne hizo perder a las autoridades manteniendo su inocencia.

El primer ministro y excompañero de Huhne en el Gabinete, David Cameron, declaró: “Es un aviso de que nadie, por alta que sea su posición o poderosa que sea, puede escapar al sistema de justicia.”

Pryce dijo a la policía que era ella, y no él, quien conducía el BMW familiar. Si Huhne hubiera sido declarado el infractor, habría perdido el permiso de conducir y habría puesto en peligro su ambición de ser designado candidato liberal en las siguientes elecciones parlamentarias.

Mientras tanto, en España la corrupción se dispara como preocupación de los ciudadanos. En tan solo un mes, desde el estallido del caso Bárcenas, la corrupción y el fraude han pasado de ser “el principal problema que existe en España” para el 17,7% de los españoles a serlo para el 40%, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Una inquietud solo superada por el paro (79,9%).

A la vez de la creciente descrédito de la clase política, los españoles confían más en los movimientos sociales que en los políticos. Si no fuera por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, y en particular la valentía de Mohamed Aziz, el marroquí de nacionalidad española que inició una cruzada contra la ley hipotecaria y ganó su apelación al Tribunal Europeo de Justicia por haber sido desalojado de su casa por no poder pagar su hipoteca (solo faltaba un pago), los políticos no hubieran hecho nada para reformar la ley hipotecaria más injusta y abusiva de la Unión Europea.

Según los datos del sondeo realizado por Metroscopia, el 87% de los ciudadanos no confía en el Gobierno para defender sus intereses en el caso de atravesar una situación de necesidad similar a la de las personas que están inmersas en un proceso de desahucio.

La creciente percepción de corrupción y los señales que el clamor popular y las decisiones judiciales marcan el ritmo de la defensa de los derechos civiles, sociales y económicos más que el Parlamento es una combinación potencialmente explosiva, y más en un país que lleva cinco años en recesión y no hay luz en el túnel, al menos con respecto a la creación de empleo.

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, cree que existe “una cierta percepción social hipertrófica y exagerada del nivel de corrupción” e insiste en que el hecho de que se den casos de corrupción “no quiere decir que haya un país corrupto debajo”.

De acuerdo. Nadie ha dicho que toda España es corrupta. No hemos llegado a la situación de México, por ejemplo, cuando yo viví allí hace 35 años y era casi imposible conseguir un trámite en las administraciones públicas sin pagar una mordida, sin hablar de la policía.

El problema en España es que los políticos no asumen responsabilidades y pocas investigaciones judiciales por corrupción, malversión de fondos públicos, cohecho, etc, terminan con un juicio.

No hablo solo de casos penales. Basta ver el comportamiento nada ético del PSOE tras la moción de censura pactada con Ismael Álvarez, el ex alcalde del Partido Popular condenado en 2002 por acoso sexual, o del PP en permitir la perpetuación de la dinastía baltarista con la elección de Manuel Baltar (único candidato) al frente del PP en Ourense. Es el hijo del cacique José Luis Baltar, presidente de la Diputación Provincial de Ourense (1987-2012), imputado por prevaricación. La fiscalía sostiene que Baltar padre contrató a 104 personas a dedo.

¿Alguien podría imaginar un ministro español dimitiendo por algún caso similar a lo de Huhne y luego ser encarcelado?
http://www.elimparcial.es//dimitir-es-un-verbo-espanol-120538.html

La proyección exterior de España

Las exportaciones españolas en 2012 aportaron 2,5 puntos de crecimiento al PIB; sin ellas, la economía habría caído cerca del 4% en vez del 1,4% registrado, y la tasa de desempleo habría sido aún mayor del espantoso 26%.

Ninguna otra factor explica mejor la importancia de la internacionalización de una economía (vía exportaciones y la implantación directa de empresas en el exterior a través de la inversión), especialmente para un país, como España, que lleva ya cinco años en recesión.

España es junto con Alemania prácticamente el único país europeo que logra mantener su cuota de exportación de bienes y servicios a nivel mundial en los últimos años. La tasa de cobertura, el porcentaje de importaciones “pagado” por las exportaciones, se situó en el 88% en 2012, la mayor desde que hay registros; el número de empresas exportadoras subió hasta más de 130,000; el déficit comercial bajó un 33% y el déficit por cuenta corriente cayó a menos del 1% del PIB (desde un enorme 10% en 2007).

Por supuesto, estos logros no se deben exclusivamente a las exportaciones. Las importaciones no han dejado de bajar desde 2008.

El auge en la las exportaciones es una de las muy pocas noticias positivas, y el Gobierno no ha perdido tiempo en propagarla. Sin embargo, España esta aún lejos de ser una potencia exportadora y yo, al menos, no estoy convencido que esta expansión vaya a consolidarse y durar. Una carta mía publicada en el Financial Times en agosto del año pasado sobre este tema provocó la reacción airada y exagerada de dos secretarios de Estado.
Según las últimas cifras comparativas oficiales a nivel global para exportaciones y población, que son del 2010 y del Banco Mundial, las exportaciones per cápita de bienes, que es una de las medidas del éxito exportador, fueron de 5.339 de dólares para España en comparación con 15.474 para Alemania, 8.010 para Francia y 7.458 para Italia. En 2012 las exportaciones españolas per cápita de bienes, sobre la base de la población al 1 de enero y las exportaciones de todo el año, fueron de 6.225 de dólares.

El Foro de Marcas Renombradas Españolas acaba de publicar dos magníficos libros sobre la presencia internacional de las principales empresas con textos en español e inglés. Son una biblia y hace falta diseminarla ampliamente (http://atlas.marcasr…). Los libros contienen una mina de información sobre más de 130 empresas, con sus productos y mercados en el exterior, y una serie de análisis.

El Foro, establecido en 1999, ha jugado un papel fundamental en dar a conocer las marcas españolas y promover la internacionalización. Al principio, con la economía española en plena auge por factores internos (el maldito ladrillo), el Foro era una voz en el desierto. Hoy, nadie niega la importancia del sector externo.

El problema estructural de España es que la demanda externa solo es positiva cuando la economía se encuentra en recesión y exportar se convierte en un asunto de supervivencia. Es el alto precio que el país ha pagado para su absurdo y miope modelo económico. La caída en desgracia de la economía española empezó con la Ley de Suelo en 1998.

Entre 1988 y 2012, la contribución de la demanda externa al crecimiento del PIB fue positiva en solo siete años, cinco de ellos entre 2008 y 2012. En cuanto la economía comience a expandirse fuertemente de nuevo, me temo que la aportación de la demanda externa volverá a ser negativa.
El reto de España es conseguir un mejor equilibrio entre los diferentes componentes de la economía donde las exportaciones deberían de desempeñar una función más importante y estratégica. Y para esto hace falta una mejora significativa en el nivel educativo. No es casualidad que los mejores exportadores sean precisamente países con, por ejemplo, tasas de abandono escolar la mitad o menos de la mitad de España, que invierten mucho más en investigación y desarrollo, y que tienen tasas de desempleo la mitad de España. El país tiene un larguísimo camino por delante.

Hay un error grueso en la traducción al español de mi análisis, visto cuando el libro ya estaba impreso después de revisar mi texto mil veces. Donde dice en el libro, pero no en la versión online, “entre 2009 y 2011 la cifra de exportaciones de productos pasó de 54.600 millones de euros a 214.500 millones de euros”, debe leerse aumentó en 54.600 millones. Tal incremento hubiera sido digno de mención en el Guinness World Records (Libro Guinness de records). De todas maneras, el crecimiento (65.400 millones de euros entre 2009 y 2012) es significativo y ojalá que siga.

http://www.elimparcial.es//la-proyeccion-exterior-de-espana-120183.html

¡Viva la orquesta y coro de RTVE!

Más o menos cada dos semanas entre octubre y mayo, durante los últimos 10 años, he asistido como abonado a los conciertos de la Orquesta Sinfónica y Coro de Radiotelevisión Española (RTVE) en el Teatro Monumental en la Calle Atocha. En el último concierto escuché la Pasión según San Juan de J.S. Bach bajo la batuta de Carlos Kalmar, el director titular y artístico de la orquesta, en una magnífica interpretación, a pesar de haber perdido dos de los solistas por razones de salud muy pocos días antes del concierto y de haber tenido que reemplazarlos a toda velocidad. El Evangelista vino de Barcelona el mismo día de recibir la llamada.

Hace poco la dirección de RTVE presentó una propuesta para el nuevo convenio colectivo que incluye un contrato laboral de fijos-discontinuos. Esto limitaría la actividad de la Orquesta al periodo de temporada de abono y significaría una merma progresiva de esta institución, fundada en 1965, y del Coro, creado en 1950. Se teme que en estas condiciones ambos estarían prácticamente abocados a desaparecer.

El detener la actividad de la orquesta durante más de cuatro meses (entre el fin de la temporada en mayo y el comienzo de la nueva en octubre) supondría una erosión de la calidad de la orquesta y el coro, ya que la actividad musical de una agrupación de este nivel exige una continua coordinación entre los músicos.

La Orquesta y el Coro desempeñan una valiosa función tanto por su contribución a la cultura española como a la construcción de la imagen internacional de España (tan dañada en los últimos años) a través de sus giras internacionales.

Ambas instituciones, además, constituyen un elemento clave en la divulgación musical en la radio y TV públicas, especialmente para aquellas personas que no tienen posibilidad de acudir a un concierto en directo y sólo tienen la oportunidad de disfrutar de conciertos de calidad a través de las pantallas o las ondas.

El precio de las localidades sueltas (entre 10 y 22 euros, dependiendo de la fila) y más barato para los abonados, como yo, y aún más para los empleados de RTVE, es muy razonable, pero aun así es un gasto que no todo el mundo pueda sufragar, y menos en este largo periodo de recesión. En comparación con el Teatro Real, sin embargo, los precios son bajos.

Además, el nuevo contrato laboral podría suponer el fin de todos los proyectos pedagógicos, conciertos para fundaciones, festivales, grabaciones e intercambios que la Orquesta y el Coro vienen realizando desde su fundación y que son las actuaciones que se realizan fuera de la temporada de abono.

La crisis financiera de RTVE es bien conocida. El recorte de los gastos en 2012 fue de más de 200 millones de euros y este año están previsto otros 50 millones. Me niego a creer que para poder alcanzar el equilibrio presupuestario no haya más remedio que adoptar medidas que amenazan el futuro de dos notables instituciones. Podrían empezar recortando la cobertura de las corridas de toros, aunque tienen más audiencia que los conciertos.

Los conciertos y otras actuaciones de la Orquesta y el Coro no son eventos elitistas para la alta sociedad, a diferencia hasta cierto punto de las óperas en el Teatro Real, donde una entrada para dos personas en una zona de poca o nula visibilidad cuesta unos 100 euros y una butaca de patio unos 400 euros.

Al contrario. El público en los conciertos de RTVE es bastante informal, peor vestido, más ruidoso durante el concierto y mucho mayor que el del Auditorio Nacional de Música en la Calle Príncipe de Vergara, la sede de la Orquesta Nacional de España. Nada más terminar los conciertos y casi antes de que el director de la orquesta haya dejado la batuta, unas señoras mayores se ponen de pie, sin aplaudir, para marcharse a casa.

Después de una fórmula mixta de financiación a través de aportación pública y publicidad, el anterior Gobierno eliminó la publicidad en RTVE ajena al propio ente y cargó a las cadenas privadas y a las operadoras de telecomunicaciones un canon para financiarla junto con una aportación del presupuesto del Estado. Pero la caída de los ingresos de publicidad en las cadenas privadas es de tal magnitud que el actual sistema de financiación para RTVE se hace casi insostenible, lo que obliga a más y más recortes. De ahí surge con más fuerza la idea de un canon ciudadano para financiar RTVE, como hay en el Reino Unido para la BBC.

El problema es que RTVE ha perdido calidad en los últimos años, a la vez que los informativos son menos objetivos y hay más series y talent shows banales. En estos tiempos de recesión y corrupción, dudo que los españoles estén dispuestos a pagar por tan mal servicio de sus propios bolsillos. Mientras tanto, se corre el riesgo de que mueran una gran orquesta y un gran coro.
http://www.elimparcial.es/nacional/viva-la-orquesta-y-coro-de-rtve-119828.html

El futuro, según Al Gore

A juzgar por el nuevo libro de Al Gore, vicepresidente de los Estados Unidos bajo la presidencia de Bill Clinton y candidato a la presidencia del país en las elecciones del año 2000 que perdió frente a George W. Bush, los Estados Unidos habrían tenido un presidente radical y visionario si Gore hubiera ganado, adjetivos que no se puede aplicar al ganador, uno de los peores presidentes en la historia de este país. ¡Que lástima que Gore no ganó!

Gore, galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su contribución a la reflexión y acción mundial contra el cambio climático, y con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, ofrece su visión del mundo en The Future, publicado por WH Allen. Es un relato aleccionador de los riesgos que amenazan la civilización global en el futuro.

El libro trata de los seis principales motores de cambio global que según Gore ya están configurando el futuro. Son: una economía global profundamente interconectada; la aparición de una red de comunicaciones electrónicas que conecta a miles de millones de personas y proporciona acceso a un creciente volumen de datos; la aparición de un nuevo equilibrio de poder político, social y militar radicalmente diferente al que caracterizó el mundo en la segunda mitad del siglo XX que, al empezar a moverse del Occidente hacia el Oriente, está desafiando a los Estados Unidos; la aparición de un rápido e insostenible crecimiento de la población, agua, consumo de recursos y polución; nuevas tecnologías en biología, bioquímica y genética capaces de cambiar las características de plantas, animales y personas y, por último, la aparición de una nueva relación entre la potencia agregada de la civilización humana y los sistemas ecológicos de la tierra.

Gore es muy crítico con su propio país, en particular con la influencia del dinero y el poder corporativo sobre las políticas del Gobierno y la asfixia ejercida por potentes cadenas de televisión, dominadas por anuncios e intereses especiales, que ahogan el flujo libre de ideas necesario para una autodeterminación genuina. A pesar de la degradación de su país y la creciente concentración de la riqueza en muy pocos manos, Gore aún cree en la capacidad de los Estados Unidos de renovarse, tal y como ocurrió en el pasado

Pinta un mundo lleno de contrastes y cambios rápidos. Por un lado, centenares de millones de personas sufren hambre crónica y, por el otro, la obesidad en países desarrollados, empezando en los Estados Unidos y en algunos países pobres, como México, ha llegado a niveles record. En los últimos 40 años el peso promedio de los americanos aumentó en 9kg.

Para el autor, el resultado de la lucha para determinar la futura dirección del mundo vendrá de una contienda entre lo que llama la Mente Global (Global Mind), en referencia al alcance mundial de Internet, y Tierra Inc. (Earth Inc.), en alusión a la economía global interconectada. Cree que el Internet jugara un papel fundamental en hacer el mundo más democrático y estimular un debate más razonable, sin tantas injerencias de las élites políticas y corporativas. Basta ver el papel del Internet en fomentar la llamada primavera árabe para entender su poder. En 1993, había solo 50 sitios en la World Wide Web (www); hoy hay trillones.

A diferencia de la última ocasión en que la civilización estuvo seriamente amenazada — durante la crisis de los misiles en Cuba cuando los Estados Unidos y la antigua Unión Soviética casi llegaron a iniciar una guerra nuclear con consecuencias devastadoras — ésta vez la amenaza, según Gore, no llegará “en cosa de minutos y con destellos de luz brillantes y a través de sonidos ensordecedores”, sino poco a poco sin darnos cuenta. El futuro está en nuestras manos.
http://www.elimparcial.es/mundo/el-futuro-segun-al-gore-119465.html

Antonio Muñoz Molina, llevando la contraria con valentía

El nuevo libro de Antonio Muñoz Molina publicado esta semana, un apasionado ensayo y reflexión sobre cómo España ha llegado a su crítica situación, es de lo más oportuno. Ha puesto el dedo en la llaga de los males del país y merece ser de lectura obligatoria para toda la desacreditada clase política crecientemente vista como una casta.

El ameno libro, Todo lo que era sólido (Seix Barral), quema en las manos y deja el lector, al menos a mí, enfadado. Combina los acontecimientos con sus propias experiencias, y con una sana dosis de mea culpa (por ejemplo, de su corto pasado comunista cuando “yo viví vacunado contra cualquier objeción a la ideología marxista”).

Como parte de las investigaciones para su libro, se fue a la hemeroteca de El País para leer los periódicos de 2007, el último año del supuesto boom económico antes de la crisis, y se encuentra con un país salvaje: “páginas enteras que ofrecen coches de lujo, cruceros, viajes exóticos, clínicas de cirugía estética, áticos en el centro de Madrid, secciones tan gruesas como antiguas guías de teléfonos con anuncios de venta de pisos, de urbanizaciones enteras, de todo tipo de placeres eróticos.”

Como dijo el escritor británico L.P. Hartley, “el pasado es otro país y allí las cosas se hacen de otra manera.”Ciertamente es el caso de España de solo unos años atrás.

De sus propias experiencias, primero en 1981 como auxiliar administrativo interino en el ayuntamiento de Granada, y luego en Nueva York, como director del Instituto Cervantes entre 2004 y 2006, cuenta lo que vio delante de sus ojos, como su admirado George Orwell.

En Granada, vio como en los primeros años de la democracia los políticos ocupaban más y más espacios de la vida pública,y en Nueva York, durante los años de delirio,observó la llegada de un sinfín de misiones oficiales fastuosas de las autonomías. Cita a una persona que vino a verle en su despacho y que repetía: “Yo a lo que vengo es a hacer ruido con Navarra en Nueva York”, y otro que “hablaba en ese andaluz inventado con tanto éxito por Canal Sur y por la Junta de Andalucía” quien le dijo: “Yo aquí estoy para vender Andalucía, no España. Ya está bien de vender la marca España. Ahora hay que vender la marca Andalucía.”

Una de las tesis fundamentales del libro es que los partidos no quisieron crear una Administración, un sistema público de funcionamiento que sirviera para todos, sino unas redes clientelares de las que ellos se alimentaran y en las que ellos prosperaran.
“La ruina en la que nos ahogamos hoy empezó cuando la potestad de disponer del dinero público pudo ejercerse sin los mecanismos previos de control de las leyes; y cuando las leyes se hicieron tan elásticas como para no entorpecer el abuso, la fantasía insensata, la codicia, el delirio —o simplemente para no ser cumplidas,” escribe.

Durante el boom y no se sabe cuando, apareció una “nueva” palabra — el pelotazo — que se extendió por todo el país y que entró en el Diccionario de la lengua española con la siguiente y acertada definición: “Negocio de dudosa legalidad con el que se gana mucho dinero de manera rápida.”

Otro lastre para España es la falta de debate, lo que llama “el contraste argumentado y civilizado de ideas en el que cada uno se expresa con libertad y está dispuesto a aceptar que el otro tenga una parte de razón y hasta a cambiar de postura si se le ofrecen motivos o datos que desconocía y que puedan persuadirle; la convicción de que, por debajo de las divergencias, incluso las más tajantes, hay una base sólida de acuerdo, y por lo tanto la posibilidad de encontrar un terreno intermedio, de ceder en algo para ganar en algo.”

Este dialogo de sordos tiene mucho que ver con lo difícil que es “en no pertenecer a un grupo, a una tribu, a una patria, a lo que sea, con que tal de que sea seguro y colectivo, de que ofrezca una protección incondicional, si bien al precio de abdicar del derecho al libre pensamiento: a cambiar de opinión, a no ajustarse a lo que se exige o se espera o se da por supuesto de uno, a no aprobar todas y cada una de las cosas que hacen aquellos a los que uno mismo se siente más cerca, a los que uno ha defendido, los que sin embargo no aceptaran que se aparte ni un milímetro de la ortodoxia que ellos mismos marcan.”

Esto hace al autor preguntarse si España es realmente un país individualista, tal como pensamos los extranjeros en particular.

No sorprende, después de tan fuertes criticas, que Muñoz Molina se haya sentido algunas veces como un peregrino en su patria, un forastero en su país, y que disfruta tanto de pasar la mitad del año en Nueva York.

Ojalá que el libro logre su propósito de “ser una herramienta útil en el debate imprescindible que tenemos por delante como ciudadanos” y espero que gane más adhesiones que descalificaciones.
http://www.elimparcial.es/cultura/antonio-munoz-molina-llevando-la-contraria-con-valentia-119096.html